Por: Felipe Zuleta Lleras

Del nuevo procurador

Casi por unanimidad fue elegido como nuevo procurador general de la nación el abogado javeriano Fernando Carrillo. He tenido la oportunidad, a lo largo de mis ya largos años de vida, de coincidir en muchas cosas con Carrillo. Siempre, desde la universidad, se distinguió por ser un joven de esos a los que les dicen nerd. Buen estudiante, juicioso, puntual y disciplinado.

La verdad, me alegra que el nuevo procurador general sea una persona de talante liberal como lo es Carrillo, después de casi ocho años de haber tenido como jefe de la entidad al doctor Alejandro Ordóñez, un conservador que les imprimió sus creencias religiosas a casi todas de sus actuaciones. Muchas veces escribí sobre el doctor Ordóñez, criticando sus posiciones personales frente a los temas de las minorías. Tuve la oportunidad de conocerlo, y en lo personal me pareció un señor amable, inteligente y, aun cuando usted no lo crea, divertidísimo. Estuve en su casa en varias oportunidades y siempre vi a una familia, como la suya y la mía, con los problemas cotidianos, pero en donde el amor siempre está presente.

Habiendo dicho eso, hablemos ahora de los retos del nuevo procurador, doctor Fernando Carrillo. Sin lugar a dudas el tema de la corrupción. Estamos los colombianos agobiados con la robadera de los funcionarios. La última cifra que se conoce es de 22 billones de pesos al año. Este tema es, de lejos, el más grave del país. Para eso se necesita que Carrillo y el fiscal Néstor Humberto Martínez se pongan a trabajar con seriedad en este tema. Por razones de todos conocidas, desafortunadamente los doctores Montealegre y Ordóñez nunca se pusieron de acuerdo en asuntos que eran trascendentales, como este de la corrupción, mientras los pícaros han hecho de las suyas llenándose sus asquerosos bolsillos.

Es urgente que tanto la Procuraduría como la Fiscalía y la Contraloría se unan y hagan sus mejores esfuerzos en la lucha contra la corrupción. No quiero ser apocalíptico, pero de continuar con estos niveles de corrupción, no será posible que el país salga del subdesarrollo. Y por más que se hable de paz y se negocien acuerdos, la misma no será posible.

Celebro también que el procurador Carrillo haya sido claro en lo que tiene que ver con el respeto a todos los derechos de los colombianos, especialmente los de las minorías. Ordóñez hizo todo lo posible por acabar con los derechos de las mujeres a abortar y de los miembros de la comunidad LGBT. Los persiguió como si se tratara de la santa inquisición. Por eso ha dicho Carrillo que hará valer los derechos que consagra la Constitución de 1991, lo cual resulta importante si se trata de que los colombianos vivamos en paz.

Se posesiona el doctor Fernando Carrillo el próximo enero. Desde ya empezó a tirar línea que debe ser tenida en cuenta por los funcionarios de la Procuraduría. En buena hora llega este liberal a esa entidad. Le deseo al doctor Fernando Carrillo toda la suerte en este nuevo cargo al que llega.

@FZuletalleras

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