Por: Claudia Morales

De Magia Salvaje a Van der Hammen

Emocionados quedan los espectadores después de ver “Magia Salvaje” y no es para menos, el documental acierta en la forma como expone la riqueza de nuestra biodiversidad.

Pero al margen de esas exaltaciones efímeras, cierto es que una parte importante de nuestra sociedad desconoce lo que tiene el país y lo que va a perder, y que nuestros dirigentes son incapaces de pensar en la Colombia que quieren dejarle a las generaciones que vienen.

Un ejemplo es la reserva Thomas van der Hammen, situada en el norte de Bogotá, y que tiene 1.400 hectáreas que conectan los cerros orientales con el río Bogotá y una cantidad importante de mamíferos, aves, mariposas, ranas, serpientes, arañas y plantas. Ha estado ahí, en las narices de todos, pero sólo ahora que el alcalde Enrique Peñalosa quiere urbanizarla, muchos empiezan a pronunciar su nombre por primera vez.

Oí el nombre de esa reserva en una de las clases de mi posgrado en Asuntos de Medio Ambiente en Australia en 2008. Y di por sentado que esa área sería protegida de acuerdo con lo que sugirió el señor van der Hammen en 1996 y lo que definieron en el año 2000 el Ministerio de Medio Ambiente y la CAR en el Acuerdo 011 cuando Peñalosa hizo un primer intento por meterle cemento. Pero no. 20 años después, el alcalde insiste en que allí hay que hacer un gran proyecto de urbanización y que no hay estudios que sustenten que eso tendría un grave impacto en el ecosistema.

Me permito sugerirle entonces al mandatario que revise el estudio de las aves de Gary Stiles y Loreta Rosselli, el de aguas subterráneas del profesor Sergio Gaviria, el de los mamíferos realizado por el profesor Francisco Sánchez, el de la vegetación de la reserva, hecho por la profesora Sandra Cruz, y el estudio de las mariposas del profesor Gonzalo Andrade, todos ellos expertos de alto reconocimiento. Y de paso, le hago respetuosamente al alcalde las siguientes preguntas:

¿Cuál es la fuente para afirmar que Bogotá tendrá tres millones más de habitantes dentro de 40 años?

¿Con base en qué sustenta que dentro de 40 años el tamaño de los hogares será de 2,4 personas, justificación para decir que dentro de cuatro años será necesario triplicar el área construida?

¿Por qué no construyen en el suelo urbano disponible en el resto de la ciudad, cercana al centro, bajo la modalidad de Plan Parcial para satisfacer la demanda?

¿No le parece que la propuesta de urbanización constituye un desacato a los fallos del Consejo de Estado, que el 2014 ordenaron la reglamentación de la Reserva?

Es cierto que van Der Hammen tiene potreros y cultivos y eso lo que abre es la posibilidad de usarla para restituir ecosistemas y darle un uso sostenible. De hecho están establecidas las categorías de su manejo como zona de preservación, restauración y protección del paisaje. Desconocerlo cuando está toda la literatura que así lo confirma, y las voces de los expertos que así lo ratifican, no es solo violatorio de las normas sino arrogante.

Bien lo dijo la directora del Instituto Humboldt, Brigitte Baptiste, “lo que no se debe hacer es polarizar el tema como lo han hecho la pasada y la actual administración, hay que hacer una propuesta sostenible de ciudad”. Eso, alcalde, quiere decir que los expertos quieren ser tenidos en cuenta, y que esta sociedad y sus gobernantes están en mora de pasar de la emoción que produce “Magia Salvaje” a hechos para defender sus ecosistemas.

* Subdirectora de La Luciérnaga

@ClaMoralesM

 

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