Editorial |4 Mar 2013 - 10:01 pm

Editorial

Otra forma

Harto se ha hecho en Bogotá para intentar reducir la criminalidad casi connatural que se da en las zonas más deprimidas de la ciudad. Allí donde se reúnen los habitantes de la calle y van creando zonas prácticamente vedadas para el resto de los ciudadanos. Allí donde se gestan los robos, el consumo de drogas y la marginalidad absoluta.

Por: Elespectador.com
  • 8Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/editorial/articulo-408284-otra-forma
    http://tinyurl.com/cba6gsk
  • 0

De tres formas se ha buscado hacer llegar al Estado: una ha sido en términos de fuerza legítima, como lo hizo Enrique Peñalosa, inspirada en la teoría de las ventanas rotas: sacarlos, demoler el Cartucho y construir el Parque Tercer Milenio. Con esto se pondría más bella esa parte de la ciudad y se reduciría, por ende, el crimen que allí se vivía. La idea —válida, no sobra decirlo— sin embargo fracasó. Los habitantes del Cartucho y sus expendedores migraron, se fueron a colonizar otras zonas.

Otra fue asistir a los habitantes del llamado Bronx, como lo planteó Lucho Garzón y lo mantuvo Samuel Moreno: bañarlos, desparasitarlos, alimentarlos. Con esto se atendió en términos de impacto de la pobreza, pero la problemática de fondo no se transformó en lo absoluto.

La tercera reposa en el escritorio del alcalde actual, Gustavo Petro. El Centro de Estudio y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana (Ceacsc) está desarrollando un proyecto de salud piloto en el que se sustituye el bazuco por la marihuana. De esta forma, los usuarios “problemáticos” —distinción importante que debe hacerse en materia de salud— podrían salirse del círculo vicioso que supone el bazuco: ansiedad, agresividad, euforia, depresión, compulsión, anorexia, diarrea crónica, insomnio, paranoia y consumo repetido. El bazuco es una droga devastadora, usada por gran parte de la población indigente de Bogotá. De los 7.000 consumidores que se estiman, la mitad, por lo menos, y según los estudios, incurre en el crimen para poder consumirlo. La marihuana proveída por el Distrito, en estricta vigilancia de su consumo, podría aliviar estos efectos.

En este panorama, el Estado, entonces, se concibe como institución completa: que llega para llenar con derechos a los habitantes. Empezando por el primordial, la salud, que es el que está en juego a la hora del consumo de bazuco. Y, partiendo de ahí, intentar construir un círculo virtuoso pionero en el trato y la asistencia social a la población más pobre de esta ciudad.

La pregunta pertinente —nos la hacíamos el domingo pasado (“Marihuana, ¿la receta contra el bazuco?”)— es si funciona o no, comparada con el uso terapéutico de la metadona para los usuarios problemáticos de heroína: ¿será igual de eficaz? No lo sabemos. Y esto, probablemente, sea el primer punto que aborde el programa piloto: no solamente respaldarlo con la muestra representativa que se implementará sino también con estudios serios que sepan informar la mejor forma de tratar a los consumidores problemáticos.

Es importante que este tipo de esfuerzos se den desde la capital del país. Que empiece a cambiarse la mentalidad fracasada de combatir no sólo la producción de drogas sino también a los consumidores. El efecto secundario de las drogas, cuando han sido prohibidas y proscritas, es devastador: se uniforma a los consumidores, se los persigue, las drogas se rinden y se les baja la calidad (lo que atenta más contra la salud), entre muchos otros.

Esta otra forma, que descansa en el despacho del alcalde, puede ser una solución: una más humana, al menos. Esperamos que la idea fructifique en un programa serio, técnico, con indicadores de éxito, que tenga en cuenta el margen de error. No podemos darnos el lujo de equivocarnos en algo tan delicado, pero vale la pena el riesgo.

