Por: Hernán Peláez Restrepo

Diferencias

No se notan diferencias en cuanto al apoyo de las hinchadas de Nacional y Millonarios. Ambas llenan el Atanasio Girardot y El Campín. Por eso en la noche bogotana, más de treinta mil personas, con la esperanza de observar un gran partido. Que como tal, no resultó.

La gran diferencia entre los dos se pudo palpar en la jerarquía de los jugadores. Todos sabemos que Nacional cuenta con un plantel numeroso y quienes ingresan, siendo supuestamente suplentes, no resquebrajan la identidad del juego verdolaga.

Y anotó la diferencia, porque Millonarios envió delanteros que no jugaron como delanteros. En las bandas estuvieron Santiago Mosquera y Eliser Quiñones. Muy lejos de la categoría que se requiere en Millos. Eliser en Alianza era agresivo en el área, pateaba duro, definía. Ante Nacional, no solamente se olvidó de los atributos por los cuales llego al azul, sino que perdió chocando con Bocanegra. Es decir, ni siquiera pudo hacer valer su contextura física y fuerza. En la derecha, Mosquera parecía asustado, recibiendo la pelota y dudando qué hacer con ella. En el centro, dos delanteros que no logran exhibir su capacidad goleadora: Ayron del Valle, ni sombra de lo que era en el América, y Duvier Riascos, luchando, pero sin claridad. Cuando Vasco da Gama y Cruzeiro se “pelearon” por sus servicios, podía pensarse, al arribar a Bogotá, en un eficaz centro delantero. Es probable que en el futuro lo pueda demostrar. Por ahora, en deuda.

Nacional con veteranos, la pareja de zagueros centrales y con nutrido grupo de volantes (Blanco, Mateus, Macnelly, Aldo y algo Mosquera), vino a probar su jerarquía y en varios pasaje ganó de cuento porque sus jugadores, de largo recorrido y crecido número de partidos, juegan casi de memoria, así también extrañen a Dayro Moreno, un solitario y aislado delantero.

Pero la diferencia radica en las nóminas. Luis Carlos Ruiz, Andrés Ibargüen y hasta Bernal entraron para participar en los últimos minutos, cuando se dio el buen gol de Aldo Leao, y así ratificar el primer lugar en el campeonato. Por el lado de Millos, quienes entraron fueron, Maxi Núñez, Arango y Silva. Ninguno pesó o no tuvieron tiempo para ofrecer alguna posibilidad a Millos. En este punto, el de los cambios, también se vio la enorme diferencia en calidad de jugadores.

Millos en medio de sus limitaciones de nómina y sobre todo calidad de jugadores, pudo haber empatado. Por supuesto que la tristeza de su hinchada se avivó con el gol de Nacional. Fue en el cierre del partido. Más allá del resultado, se notó de primera mano la diferencia de planteles...

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