Opinión| 22 Mayo 2008 - 8:27 pm

Juan Gabriel Vásquez

La fantasía de la prohibición

Por: Juan Gabriel Vásquez
ANUNCIA EL PRESIDENTE URIBE que volverá a pedir al Congreso la penalización de la dosis personal de droga. Sería la quinta vez que lo hace, y podemos contar con que, si fracasa, habrá una sexta vez, y una séptima, pues según él se lo reclama “la base popular de la nación”.

En realidad la declaración que hizo fue más interesante. “Un gran reclamo de la base popular de la Nación tiene una queja profunda por la permisividad del consumo en el país”, dijo Uribe. “Por ejemplo en Bosa-Bogotá me dijeron que los niños salen a jugar, y rápidamente los enganchan para distribuir cocaína y marihuana”. La frase es típica de Uribe: primero, la gramática es torpe (el Presidente quiere decir que la base popular tiene una queja, y en cambio dice que quien tiene la queja es el “gran reclamo”). Y segundo, las ideas están mezcladas.

Están mezcladas porque el argumento que pretende presentar Uribe se basa en el consumo de droga en esa “base popular” que menciona. Pero cuando quiere poner un ejemplo, el Presidente no habla de consumo, sino de criminalidad. Cualquiera que lea la frase se da cuenta de que el problema no es que los niños “salgan a jugar” y empiecen a meter lo que sea, sino que salen a jugar y son reclutados por el sistema criminal que hay alrededor de la droga. Involuntariamente, Uribe construye el mejor argumento en su contra: porque lo grave de toda esta guerra absurda contra las drogas no es el consumo, ni el daño real que el consumo provoca en las familias, sino el crimen. Los ejércitos de vendedores o distribuidores, y detrás de ellos los carteles, y al lado de los carteles la corrupción, y alrededor de todo eso los miles de muertos que produce cada año, no la droga, sino el comercio de la droga. Y por eso es que la solución no está ni de c erca en penalizar, sino todo lo contrario: la legalización.

Pero eso es lo que este gobierno no quiere ver. Leía yo en un periódico inglés una cifra significativa: un kilo de cocaína, decía un funcionario británico, cuesta 1.000 libras, unos tres millones y medio de pesos; si la droga fuera legal, llegaría a Inglaterra costando 1.500; como es ilegal, llega costando 30.000. Más de cien millones: el comercio es tan lucrativo que no hay guerra contra las drogas capaz de eliminarlas, porque siempre habrá alguien dispuesto a correr los riesgos que sea y hacer las cosas que sea para sacar una tajada del negocio. La amapola no vale nada, pero la heroína es más cara que el uranio. En otras palabras: el consumo genera daños individuales y familiares, pero la prohibición genera daños sociales. Lo que podría ser un mero problema de salud pública es una guerra inútil que causa mucho más daño que lo que se pretende combatir.

Lo que quiero decir es que la guerra contra las drogas es una política basada no en la regulación de la realidad, sino en el deseo de una realidad distinta. Y eso, legislar con el deseo, es grave. Salvo quienes se benefician de ellas, nadie quiere un mundo con drogas, pero es eso lo que tenemos. Aceptar la realidad de que siempre habrá adicción es tomar el control del problema; negarla es entregar ese control a los carteles, a las mafias, a los camellos. La prohibición es una actitud basada en un mundo de fantasía, un mundo infantil donde fingimos que, puesto que son ilegales y las combatimos, las drogas dejarán un día de existir. Eso, sencillamente, no es verdad. Es una inocencia y una hipocresía.

Hay cosas que se prohíben porque son peligrosas, y hay cosas que son peligrosas porque se prohíben. Hay que saber distinguir.

  • Juan Gabriel Vásquez

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Opiniones

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Peaton

29 Mayo 2008 - 7:30pm
Realmente es grato leer este tipo de columnas, espero que no se le aparezca el tal TANNO por aquí, Todo lo expuesto en esta columna es la memoria de la historia, y el que recuerda su historia no repetirá sus errores. Pero el el caso aquí es otro, con cada nuevo gobierno, desde un edil de pueblo hasta el presidente, siempre se empieza una nueva historia, (eso es lo que ellos creen) por supuesto se repetirán lo errores, y a los que se opongan más de la cuenta, en palabras del ministro del interior y de justicia; habrá que exterminarlos. Con gobiernos así no hay nada que hacer.
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corista

28 Mayo 2008 - 1:42am
Realmente es un muy buena columna. Felicitaciones, porque logra poner de una manera muy clara y evidente un argumento que se ha expuesto hasta el cansancio por miles de personas. La negativa del presidente por entenderlo demuestra su posición moral...
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jojecarte

23 Mayo 2008 - 10:07pm
.....y se acabarían las fuentes de financiación del narco-régimen que nos somete, porque solo el 84% de la imbecilidad colombiana están convencidos que el publicitado crecimiento económico es por la confianza de los inversionistas extranjeros en la institucionalidad del país; y nada mas falaz y embustero toda vez que el portazo gringo al tratado comercial, es un claro mensaje de negación a dichas inversiones, que son el blanqueo de las guacas golondrinas del capital mafioso integradas a nuestra economía formal.
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cinemalangue

23 Mayo 2008 - 7:10pm
Gran, pero gran columna. Perfecta.
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paisacoraje

23 Mayo 2008 - 12:30pm
Más allá del torpe manejo de la dialéctica y la gramática, lo que se ve es su inusitado interés por distraer a la opinión pública: Por supuesto que el quid del asunto está es en la comercialización o distribución, cuya penalziación genera el riesgo que hace lucrativo el negocio. Sólo al pensar en los cientos de miles de millones de doláres que se mueven en el sistema financiero mundial como consecuencia del narcotráfico, elimina cualquier posibilidad de que se legalice. Pero no vamos tan lejos, al gobierno colombiano tampoco le conviene, pues dejaría de percibir las millonadas de EE UU, para su "lucha" contra este flagelo.
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volanteseis

23 Mayo 2008 - 12:23pm
¿que pasa señor ruiz? así de mal andará el contador de su blog (mediocre y superficila) que tiene que venir a hacer sus comentarios derechistas por acá. seguramente usted es de los que cree que en su familia o en su circulo social no hay nadie que use drogas, cierto? claro, si no quiere ver los crimenes dolorosamente monumentales de su mesias y sus "apostoles" (los 12 de santiaguito y otros más), menos iba a notar las preferencias (criminales solo para usted y otros mojigatos) de sus allegados. ojalá no le toque ir a visitar a sus chinos o sobrinos de la carcel por estar fumando un poco de marihuana, por gracia de la estupida prohibición.
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Nestor Arturo

23 Mayo 2008 - 7:04am
De acuerdo con el columnista. Es exactamente el mismo problema que existió con la prohibición de los licores. Mientras exista demanda, habrá oferta, y nosotros aqui poniendo los muertos tóntamente.
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Jaimeruiz

23 Mayo 2008 - 6:41am
La consuetudinaria campaña de los columnistas ociosos contra la prohibición es una actitud basada en un mundo de fantasía, un mundo infantil donde fingimos que, puesto que hay quien se dejará convencer de que el problema de las drogas es que son ilegales y las combatimos, la prohibición de las drogas dejará un día de existir. Eso, sencillamente, no es verdad. Es como si a una multitud ansiosa de ver a los Rolling Stones le proponemos unos ejercicios espirituales con ayuno y todo. En realidad es la misma actitud, los bobos de estrato 2 creen que hay inseguridad por los efectos de la marihuana o el basuco, los de estrato 5 dicen que es porque no las han legalizado. Todos saben que ni dejará de haber drogas ni se las legalizará, pero el bobo de estrato 2 necesita inscribirse en el elenco de los decentes, y el de estrato 5 en el de los modernos. Tediosa basura en la que se reciclan los más rutinarios chorros de babas antiprohibicionistas que leemos cada día en la prensa. - Jaime Ruiz: http://pensemospaisbizarro.blogspot.com
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paisacoraje

23 Mayo 2008 - 12:38pm
Jaimeruiz: con la legalización obviamente no se dejará de consumir como no se ha dejado de fumar o ingerir bebidas alcohólicas, prácticas adictivas tanto o más dañinas. Inclusive es posible que aumente. Pero el crimen organizado en torno al negocio se desplomaría.
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