Por: Elespectador.com
  • Imprimir
  • Enviar
  • 8
8

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

jaimehcaro

Mar, 03/05/2013 - 10:49
Estoy de acuerdo tanto con la reflexión del artículo como con el experimento que va a realizar la ciudad de Bogotá con los adictos al bazuco. Lo que me pregunto es ¿qué le ven de "válida" a la idea, además de fracasada, cruel y costosa, de demoler el Cartucho y arrojar a la calle a quienes vivían allí?
Opinión por:

motores4v

Mar, 03/05/2013 - 09:58
COMO AYUDAR A LOS RATONES EN UNA CIUDAD, CAMBIANDOLES EL QUESO, POR REQUESON, POR PAN O POR CARNE, SEGURAMENTE QUE CON LOS 4 ALIMENTOS LOS RATONES HARAN FIESTA TODOS LOS DIAS, ENTONCES LA SOLUCION NO ES POR LOS ALIMENTOS, YO DIRIA QUE LOS GATOS SON LOS RESPONSABLES DEL COMPORTAMIENTO DE LOS RATONES QUE INVADIERON LA CIUDAD PAGANDO IMPUESTOS PARA SU LIBRE LOCOMOCION, ENTONCES LA SOLUCION SEÑOR EDITOR NO ES EL QUESO.
Opinión por:

magno356

Mar, 03/05/2013 - 09:51
HABER SEÑORES EDITORIAL; HASTA cuando entenderá la ADMINISTRACION DE BOGOTA Y GOBIERNO NACIONAL, que LA CAPITAL tiene problemas serios con la MOVILIDAD. Señor ALCALDE PETRO, MINISTRO DE VÍAS, SEÑOR PRESIDENTE SANTOS, a Bogotá es imposible volver por su pésima MOVILIDAD y sumado a ello su PÉSIMA MALLA VIAL. HACE APENAS unos días VIAJAMOS con unos amigos por tema de NEGOCIOS, y nos dimos cuenta que movilizarse por VIA TERRESTRE dentro de la ciudad es IMPOSIBLE Y CAOTICO; para ir de un sitio a otro nos costó en tiempo entre 4 y 5 horas. Entonces como quieren que la gente vuelva a Bogota. Señores Bogotanos exijan al GOBIERNO NACIONAL les construyan el METRO; PERO YA, acompañado de TRENES METROPOLITANOS que descongestionen el tema vehicular de la ciudad. HE DICHO.
Opinión por:

motores4v

Mar, 03/05/2013 - 10:12
Señor magno356, deje de consumir bazuco, estamos hablando de metadona, mariguana y usted esta viajando en las nebulosas replicando de un tema diferente al editorial, por favor alejese de las drogas. Mañana podemos atenderlo para contestar sus inquietudes de transporte y de esta manera viaje en sus vias lacteas comodamente.
Opinión por:

UnNuevoPais

Mar, 03/05/2013 - 08:58
Lo bueno que es tener una panorámica de bienestar social acertada. Poco a poco nuestra sociedad retrograda tendrá que ver mas allá. Entender que las ciencias sociales y las biológicas deben ir de la mano. Entender que debemos dar paso a una racionalidad proyectada a presente y fururo.
Opinión por:

gente común

Mar, 03/05/2013 - 08:42
No se pretende con esto que sea una solución definitiva pero sí es un demostrativo del empeño por tratar el problema con un enfoque terapéutico. Es decir, pensando en el consumidor como paciente y no como un simple delincuente. Si a esta asistencia la acompaña un seguimiento en rehabilitación ocupacional, entonces se puede empezar a trabajar la autoestima y las satisfacciones de logro de una persona sin ningún tipo de ambiciones como un mecanismo para modificar su conducta. También se llama reinserción social.
Opinión por:

lunes100

Mar, 03/05/2013 - 00:51
Ponderada la columna.
Opinión por:

sincorruptos

Mar, 03/05/2013 - 00:39
Eso es por el cuento del pais de las "oportunidades para todos".

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013