Publicidad
Nicolás Rodriguez 19 Oct 2012 - 11:00 pm

Del monte a la calle

Nicolás Rodriguez

Por supuesto que se pueden hacer todo tipo de bromas con que los de las Farc no han salido de la montaña, mientras que Humberto viene de la calle.

Por: Nicolás Rodriguez
  • 36Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/del-monte-calle-columna-382207
    http://tinyurl.com/9g6523c
  • 0

Aunque no hace parte de las tecnocracias para la transición que se enseñan en más de un diplomado en resolución de conflictos, el humor es un muy buen consejero para la paz.

Después, como suele ocurrir con este u otro de los chistes que circulan en la red, queda el tema de si se le puede o no sacar algo de punta al estereotipo utilizado en el ocurrente chascarrillo. En el caso del montañero, el toque socarrón que surge de la comparación con la calle, con lo urbano, se presta también para que se movilicen las taras y reproches sociales que hay en relación con los “montañeros”, variable citadina del también peyorativo “mucho indio”. O del aun poco estigmatizado “mucho guiso” (que huele a guiso, a tomate y cebolla, ¡a empleada del servicio!).

A los unos, los “guisos”, básicamente se les discrimina por su falta de distinción (un tema de clase, explican los sociólogos). A los otros, los “indios”, por tener rasgos y formas de vestir, de parecer, que se asocian a las comunidades indígenas (un tema de raza y etnicidad, por supuesto mezclado con clase, en un medio abierta o soterradamente racista, explican los historiadores). A los “montañeros”, en general, se les ridiculiza por venir de la montaña, por no haber bajado nunca del monte, ese lugar del antes de ayer que se resiste a la civilización. Por pertenecer, pues, al campo. Por campesinos.

Se dirá que toda esta retahíla es una mirada complaciente que justifica el resentimiento (si no es que la violencia) con que miran las Farc, cuyo origen campesino es por todos conocido, hacia el mundo. Y pues no, de eso no se trata. Es más, las Farc también han sido generosas con su terror a la hora de atacar, desplazar y reclutar personas pobres, afro descendientes e indígenas. Además de campesinos. Luego su violencia contra aquellos de lo que otros se mofan es bien real. Ni siquiera discursiva o simbólica.

Sin embargo, el chiste del montañero nos sigue produciendo alegría. Y ahí, en ese gesto, en esa apertura para la risa, se juega alguna parte de lo que probablemente podría significar la paz. Pues el punto no es censurar el chiste, el punto, la gracia, es que no debería ser chistoso.

nicolasidarraga@gmail.com

 

  • Nicolás Rodríguez | Elespectador.com

  • 10
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • Hay 1.500 millones de personas con hambre
  • AS Mónaco vence 4-2 a Atlético Nacional en amistoso en Miami

Lo más compartido

10
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

Ingridho

Lun, 10/22/2012 - 00:14
Cierto, el pb es q no tienen humor...pero tb q no es chistoso. Q hay chistes como ese del montañero q no son chistosos. O q si lo son tb suponen un pb de entendimiento entre la ciudad y el monte, un pb q no llevará a la resolución de ningun conflicto.
Opinión por:

leinadsajor

Sab, 10/20/2012 - 20:54
Lo mejor es reírse y después pensar, como en el IGnobel. La vida sin humor no vale la pena vivirla. Para aquellos que no somos religiosos, que no encontramos la vida con mayor significado que el de este momento, que creemos que el más allá es una patraña armada para que la gente se conforme con el Status quo, el humor reemplaza a Dios, sus santos y a sus representantes en la tierra, puesto que el fin de la vida es encontrar el buen humor. El problema de las Farc, es precisamente que no tienen sentido del humor.
Opinión por:

