Por: Ernesto Macías Tovar

Cuesta abajo

A pesar de las medidas coyunturales y los anuncios mediáticos en respuesta a los problemas del país, el presidente Juan Manuel Santos no ha podido detener, y menos revertir, la tendencia a la baja de su imagen ni la del gobierno.

Analistas de encuestas dicen que éstas son una fotografía instantánea del momento y que en el caso de la más reciente realizada por Ipsos - Napoleón Franco para RCN televisión y radio, La FM y Semana, a través de la cual se registra una caída de 15 puntos en la imagen del Presidente, refleja el estado de ánimo de los colombianos a raíz del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Sin embargo, revisando el acumulado o histórico de los resultados de las encuestas serias, se observa no la foto sino una película que narra paso a paso su descenso constante e imparable desde el comienzo del gobierno.

La imagen del presidente Santos ha caído sistemáticamente: en noviembre de 2010 (primeros 100 días) comenzó en el 73%, y al cabo del primer año de gobierno (julio 2011) bajó al 71%, en noviembre de 2011 cayó al 64%, y cumplida la mitad del periodo presidencial (julio 2012) llegó al 47%. En ese momento sacó el As bajo la manga y anunció los diálogos con las Farc (septiembre 2012) con lo cual subió al 60%. Pero una vez reaparece el fantasma del Caguán; es decir, las mentiras de las Farc y su clara intención de oxigenarse a través de la dilatación de un proceso claramente hecho a su medida, con la permisividad del gobierno, el país volvió a la realidad y la imagen positiva del mandatario cayó (al 45%) estruendosamente. Y la desfavorable va en el 49%. Retomó la tendencia que traía.

Pero el pesimismo de los colombianos y la baja imagen no solo recae en la persona de Santos. Igualmente, desde comienzos de la actual administración la percepción sobre los principales temas del país es alarmante. Cuando preguntan a los ciudadanos por los dos problemas del país que más los afectan, las respuestas señalan al desempleo y la inseguridad ciudadana, contrarias a las cifras del Dane.

Y si analizamos detenidamente hasta dónde llega la desesperanza nacional frente a los asuntos sensibles de la sociedad, encontramos resultados alarmantes: la percepción de la economía (61%) ha empeorado drásticamente; el 62% no confía en el gobierno; el 54% está insatisfecho con la gestión de Santos; y el 64% piensa que no ha cumplido las promesas.

Asimismo, las respuestas son malas para el gobierno cuando se indaga si aprueban o desaprueban la forma como el Presidente ha manejado los principales problemas del país: la emergencia invernal solo el 38% aprueba; la seguridad el 35%; la lucha contra la corrupción el 29%; la salud el 29%; y el desempleo el 22%.

Pero hay otros temas que ha liderado Santos en busca de imagen pero con resultados adversos. El 78% no está de acuerdo con la legalización de las drogas; el respaldo a los diálogos de La Habana cayó del 77% al 57%; y, lo peor para él: su reelección es desaprobada por el 61%, frente al 32%.

Se puede concluir que si Santos sigue gobernando para las encuestas, irónicamente éstas van a terminar enterrando su gestión porque hasta hoy lo llevan “cuesta abajo” como en el tango de Gardel.

@emaciastovar

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