Julián Posada 20 Jun 2008 - 7:03 pm

Parafernalia

El desfile de modas

Julián Posada

El origen de la más poderosa herramienta de mercadeo de la moda, la que más seduce al público especializado y a los observadores, se remonta a los inicios del siglo XIX cuando el “padre” de la alta costura, Charles Worth, hacía lucir a su mujer-musa y a sus modelos en diferentes lugares los trajes que cuatro veces al año creaba para sus clientes; descubría así el poder de la imagen en movimiento como instrumento de deseo.

Por: Julián Posada
  • 2Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/julian-posada/columna-el-desfile-de-modas
    http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/julian-posada/columna-el-desfile-de-modas
  • 0

Pero fue la “costurera” inglesa Lady Duff Gordon, conocida como Lucile, la que introdujo “las paradas de modelos” y las exportó a París y Nueva York. Esta práctica la sistematizó y estandarizó al realizarla en horarios específicos durante varios días seguidos.

Hoy el desfile es la puesta en escena teatralizada de la idea o concepto que el diseñador desarrolla en su colección (que muchas veces resulta fallida). En él son importantes además de las prendas, el lugar seleccionado, su adecuación, la música, el maquillaje y los accesorios. En Colombia, por una miopía industrial, son muy pocos los desfiles que cuentan con una puesta en escena memorable.

El desfile sirve como instrumento de trabajo para los profesionales del sector, a los compradores les permite ver la colección que más tarde elegirán para sus tiendas; a los periodistas para seleccionar material para las revistas y para evaluar y criticar el trabajo del diseñador (cosa que aquí poco se suele  hacer por aquello de las susceptibilidades) y finalmente para que los clientes, el público y los “trepadores sociales” se reconozcan. Es por eso que la invitación a un desfile se convierte hoy en objeto de pugna en ciertos ámbitos y obviamente, cuanto más escasa sea la convocatoria, más deseable será; en París se llegaron a pagar miles de euros por una invitación a la despedida de YSL.

Aunque el desfile se realiza para los medios, éstos, en su afán por la noticia, han empobrecido la profesión del diseñador y el contenido del desfile, pues no realizan un análisis mínimo de lo que una pasarela o evento de moda presenta, no hay en ellos un interés real por crear cultura de moda, no contextualizan al espectador acerca de la diferencia entre unos y otros eventos. Cada semana una ciudad del país produce el “evento de moda más importante de la temporada…”. Al actuar de esa manera están desvirtuando la más poderosa de las herramientas, están confundiendo al espectador y, lo que es peor, están poniendo al mismo nivel a los diseñadores que proponen con aquellos que simplemente copian lo que los más talentosos hacen.

Qué bueno sería que todos los involucrados en esta actividad entendiesen el poder y significado del desfile y que la crítica posibilitase la construcción de un marco teórico alrededor de la moda.

jposada@ideologica.com.co

TAGS:
  • 0
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

Lo más compartido

0
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio