Hay Festival: la cultura es el centro

Cartagena se transforma en el comienzo del año. Finalizado con pleno éxito su Festival de Música, desde ayer y hasta el 27 de enero será ahora la casa de muchos escritores de talla mayor que vienen de distintas partes del mundo.

Vendrán, entre otros, el Nobel peruano Mario Vargas Llosa, que ha enaltecido las letras latinoamericanas con novelas poderosas y complejas como Conversación en la Catedral; la rumana Herta Müller, quien escribe su poesía y sus novelas desde las entrañas; el prolífico español Fernando Savater, quien ha iluminado las conciencias de toda una generación, entre muchas otras plumas exquisitas cuya presencia, a decir verdad, constituyen todo un honor.

La transformación que se da en Cartagena no es tanto de forma sino de fondo. La cercanía de los escritores, el hecho de que las personas hagan largas filas para poder escuchar y ver sus charlas, conocerlos, verlos en un contexto distinto al que proyectan en sus letras, ver a la gente leyendo, comprando libros (las ventas se disparan de forma impresionante), compartiendo un café en esa valiosa actividad que es charlar... Y todo desde ese exclusivo rincón de Colombia que es Cartagena. Porque el Hay Festival se ha convertido en una excusa, no sólo para conversar acerca de cosas que pasan en el mundo de la ficción, que estaría más que bien, sino para hablar de la actualidad, de lo que está pasando con la vida misma, alrededor de ella.

El Festival crece y eso es muy bueno. Este año, por ejemplo, muchos niños del departamento de Bolívar podrán viajar a Cartagena, desde Turbaco y Arjona o el corregimiento de Palenque, para estar presentes en los conversatorios que se adelantan desde ayer en la ciudad amurallada. Todas estas actividades, en las que se trasladará a alrededor de 500 niños, son parte del programa Crecer Leyendo que desarrollan la Gobernación de Bolívar y la Fundación Plan Internacional. El carácter elitista del evento —que lo tiene— trata de ser amortiguado cada año a través iniciativas como éstas, que dan al traste con lo exclusivo que puede llegar a ser un evento de esta magnitud.

Asimismo, en un acto inédito, la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano y el Ministerio de Cultura otorgaron en conjunto la beca internacional de periodismo cultural, con la que periodistas de distintos países tendrán la oportunidad de realizar crónicas y reportajes sobre lo que van viendo, pero además compartir y aprender mano a mano de personas como Jonathan Levi o Francine Prose sobre las experiencias que tienen en el mundo de la literatura.

Como puede apreciarse, el Hay Festival ha crecido de manera exuberante. La descentralización de la cultura, para que el punto clave no sea siempre Bogotá, ha refrescado el ambiente, mostrando a Cartagena como un foco cultural posible en donde se realizan diversos festivales que llegan a la cúspide con este de origen literario que tendremos hasta el domingo próximo. Las páginas de los diarios, las entrevistas radiales, los informes de televisión, entre otros, tendrán cosas distintas que decir: la lengua que nos une será enaltecida y analizada de mano de las mejores plumas de distintas partes del mundo.

Bienvenido entonces el Festival. Que la literatura sea el denominador común por estos días.

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