Por: Nicolás Rodríguez

Documento de interés (des)informativo

Un amigo mejicano me decía, en el tema de la falsa foto de Chávez entubado, que ya nadie duda de la enfermedad del presidente venezolano. Ni el Chapulín Colorado, ni los chavistas, los nazis, Evo, Capriles o Alf.

Luego más allá de que con Cuba todo sea una permanente seguidilla de secretos y fantasmagorías, es cierto que no es tan evidente y tan de “documento de interés informativo” (la cita hace parte de las explicaciones de El País), qué es exactamente lo que aportaban los tubos en la boca abierta del supuesto presidente.

Pidieron disculpas, aunque a medias (ciertamente no a Chávez, como tampoco al pueblo venezolano que aun sin querer a su carismático líder, e incluso detestándolo, lo padece con mucho más estilo), y no tardaron los paranoicos de siempre en poner a andar sus teorías de la persecución. De colonialistas, fachos y hasta canallas se les trató a los de El País, con lo que quedó claro que el problema no era la foto en sí misma, como el hecho de que no fuese verdadera.

De haber caído en manos de la izquierda indignada, por supuesto en una sala de redacción, una imagen parecida pero con el cráneo real y recién afeitado de Hillary Clinton, de seguro y también la habrían publicado. Luego la falta de criterio es tan común en los unos como en los otros. La falta de criterio, entonces, pero también la falta de gusto. Si no es que el exceso de mal gusto, que acaso no sea lo mismo.

Como bien lo ilustraba el compañero mejicano: si quieren demostrar que Chávez siempre tuvo un testículo y no tres, pues venga, que lo hagan.. También podrían alardear de la metástasis en el último pelo de la axila del político, si prueba científica tuviesen para ello. Pero que está moribundo y enfermo desde hace mucho tiempo, que entre sueño revolucionario y pesadilla reaccionaria batalla con máquinas, es algo que ya todos suponíamos. Con o sin montaje periodístico.

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