Publicidad
Editorial 17 Sep 2008 - 9:01 pm

Colombia y la crisis financiera internacional

LA ECONOMÍA MUNDIAL ESTÁ EN APUros. La crisis financiera de los Estados Unidos es probablemente la mayor desde la gran depresión. Las bolsas de todo el mundo han perdido valor. Los precios de los productos básicos han caído sustancialmente.

Por: Elespectador.com
  • 7Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/editorial/articulo-colombia-y-crisis-financiera-internacional
    http://www.elespectador.com/opinion/editorial/articulo-colombia-y-crisis-financiera-internacional
  • 0

El lunes, dos legendarios bancos de inversión, con historias centenarias, Lehman Brothers y Merril Lynch, desaparecieron del panorama financiero en cuestión de horas. En las semanas anteriores, la Reserva Federal y la Secretaría del Tesoro de los Estados Unidos habían tratado de evitar a toda costa la quiebra de algunas instituciones financieras. Pero esta semana, las autoridades económicas de los Estados Unidos dejaron en claro que su capacidad y su voluntad tienen límites, que algunas veces el hundimiento de las instituciones que decidieron tomar riesgos excesivos y lo perdieron todo en el intento es inevitable. E incluso, desde una perspectiva de largo plazo, conveniente.

Aunque la crisis fue detonada por una debacle en los créditos hipotecarios en los Estados Unidos, sus causas últimas siguen siendo debatidas intensamente. Esta semana el candidato republicano John McCain culpabilizó a la ambición desmedida y a la corrupción de Wall Street, mientras el candidato demócrata Barak Obama señaló las fallas regulatorias y de supervisión. Muchos analistas han recalcado, al mismo tiempo, que los esquemas de remuneración usados en el sector financiero incentivaron la excesiva toma de riesgos: muchos de los culpables de la crisis son hoy en día millonarios en uso de buen retiro por cuenta de los bonos que premiaron sus desastrosas decisiones. Varios años después de los escándalos de Enron, la economía de los Estados Unidos ha vuelto a ser sacudida duramente por los excesos del sector privado y la complacencia del sector público y los reguladores.

Las consecuencias de la crisis son imposibles de anticipar con exactitud. Pero la convalecencia seguramente será larga y tendida. Muchos temen que la economía de los Estados Unidos entre en una época de bajo crecimiento, similar a la sufrida por Japón en los años noventa. Otros predicen una recesión mundial de proporciones inmensas. Incluso los más optimistas hablan de los tiempos difíciles que se avecinan. Las llamadas economías emergentes también sentirán los efectos de la crisis. Esta semana el Ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, dijo que la crisis llevaría a menores tasas de crecimiento y posiblemente a un encarecimiento del servicio de la deuda.

La crisis financiera afectará la economía colombiana a través de varias rutas. La desaceleración del crecimiento mundial, producto de la crisis, afectará el dinamismo de las exportaciones colombianas y disminuirá los precios del carbón, el petróleo, el ferroníquel, etc. La liquidez mundial también disminuirá como resultado de la crisis, lo que afectará adversamente los flujos de inversión. La menor inversión, a su vez, llevará a una depreciación de la moneda colombiana, y también posiblemente a una caída de la bolsa y a un aumento del costo de la deuda. Los tiempos del alto crecimiento, la alta inversión extranjera y el dólar barato podrían haber llegado, abruptamente,  a su fin.

El Gobierno está estudiando la respuesta a la crisis. Entre las medidas urgentes, está la disminución del gasto público. Las proyecciones de crecimiento económico y de precios de materias primas, que sirvieron de base para la elaboración del Presupuesto de 2009, son muy optimistas, no incorporan la nueva realidad mundial. El Gobierno presentó un presupuesto para momentos de bonanza. No para tiempos de crisis. El gasto excesivo, basado en supuestos irrealistas, podría aumentar la vulnerabilidad de la economía colombiana. La financiación del abultado déficit es, actualmente, un problema serio sin solución definitiva.

La crisis de la economía mundial exige una mayor responsabilidad por parte del Gobierno. Los llamados al ajuste fiscal ya no son consideraciones abstractas de unos cuantos analistas. Son realidades concretas que el Gobierno debe afrontar cuanto antes. Las circunstancias extraordinarias así lo demandan.

  • 7
  • Enviar
  • Imprimir
7
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Publicidad
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio