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Julio Carrizosa Umaña 28 Jul 2013 - 2:40 pm

Desplazamiento y Ambiente Rural

Julio Carrizosa Umaña

EL AMBIENTE RURAL COLOMbiano cambio radicalmente con el desplazamiento forzado de más de cuatro millones y medio de personas; con ellas se fueron tradiciones, solidaridades, instituciones, destrezas y saberes extraordinariamente difíciles de reemplazar.

Por: Julio Carrizosa Umaña
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A estas familias que fueron víctimas de la violencia hay que agregar cientos de miles, o tal vez, millones de campesinos y de habitantes de pequeños cascos urbanos ligados a las cadenas de producción agropecuaria que se trasladaron a las ciudades y empezaron a trabajar en otros sectores por razones económicas, culturales y ecológicas, por la baja rentabilidad de las actividades agropecuarias, por deseos de cambiar de estilo de vida o por el deterioro de las aguas y los suelos de sus predios. Con ellos también se fue un capital humano que hoy hace falta.

A esta disminución del capital humano del campo colombiano se agregan otros cambios que deberían tenerse en cuenta antes de planificar el “desarrollo” de los millones de hectáreas que no se han urbanizado; el primero el aumento de las áreas dedicadas a plantaciones de monocultivos permanentes, la segunda la aceleración de la conversión de cultivos a pastos y herbazales ganaderos, el tercero la concentración de poder y de ingresos en pocas personas, muchas de ellas en la ilegalidad por diversas razones, otras pertenecientes al mundo empresarial urbano, el cuarto la irrupción de las actividades mineras empresariales en regiones donde antes solo existían mineros pequeños y medianos y la modificación de las técnicas de estos últimos con la introducción de maquinaria pesada, todo “gracias” al aumento del precio internacional del oro y del carbón, el sexto la disminución de los precios de varios productos tradicionales por efectos del TLC y el séptimo la valorización del peso.

Las crisis que hemos presenciado este año en el campo son indicios de cómo estos siete cambios están generando una nueva conformación estructural y funcional del territorio de Colombia y en especial de su ambiente rural. Las quejas de miles de campesinos y mineros son un alarmante indicador de que esta nueva estructura es incapaz de proporcionar bienestar a los siete o menos millones de colombianos que se quedaron en el campo. Pareciera que la conjunción de estas modificaciones ha reducido mucho más de lo que nos imaginabamos la sostenibilidad de los territorios rurales, lo cual plantea la necesidad de planificarlos con mayor cuidado.
 

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zambud

Mar, 07/30/2013 - 10:48
Lo triste es que a la dirigencia anquilosada de este país le vale cinco todos los factores que muy certeramente ha citado el columnista, son los que han determinado el detrimento de nuestra nación campesina...ellos, los campesinos, son ciudadanos de a peso que sólo sirven para maniobras electoreras... sufren del desentendimiento que sobre ellos tienen los yupies citadinos...que viven en una Colombia diferente a la que vive la mayoría....triste, muy triste
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Boyancio

Mar, 07/30/2013 - 07:06
Desde el balcón del privilegio engalanado con flores y guirnaldas, es muy placentero ordenar que desfilen los campesinos desplazados y verlos pasar, así como llegó la familia Castañeda a Pasto, con todas sus pertenecias al hombro: . Todo un agradable carnaval. Si no hay posibilidad de una participación en política con todas las de la ley, la procesión por la calle principal será siempre la fúnebre marcha tras de un ataúd.
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rabil

Mar, 07/30/2013 - 06:37
Sin embargo, Mauricio Botero Caicedo está seguro de que los campesinos y habitantes de pequeños pueblos se vinieron a la ciudad por lo bueno que se pasa en las márgenes de esta. Y se vinieron, además, porque surtieron todo el proceso de inserción en las industrializadas y progresistas urbes, llenas de oportunidades. El desarraigo violento, útil a terratenientes, se quiere replicar ahora con nuevas leyes que orillen aun más a los pocos habitantes rurales para abrirle espacio a campesinos de nuevo cuño como Sarmiento Angulo y a explotadores anacrónicos como los ingenios del Valle del Cauca y del Cauca, detenidos en el medioevo.
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lo que yo ordenè.

Dom, 07/28/2013 - 19:43
Toda la aplicación de la seguridad democrática a contribuido a generar el desplazamiento forzado, para nosotros, los habitantes del campo NO es desplazamiento sino desarraigo y despojo de nuestra tierra y territorios, en su gobierno y según Codhes desde el año 2002 al año 2009 nos han desarraigado a 2.412.834 personas, sumando hoy un total de 4.915.579 de desarraigados en los últimos 25 años, lo que significa que un 49% de los desarraigados se han presentado en los siete años de su gobierno; otra cifra para el gobierno oficial el de acción social hasta el año 2002 se desplazaron 1.486.773 para el año 2009 un numero de 3.163.889 lo que significa que en los siete años de gobierno de Uribe desplazaron a 1.577.116 mas del 53% del total de los desarraigados, siendo de todas formas una cifra e
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