Alberto V. Velasquez

Sab, 10/20/2012 - 19:23
Viejito, ojála la cosa fuera mero chiste, o mero prejuicio intrascendente: "El signo distintivo del colombiano es el provincianismo. Cada pueblo tiene un rasgo típico, que no es exclusivo, que no repudia otras notas, pero cuya extensión y hondura lo erige en divisa, en sello que identifica. Al mexicano lo distingue la soledad, dice Octavio Paz. Al colombiano, este lugareñismo que seca el alma, que esteriliza toda pasión colectiva. El provinciano cree que en el horizonte de su aldea termina el mundo, y su desconocimiento del más allá del mundo no lo toma por falla propia, sino por inexistencia del otro. El provinciano se dobla en su ignorancia […]". Alberto Aguirre (qepd) "El Mundo", Medellín, (23-X-1981).
Opinión por:

laurika

Sab, 10/20/2012 - 11:31
Los lambones de la élite corrupta no saben sino besar llagas cancerosas, con esa actitud deforman todo, dogmatizan sus errores garrafales, sus atropellos, sus robos al fisco, y con esas divisas abusan de la fe de carbonero del montañero, del que anda a pie aún, del de ruana, hasta con el lenguaje abusan para seguir mandando y abusando. Las diferencias que hacen, lo que para el montañero es carranchil, para ellos es ecsema, o es una urticaria, y no se podrán de acuerdo porque siempre serán maniqueístas hasta la muerte, pobre burguesía tan pobre que sólo sabe contar plata la del pasado, la del presente y la del futuro, ataudes de plata pues y rapido para esta burguesía languidecente.
Opinión por:

laurika

Sab, 10/20/2012 - 11:27
Los lambones de la élite corrupta no saben sino besar llagas cancerosas, con esa actitud deforman todo, dogmatizan sus errores garrafales, sus atropellos, sus robos al fisco, y con esas divisas abusan de la fe de carbonero del montañero, del que anda a pie aún, del de ruana, hasta con el lenguaje abusan para seguir mandando y abusando.
Opinión por:

pelanga

Sab, 10/20/2012 - 10:23
sobre todo queda en evidencia el ingenio pueril y miserable de la cultura criolla, desde el asertivo uso de la "flecha" hasta el despectivo "calentano". Para saber que nada es más poca cosa que la rolamenta cachaca
Opinión por:

Ingridho

Lun, 10/22/2012 - 00:16
Eso. Nada.
Opinión por:

juamel

Sab, 10/20/2012 - 07:59
Lo importante es que no prime la ingenuidad de las partes y se concreten en la terminación del conflicto: motivo de la expectativa nacional, sin discriminación alguna ...
Opinión por:

El de la H

Sab, 10/20/2012 - 07:24
Si en Colombia hubiera un partido verde verdaderamente verde, las FARC no habrían tenido como diez casos de daño ambiental y social provocado por la minería que mencionar en el discurso setentero de Márquez. Increíblemente, parece que la agenda ambiental va a terminar siendo bandera de un partido político que las FARC formen secreta o públicamente porque el gobierno nombra de ministro de ambiente a cualquier pendejo con corbata nada más para llenar el puesto.
Opinión por:

virruaco

Sab, 10/20/2012 - 06:55
¿Y en dónde está el chiste? Su mamdera de gallo, ¿Ah? De pronto se halla allí entre el texto y al darle una primera leida, ojeada, no lo encontramos. ¿Será? Entonces cual es el chiste? El berraco chiste se conjuga allí en lo escrito, le parece un chiste o una mamadera de gallo, una tomadura de pelo, ¿No? Entonces usted se cree un Jonathan Swift, o un Gargantua Rabelais...(?) Otro chiste... ¿verdad? Lo mejor es que usted se aliste y nos vamos para el monte... el monte para guarachar... vamonos pa'el monte... y así quedamos como asanduchados, pegaditos... enparejado... mariquita. Los del monte no son hoy lo que usted quiere enrostrarles... ya hay suficiente tecnología para estar poniendose al día y meterle tubos succionadores a las ubres de las vacas... no tendrá usted ubre en el trasero...? O tiene tiempo para un menú a lo Swift. Si lo está adobe un muslo de un niño regordete y vaya a darle muela... Un Gargantua en un banquete de boñiga... qué bien... siga adelante descalificando la territorialidad de man... del bad man... del hombre que vive en las montañas. Aquí es así porque los comeñola de la bueguesía nunca tuvieron los cojones de irse a vivir a una verdadera montaña y se quedaron entre los valles deterrando a los nativos... y los demás para el monte. Hoy los que bajaron del monte, con su olor ahumado a leña, a vegetación, a teirra humeda llegaron con mucha reflexión a la tierra de los vikingos y se juntaron... con sabiduría y no palabras de tigres de papel. Ahí les van a dar seco y sopa...
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio