Por: Hernando Roa Suárez

Construyamos paz y democracia en América Latina (IV)

Aportes a su debate y concreción. Entrevista a Johan Galtung.

Transcurridas tres entregas de la entrevista realizada con el profesor Johan Galtung, hoy nos ocuparemos de abordar los siguientes temas:  el papel de las movilizaciones sociales organizadas por las redes; ¿cómo manejar la multiculturalidad para fortalecer la democracia?; el enfrentamiento de los fundamentalismos y dogmatismos para construir un orden social secular; los componentes básicos para la organización técnica de la Oficina del Presidente, en los regímenes presidenciales latinoamericanos, y el fortalecimiento de sus medios de comunicación, para disponer de información actualizada del sistema político nacional e internacional.

10. H.R. ¿Quisiera explicarnos si, según su percepción, las movilizaciones sociales organizadas por las redes, están generando conciencia sobre los problemas reales o son solo movilizaciones de masa?

J.G. Naturalmente, pueden ser ambas, depende de los medios. Cuando examino hoy, 17 de octubre de 2011, que “El Tiempo” dice en primera página:  El 63% no tiene empleo digno y en la página dos trae un montón de detalles sobre el tema,  han realizado un buen trabajo. Han hecho transparente un problema de la economía de Colombia. Agradezco y felicito a los editores y a los periodistas que han realizado esa labor. Simultáneamente, en el periódico “El Nuevo Siglo” se afirma:“Actos terroristas aumentan”. Notemos que la palabra terrorista oculta el fenómeno. Porque cuando tu has dicho terrorista, estás diciendo que con esta gente no se puede hablar; son solamente terroristas malos y eso impide movimientos para resolver la situación. He usado estos ejemplos como lo que son.

Los medios son muy importantes y por eso usamos, en este tipo de trabajos, la expresión “periodismo para la paz”. Cuando decimos la paz, debe conllevar  resolución de conflictos. Hay que hacer más énfasis en las soluciones y debemos decir que el artículo de El Tiempo, no tiene nada sobre soluciones; hay que desarrollar una cultura de soluciones y naturalmente, si tu sugieres una, siempre es controversial, pero esa controversia es útil para la democracia; entonces entramos en un diálogo.

11. H.R. La multiculturalidad se visibiliza hoy con más fuerza teniendo en cuenta el fenómeno de la globalización ¿cómo manejarla para fortalecer la democracia?

J.G. Muy importante pregunta. Tenemos múltiples inmigrantes en muchos países. Se presenta al Occidente como tipo de problema del Occidente contra Islandia, y aquí tenemos dos actitudes, una que es negativa: tu eres diferente de mí, tu eres peligroso; y la otra es, tu eres diferente de mí: qué interesante. ¿Cómo piensas tu sobre el amor, el matrimonio, la guerra, la paz, etc, etc? Entonces, si empleas el diálogo, con respeto y curiosidad, tal vez aprendas mucho.

Me impresiona que cada religión es un tipo de almacén de ideas, buenas y menos buenas. Creo que tengo el derecho de seleccionar las joyas; voy a dar el ejemplo del Islam. Es la Sura  número ocho desde los 61, y dice más o menos lo siguiente: “Si tu enemigo se inclina hacia la paz, que tu hagas lo mismo”. Entonces que tu no utilices la situación que ahora él es débil y se puede atacar, sino que tu dices: esa es una situación para mí, seguir la paz. Y tenemos un círculo virtuoso, eso no está en la Biblia. En la Biblia está algo de presentar la otra mejilla, que es la no retaliación que también es una buena idea, pero es otra idea.

Tu puedes buscar en todas las religiones joyas y hacer un tipo de cadena de joyas. Para mí la globalización de las religiones significa buscar lo mejor de todas y hay mucha gente que está haciendo eso, pero no con religiones, sino en el campo culinario. Ahora tenemos, en casi todas las ciudades del mundo, una cocina turca, montones de cocina china y en Japón están experimentando con cocinas mixtas; muy interesante: un plato chino y después un plato japonés y un plato de Occidente. Existen sobre todo las mujeres que usan vestidos de varias culturas y hacen sus experimentos. Entonces, tenemos globalización culinaria y de vestidos, menos religiosa, pero tal vez podemos entender algo.

Existe mucha gente que habla varios idiomas y por eso tienen pies en varias civilizaciones. Tenemos matrimonios mixtos; tenemos personas que son portadoras de dos o tres culturas en sí mismas; yo he disfrutado plenamente de la multiculturalidad; he aprendido muchísimo, combinando aspectos de la cultura noruega con la japonesa, por ejemplo.

12. H.R. Uno  de los factores asociados a múltiples conflictos contemporáneos, son los fundamentalismos y dogmatismos. ¿Cómo enfrentarlos para construir un orden social secular?

J.G. Hablar con ellos. Mi experiencia es que son fundamentalistas metódicamente, porque no conocen otras palabras; es el único idioma que hablan. Como mediador, he sostenido diálogos con mucha gente que es muy fundamentalista. Cuando pregunto: mira tu tienes esta posición, pero tu no estás sólo en la sociedad, hay gente que tiene otras posiciones ¿qué vas a hacer frente a eso? Lo que quiero es que pueda vivir en la sociedad con mi posición, pero eso ya es algo diferente. Ahora están diciendo que no voy a convertir a los demás, pero yo voy a tener un lugar en el sol, con mi posición que irá cambiando. Si pregunto: ¿cómo se puede hacer? Estamos en el campo de la realidad, discutiendo varios métodos para legalizarlo.

Si por ejemplo, tenemos un hebreo muy fundamentalista con los cabellos largos, con sus vestidos de dos colores, negro y blanco, él tiene problemas en el Israel de hoy, que es un Israel modernizado, pero tiene un lugar en Jerusalén, donde ellos pueden vivir su modo de vida hasta ahora; por lo menos, esa es una solución. Ellos naturalmente han convertido a los demás  y tienen el derecho de hacer eso, cuando los demás tienen el derecho de convertir a otros. Pero también, ellos tienen el derecho de vivir su fundamentalismo. En tal caso, estamos en presencia de una sociedad más pluralista, con más diversidad.

Según mi experiencia, hay soluciones pero siempre hay que entrar en diálogo y frecuentemente, mediante esta herramienta, se puede dar un cambio de posición. Por ejemplo: Hoy entro en diálogo con un vasco que habla sobre como fueron las guerras carlistas contra ellos y todo lo que ocurrió históricamente. En este proceso, observas que gran parte de lo que él dice es correcto; pero habla como si la única solución fuera un país Vasco independiente; como un Estado independiente. Si nos referimos al caso de una mujer, ella dice: soy vasca pero también soy española. ¿Qué hacer? Si tu eres vasca y española la solución no es la independencia; la solución es la autonomía vasca dentro de España. Es algo similar a lo que han propuesto en el sur, en Andalucía.

Notemos que a través del diálogo tu encuentras siempre soluciones; y el fundamentalismo –lo que se presenta metódicamente como fundamentalismo- muchas veces se disuelve.

13. H.R. En gran parte de las democracias contemporáneas es básica la organización técnica de la Oficina del Presidente y/o la de los Primeros Ministros. ¿Qué componentes claves debe tener esa Oficina en los regímenes presidenciales latinoamericanos?

J.G. Es difícil decir. Tal vez un día de cada semana, una ventana abierta al público, facilita la comunicación entre el gobernante y los gobernados. Lo que usualmente se hace bien es que el Presidente va al Parlamento o al Congreso y los parlamentarios o los congresistas formulan sus preguntas. Pero muchas veces este proceso es demasiado preparado: Las preguntas son filtradas, las respuestas son hechas y la única cosa que el gobernante demuestra es su capacidad de leer, y no hay debate. Esta es una fórmula demasiado ritualista.

El Presidente de los Estados Unidos hace bien al salir en autobuses o en coches; antes lo hacía en trenes, a dar charlas en las estaciones. Esto es un mecanismo útil que facilita tener un contacto regular con los votantes. Creo que hay que evitar los filtros y tener el mayor contacto directo posible. Pero él tiene que trabajar también, por eso he recomendado que esta práctica se haga un día a la semana, por ejemplo.

14. H.R. ¿No cree que es indispensable fortalecer en esa Oficina los medios de comunicación, al más alto nivel tecnológico, que le permitan al Presidente tener información actualizada del sistema político nacional e internacional?

J.G. Imprescindible. El problema es:  ¿quién hace el programa en estos medios? ¿quién define si la cosa es importante o no? Estoy de acuerdo que en esa Oficina el Presidente debe tener acceso a la mejor información, con la mayor pluralidad posible; mas este proceso no debe excluir el contacto directo con el pueblo.

Es recomendable por tanto, que se elabore cuidadosamente, para el Presidente, información actualizada sobre el GNP (Gross National Product); esto es útil. Pero sobre todo, recibir información sobre los indicadores del HDI (Human Development Index), que viene de Naciones Unidas en Ginebra. Aquí lo más importante es revisar la evolución de los niveles de salud y de educación de la mayoría de la población, para que el Presidente tome decisiones, que no cuestan tanto, pero que permiten a los sectores mayoritarios de la población acceder a un mejor nivel cultural y espiritual, así como a tener una vida mejor, con muchos años y sin demasiadas enfermedades. El Presidente por tanto, debe intervenir para seleccionar -con la cooperación de sus asesores- la información que mejor pueda servir para realizar una gestión exitosa.

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Referencia.

Sura: Cada una de las lecciones o capítulos en que se divide el Corán.

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