Publicidad
Columnista invitado 12 Ene 2013 - 11:00 pm

La conspiración contra el libro

Columnista invitado

De manera natural, se produce una conspiración subterránea contra el libro, y a ella asistimos, algunos aterrados y otros complacidos, creyendo que ese supuesto cadáver sigue muriendo.

Por: Columnista invitado
  • 10Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/conspiracion-contra-el-libro-columna-396276
    http://tinyurl.com/k99ew4g
  • 0

Es curioso: lo están matando y dicen que muere. Dicen, por ejemplo, que la gente ya no lee, y entonces desnaturalizan la lectura, quitan de los presupuestos de las bibliotecas el dinero que solía haber para que estos templos laicos del saber se nutrieran.

Hay una conspiración contra el libro. Hay quienes creen que el libro desaparecerá como consecuencia del éxito de las tabletas y de los otros artículos de consumo que también contienen libros. Pero no es cierto; el libro, el libro de papel, el que aún nutre millones de bibliotecas, de librerías, estanterías escolares, universitarias o personales, durará mucho más de lo que dicen los agoreros.

Pero lo quieren matar. Y no las tabletas o los libros hechos o divulgados por otros instrumentos; al contrario, las nuevas tecnologías están ahí para que los libros crezcan. No existe la lucha, ni existe la dicotomía. Al libro lo quiere matar la sociedad que asiste a su ejecución sin moverse para hacer que la gente sepa que leer es mejor que dejar de leer.

Como en las novelas de misterio, puede intuirse desde el minuto uno quién puede ser el asesino más probable del libro. Puede morir de inanición, puede sucumbir tras una enfermedad lenta e inducida por los que han decidido que es mejor hablar del final de los libros que de los libros mismos. Puede morir de descuido, provocado por las administraciones, que han decidido que pueden recortar la nutrición de doble efecto a que obliga la existencia del libro: el apoyo a las bibliotecas y el apoyo a las editoriales para abaratar el precio del libro propiciando tiradas más amplias y alentando la compra de más ejemplares por parte de organismos públicos obligados a hacer del libro la materia central de la educación de la gente.

Hace falta que autores, editores, libreros, distribuidores y agentes se junten en otra conspiración de signo diferente: el libro es caro. Pero no insólitamente caro, no mucho más caro que la cerveza o el vino o cualquier otro producto que también produce placer, como la entrada del cine o de un museo... Depende de cómo lo mires, todo es caro o todo es barato. Pero sí es cierto que ese tópico (el libro es caro) se ha abierto paso en la sociedad donde no se habla de la carestía del whisky o de la ginebra... Y como existe el tópico y es imparable, editores, autores y el resto de los que se hallan en la trinchera ahora asediada tienen que ponerse de acuerdo para renunciar a algunos de sus porcentajes si así recortan el precio de los libros...

El mundo del libro no se ha dedicado a fondo, o no se ha dedicado en absoluto, a confrontar esa realidad. Y ya es hora de que se arme esa lucha, que se junten autores, editores, distribuidores, libreros, bibliotecarios y también los lectores, a deshacer los lugares comunes que han amenazado al libro con su muerte prematura.

Los datos recientes sobre la venta de libros han parido un ratón: autores siempre bienvenidos han visto disminuidas sus ventas; qué será, pues, de los que no venden tanto. No es un incidente propio de la crisis, únicamente, ni es consecuencia de las obras propiamente dichas. Es la sorda consecuencia de la conspiración que, con artes más o menos disimuladas, está alejando a la gente de las librerías y de las bibliotecas y las están sumiendo en una idea que corre el peligro de ser el lugar más común de la cultura de nuestra época: leer al fin y al cabo no es tan sustancial para vivir..., y además es caro. Les corresponde a autores, editores, libreros, etcétera, recuperar el libro de las garras de esta artera conspiración que actúa calificando de inevitable lo que ella misma produce.

* Juan Cruz, Columnista de El País. Versión editada.

TAGS:
  • 0
  • 0
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

Lo más compartido

  • Bogotá Sep 7 - 11:28 am

    Las pruebas de Sergio

    Las pruebas de Sergio
  • Vicky Hernández, la actriz que está sola, enferma y triste
  • La capa de ozono comienza a recuperarse
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio