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Editorial 4 Nov 2012 - 11:00 pm

EDITORIAL

Que la esperanza no se acabe

El llamado principal es que los jóvenes de la Comuna 13 de Medellín empuñen un micrófono en vez de un arma. El micrófono amplifica sus sentimientos, los deja volar, no le pone censura a lo que ellos quieran decir a través de las letras del hip hop o del rap.

Por: Elespectador.com
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Les compensa su realidad. La idea es que en un escenario de violencia intolerable, que incluye a actores armados de todo tipo y en donde los niños crecen al compás de las balas, el espacio sea llenado por el arte. Porque las letras prevalecen, los sonidos se quedan en la mente de quienes los oyen y la realidad va cambiando poco a poco. Se ve la esperanza en el horizonte. Ya el sonido no proviene exclusivamente de las balas, sino de las palabras y las ideas, que no se vencen.

“Revolución sin muertos” se llama el festival que ayudó a crear el rapero Jeison Alexánder Castaño, Jeihhco, bajo el lema “la violencia no nos vence”. Una salida artística para la búsqueda de un destino mejor. “Queríamos decirles que esa arremetida violenta no era el camino. Que si necesitábamos una revolución sería una que no incluyera muertos”, le manifestó el mismo Jeichho a El Espectador en marzo de este año. Y su iniciativa es brillante.

Un discurso distinto. Uno decente. Uno difícil, cuando los estándares morales están volteados y las armas lucen como el camino más fácil y exitoso. En la Comuna 13, gracias a un grupo de raperos que quieren una realidad más pacífica para su entorno, se respira a ratos un aire lleno de arte, que invita a tomar al toro por los cuernos. “Aquí sí hay amor”, se escucha en la letra que hace eco en el interior de esa comuna, muchas veces olvidada por el resto de Colombia, pero viva a pesar de todo. Se trata de mostrar que otra realidad está a la vuelta de la esquina.

Por eso resulta triste, por decir lo menos, el asesinato que se perpetró en la madrugada del 30 de octubre contra Elider Varela, El Duke, uno de los principales exponentes del rap de la zona, gestor del festival “Revolución sin muertos”, fundador de la Red Hip Hoppers Élite, educador de la Escuela de Hip Hop Kolacho y líder de la Comuna 13. El sobrenombre de El Duke viene de su primer grupo, Reino Clandestino, en el que había un duque. Su principal cruzada era enseñar a los niños a rapear, a hacer cosas que en la balanza de la sociedad fueran buenas, que pudieran escribir letras para narrar su vida en esa difícil comuna.

En Medellín ya van siete raperos asesinados en 3 años. Es decepcionante —sin olvidar el dolor que se siente por la pérdida de una vida humana— que un proceso social de resistencia a la violencia sea atacado por las balas. Es contraproducente e inexplicable. Es contradictorio.

La resistencia que tanto le enseñaron a Jeichho —probablemente el exponente más visible de todo este movimiento— debe ser la forma en la que se materialice el rechazo a esta muerte, que cae como un balde de agua fría a un proceso comunitario que ha resultado un acierto dentro del panorama de una comuna, como la 13, famosa en la historia por miles de otras cosas e historias que nada tienen que ver con las expresiones artísticas. El hecho de que un festival musical prevalezca allí es un indicio positivo.

Es por eso que la esperanza no puede perderse. Y es por eso, también, que las autoridades deben proteger a movimientos de este tipo, gestados desde la iniciativa de la sociedad civil. Hay que tener mucho cuidado a la hora de no dejar morir —literal y figurativamente— estas iniciativas que redundan en una sociedad más decente. Ojalá el lente de los gobiernos locales se ponga encima de estos procesos.

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antares1

Lun, 11/05/2012 - 19:06
QUE LA ESPERANZA NO SE ACABE.
Opinión por:

ferchogomez7

Lun, 11/05/2012 - 17:22
Para conseguir la PAZ se debe tener Justicia Social. Y esa Justicia Social solo se conseguira cuando las/los ciudadanos de este pais decidamos Leer,Pensar,Estudiar nuestra Historia y/o Constitucion,para asi Aprender a Construir y PARTICIPAR de una verdadera DEMOCRACIA. Una Democracia donde se minimizara la Cultura del Trafico de seres humanos,drogas e influencias,Sicariato,Paramilitar,Guerrilla,Terror de todo color y matiz,Delfin,Hampon de cuello blanco,Politico corrupto,Abusador ,Contrabando,y demas actividades criminales y mafiosas q' nos Han o Hemos dejado q' nos gobiernen. Vamos,hagamoslo x nuestros hijos y sus hijos q' NO pidieron venir a este mundo a ver,sufrir y pagar x nuestros errores,mezquindades,egoismos,miedos,pereza y lo Fundamental x nuestra Ignorancia Politica.
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Pedro Pablo Botero

Lun, 11/05/2012 - 12:23
Estos acontecimientos y otros como la asonada del centro impuesta por las bandas criminales, son el resultado del silencioso y apresurado desmonte de los programas de las dos administraciones anteriores, por parte del alcalde Aníbal Gaviria, como la Gerencia del Centro y los PUI, con el fin de derivar esos recursos al pago de cuotas burocráticas. Asustados por el lobo de Lupe, no vimos la que se nos venía con los liberales en el poder.
Opinión por:

Boyancio

Lun, 11/05/2012 - 06:41
La pequeña industria antioqueña se vino a pique cuando crearon los UPAC, muchos vendieron sus empresitas para buscar mejor rendimiento en los intere$es; la Banca prestó para comprarlas, y como no tenían la experiencia ni na, los nuevos dueños, vino el galopante desempleo y mujeres de la máquina plana preñada por doquier. Las comunas están rodeando al Poblado, y falta poco para que lo ocupen a la uribeña, sea con toda la violencia, diga usted que se van a encontrar los sicarios defendidos por la Virgen, versus los blancos llevando el escapulario de monseñor Builes con su diosito billetero....¡ayyyyyyyy!!!!
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