Publicidad
Uriel Ortiz Soto 18 Jun 2013 - 11:00 pm

Comunidad y Desarrollo

¿Hacia dónde va el Conservatismo?

Uriel Ortiz Soto

Llega por tercera vez, a la presidencia del Directorio Nacional Conservador, el exsenador Omar Yepes Alzate, dirigente muy combatido y luchador por el Partido, que, nunca da el brazo a torcer, ante las adversidades que se le puedan presentar en el camino.

Por: Uriel Ortiz Soto
  • 30Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/donde-va-el-conservatismo-columna-428702
    http://tinyurl.com/mh6bgea
  • 0
insertar

Es hombre de grandes convicciones, muy seguro de lo que dice y lo que hace. Su curul en el Senado de la República, por más de cuarenta años, estuvo a prueba de rayos y centellas, por demandas de sus contradictores, que nunca lo pudieron vencer en juicio, puesto que siempre tuvo argumentos jurídicos muy válidos para defenderse y salir airoso. 

Podemos estar seguros, que con su presidencia en la antesala de elegirse nuevo  Presidente y Congreso  de la República, el partido no caerá nuevamente en los vacíos de otros años, cuando sus antecesores menguaban su futuro a cambio de posiciones burocráticas y prebendas personales. Esperamos que la institucionalidad se rescate del ostracismo en que se encuentra, encausándolo por los senderos de la democracia hacia el solio de los Presidentes.   

A medida que se aproximan las elecciones, empiezan los devaneos,  coqueteos, propuestas y componendas, para invitarlo nuevamente a ser el comodín, de reforzar candidaturas que no tienen nada que ver con su ideario, ni con los planes y programas de desarrollo, plasmados en los escenarios sociales de sus máximos líderes Mundiales. 

 El Conservatismo que ha sido manejado en las últimas décadas por dirigentes sin definiciones claras, inseguros de su propio futuro; aún no ha perdido su norte, ni su razón de ser. Su filosofía y principios revisten tanto valor y fuerza, en el tiempo y en el espacio, que su ideario ha servido de base estructural, para la conformación de nuevos partidos y movimientos políticos, que aún conservan sus estructuras en principios esencialmente de derecha. 

Sin embargo, es el momento para hacer un alto en el camino, e instar a quienes lo dirigen, que, por favor recuperen su sentido de pertenencia, perdido en las componendas burocráticas y vicios clientelistas, que para desgracia de sus militantes, en las condiciones actuales en que se encuentra, ya no tendría sentido, ni razón de ser. Lamentablemente, las prácticas enunciadas, han sido el gancho para que muchos de sus dirigentes, entre ellos varios parlamentarios, se hayan  dejado llevar por los despeñaderos de la corrupción, contrariando sus postulados esenciales de: Principios y Valores. 

Las huestes conservadoras, vienen reclamando desde hace varios años y con suma urgencia, la renovación de su base estructural, que no es más que la conformación de los cuadros directivos: Nacionales, Departamentales y Municipales; con participación de todos los actores de la sociedad: Juventudes, Campesinos, Estudiantes, Empresarios, Industriales, Amas de Casa, Trabajadores Independientes, y en fin, de todos los sectores de la vida social y activa del País.

No podemos conformarnos con un partido parroquializado, hay que romper fronteras y seguir el ejemplo de tantos gobiernos de derechas en el Mundo, que en las últimas décadas han logrado surgir, luego de construir escenarios que les ha permitido promover planes y programas de desarrollo, de conformidad con los recursos humanos, frente a los diferentes procesos, para presente y futuras generaciones.

Es de entender que, en los tiempos de la informática y las comunicaciones de avanzada, los postulados, de los Partidos y movimientos Políticos, hay que acomodarlos a las funcionalidades de las altas tecnologías, que permitan a las nuevas generaciones, estar a la vanguardia de los adelantos científicos y tecnológicos. Para lograr este objetivo, en el caso del Partido Conservador, se requiere reformar los estatutos, modernizándolos y adecuándolos a la dinámica de los tiempos modernos. 

Debemos entender que los Estatutos, y por ende la estructura conservadora, deben llegar con sus organizaciones a todos los sectores de la sociedad. Si revisamos las estructuras empresariales y las fuentes educativas de nuestro País, encontramos que, siempre se han desarrollado sobre bases ideológicas, con criterios eminentemente de derecha.

Le queda púes a nuestro muy distinguido y nuevo Presidente del Directorio Nacional Conservador, el gran desafío de encausar nuevamente el Partido de Caro y Ospina, por las causes del desarrollo. No se puede seguir jugando a las migajas burocráticas, que siempre se pierden en los laberintos de los Gobiernos Liberales. 

Para las elecciones del 2014, el Conservatismo debe lanzar su candidato Propio. Eso de continuar haciéndole juego a los Gobiernos de turno, desdice mucho de un Partido que tiene una historia que contar y un ideario que desarrollar en todos los ámbitos de la geografía Nacional; especialmente, en la Colombia Rural, cuyas organizaciones son de origen esencialmente conservador, pero que, lastimosamente, las hemos abandonado a su suerte, por culpa de alianzas irresponsables y personalistas que, han llevado a nuestros campesinos, a desertar a las ciudades, reforzando, los cinturones de miseria. Y en muchos casos, a vincularse a las filas de los grupos armados y delincuenciales, que operan al margen de la Ley. 

Urielos@telmex.net.co

 

  • Uriel Ortiz Soto (*) | Elespectador.com

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 10
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • Jorge Oñate habría comprado votos para las pasadas elecciones parlamentarias

Lo más compartido

  • Isabella, la niña que descrestó con su 'Flaca' en La Voz Kids
  • Cargar el celular al lado de la cama mientras se está durmiendo engorda
  • Atlas científico de relaciones sexuales
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio