Dejación de armas, porcentajes y tropiezos

El fin del conflicto con las Farc está cerca, pese a las voces opositoras cada vez más ruidosas. / Foto: ONU

La segunda ceremonia de la dejación de armas de las Farc en contenedores resguardados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue otro escenario más para los problemas que han plagado el proceso de implementación. Aunque el Gobierno ha permitido que se difundan mensajes confusos que dan leña al fuego de la oposición, lo claro es que el final del conflicto armado con las Farc es irreversible y necesita el apoyo de la ciudadanía.

Según el nuevo cronograma acordado entre las partes cuando se incumplió la primera fecha, el pasado 13 de junio se entregaría el segundo 30 % de las armas en posesión de las Farc. Por eso, en la Zona Veredal de La Elvira (Cauca) se pudo ver a varios funcionarios de la Misión de la ONU en Colombia recibir y almacenar armamento. Sin embargo, pese a la importancia histórica del evento, hubo varios tropiezos que permitieron a la oposición continuar con su retórica irresponsable.

Primero, y pese a que el Gobierno insistió en varias ocasiones que el día 13 se llegaría a tener almacenado un 60 % del armamento total de las Farc, al día siguiente la Misión de la ONU expidió un comunicado anunciando que en su poder sólo tenían el 40 %. Aunque había explicaciones logísticas para la demora, este hecho fue aprovechado por los opositores al proceso para seguir difundiendo información sobre cómo supuestamente todo es un engaño. El 16 de junio, dos días después, la ONU expidió un nuevo comunicado donde afirmó que ya se había completado la dejación del 60 % pactado, pero ya el mensaje engañoso había tenido tiempo suficiente de permear el imaginario de la opinión pública. Esto se hubiese podido evitar con mensajes más claros sobre los tiempos de la dejación.

Segundo, las Farc y el Gobierno deben comprender que las imágenes son fundamentales. Aunque es bienvenido que hayan mostrado parte de la dejación, el número de armas en las fotografías publicadas de La Elvira también se prestó para malinterpretaciones y la difusión de información malintencionada. La verificación de las Naciones Unidas debe ser suficiente para dar fe del cumplimiento de la dejación, es verdad, pero no sobraría buscar maneras más eficientes de difundir las pocas imágenes que dejará este proceso.

Tercero, preocupa la desconfianza que siguen expresando algunos miembros de las Farc. Al respecto, Pablo Catatumbo dijo que “es urgente que se ponga en funcionamiento la comisión especial investigativa y que se inicie una estrategia de combate frontal al paramilitarismo, la principal amenaza que hoy se cierne sobre la paz”. Estamos de acuerdo, pero la demora en el cumplimiento por parte del Gobierno de esos compromisos no debería obstaculizar la dejación acordada para este mes. Llegar al 100 % prometido sería muy beneficioso para la legitimidad del proceso de paz.

No obstante lo anterior, no puede permitirse que se opaque la importancia de lo que está ocurriendo. Como lo dijo el jefe de la Misión Especial de la ONU, Jean Arnault, “estamos en un momento en el que se materializa el proyecto de la paz”. Pablo Catatumbo insistió en que “las Farc queremos mostrar al país y al mundo que estamos cerrando una página de la historia y empezando a escribir otra. Depositamos en las manos del pueblo colombiano la defensa del Acuerdo. Tengan la seguridad de que nosotros no les vamos a fallar”.

El 60 % de armas entregadas respaldan las palabras que venimos citando y dan señales inequívocas de que estamos presenciando el fin del conflicto armado. Pronto el país tendrá, por primera vez en décadas, a las Farc completamente desarmadas. Y entonces, como debió ser desde un principio, toda la lucha será con la palabra. Sólo falta que las partes dejen de cometer torpezas que fomentan la desinformación para que los colombianos rodeen sin reparos el Acuerdo de Paz. Como dijo José Mujica, “Colombia es un laboratorio de la historia. No lo hagamos fracasar”.

¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a [email protected]