Publicidad
Juan Carlos Gómez 18 Feb 2013 - 10:20 am

¿Cuál beneficio local?

Juan Carlos Gómez

La contribución de valorización por beneficio local que empezó a cobrarse por estos días, debería ser un motivo para que los bogotanos por fin despertaran de su letargo. Además de que este cobro coincide con el peor momento de la ciudad en los últimos 20 años, en todos los estratos socioeconómicos se denuncian casos infames y desproporcionados.

Por: Juan Carlos Gómez
  • 34Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/cual-beneficio-local-columna-405454
    http://tinyurl.com/kbup37w
  • 0
insertar

Es cierto que la contribución fue decretada por el Concejo Distrital en 2005 y la administración del Alcalde Petro lo que está haciendo es obrar en consecuencia, pero, ha debido preverse que se trataría de un baldado de agua fría y por respeto era indispensable informar debidamente a la ciudadanía.
 
¿Alguien cree que las obras que se piensa ejecutar si valen en realidad los billones de pesos que se presupuestaron en 2005? ¿Los precios de entonces eran a los cuales se contrataba con el famoso carrusel? ¿Cuántos de los concejales de esa época y de los actuales tendrían algún interés ilícito en los contratos de obra pública que se derivarían del cobro de la contribución?
 
La mayoría de las obras previstas son ejecuciones menores que de ninguna manera van a transformar a Bogotá. En muchos casos el beneficio por el que hay que pagar tanto dinero son vías lejanas que no conocen o nunca van a transitar los afectados, o se trata de unos simples andenes, que es lo mínimo que debe ofrecer sin cobrar cualquier ciudad civilizada y respetuosa de sus habitantes.
 
La buena noticia es que en las resoluciones que asignan a cada predio la contribución de valorización, se establece la posibilidad de recurrir el respectivo acto administrativo y que mientras se decide el recurso -que se resolverá en el término de 1 año-, el IDU no puede hacer efectivo el cobro. Así, los afectados tienen a la mano mecanismos de desobediencia civil para oponerse legítimamente, si consideran injusta la exacción.
 
Es una lástima que a la administración distrital no se le hubiera ocurrido utilizar las tecnologías de la información para encausar y resolver tanto malestar, en lugar de someter a interminables filas y a pico y placa los días de atención a los cientos de miles de afectados.

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 10
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio