Publicidad
Juan Carlos Gómez 10 Mar 2013 - 11:00 pm

Cronófagos

Juan Carlos Gómez

Cronófago es quien practica la cronofagia. Los vocablos no son castizos, pero se utilizan hacen tiempo. El cronófago devora el tiempo de los demás. Un equivalente de la cronofagia es la cronoclepsia (robo del tiempo ajeno), de la que todos somos víctimas en alguna medida.

Por: Juan Carlos Gómez

En la vida cotidiana estamos rodeados de cronófagos: el que pasa a saludar; el que contesta de fondo el simple formalismo, “¿qué tal todo?”. El que empieza una llamada telefónica preguntando “¿está ocupado?”. El profesor que en su cátedra le da por explayarse en sus experiencias personales. El miembro de junta o el alumno que tienen un comentario al final cuando la demás concurrencia ya se para de la silla.

Por la facilidad e inmediatez de los mensajes de texto mucha gente cree que estamos listos para leer en cualquier momento lo que se les ocurra y se molestan si no les respondemos de inmediato. “Tuitear” —en forma pasiva o activa— puede llegar a ser una de las expresiones máximas de cronofagia, aunque muchos quieran creer que es una forma de democracia.

El Estado por su tamaño y omnipresencia es el cronófago número uno. El acceso a los servicios que presta implica un desgaste inmenso en cumplimiento de absurdos requisitos, desplazamientos, papeleos y reclamos. En muchos trámites se exige nuestra presencia física para lo que podría hacerse mediante una llamada telefónica, un fax, un mensaje de texto o una sesión de internet.

Las normas del procedimiento administrativo obligan a las entidades estatales a disponer de medios tecnológicos para que los ciudadanos se informen de los trámites que deben adelantarse. Es necesario empezar a elaborar el inventario de quiénes no estén cumpliendo el deber legal de permitir que casi todo se haga por internet.

A propósito del cobro de valorización por beneficio general y de tantos otros temas con los que las autoridades bogotanas agobian a los ciudadanos, he visitado varias páginas web del Distrito. Sirven bien poco para ahorrar tiempo en trámites o información. El alcalde Petro debería hacer algo al respecto. Ello es más vital que la promesa del wifi gratuito en la ciudad donde él mismo recomienda no utilizar teléfonos en la calle.

 

  • 0
  • 6
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • Los exjefes 'paras’ que 'imploran' estar en la mesa de La Habana

Lo más compartido

  • Medellín y Santiago de Chile, las mejores ciudades para vivir en Latinoamérica
  • El 'Ice Bucket Challenge' sólo ha generado en Colombia $50 mil
  • Opinión Ago 20 - 10:00 pm

    Vaginal

Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio