La deplorable presión a RCN

Los periodistas necesitan poder garantizarles a sus fuentes el anonimato, de tal manera que información privada de interés público sea difundida. / Foto: Twitter de Claudia Gurisatti

La actuación de las Fuerzas MIlitares y el Ministerio de Defensa con una periodista de Noticias RCN no sólo es un deplorable intento de vulnerar la libertad de prensa y de difundir información relevante para los colombianos, sino que demuestra la baja tolerancia que tienen estas instituciones con las voces críticas. Pésimo mensaje.

Durante la emisión del mediodía del 26 de mayo de este año, Noticias RCN, informativo que se ha caracterizado por sus críticas al proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, publicó una carta que incomodó a varios en el Ejército. La misiva, dada a conocer por la periodista Maritza Aristizábal, era del general Javier Flórez, comandante del Comando Estratégico de Transición, e iba dirigida al alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo. En ella, Flórez expresaba preocupación por “las actividades de carácter político” que realizarían las Farc para conmemorar su aniversario, dado que esto “contraría lo establecido en el acuerdo final” y podría representar una violación del cese bilateral del fuego.

Después de publicada la información, comenzaron las presiones indebidas desde varias fuentes. Según denunció el canal RCN a la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip), el general Flórez llama a la periodista “muy molesto (y) le pregunta quién filtró el documento, asegura que se trataba de una información secreta, y señala que con esa información la reportera lo destruyó e intenta destruir el proceso de paz. El general finalmente anuncia que va a pedirles a sus abogados que denuncien el hecho”.

Además, la Flip tiene información de que funcionarios del Comando Estratégico de Transición, del Ministerio de Defensa y delegados del Gobierno ante el Mecanismo de Monitoreo y Verificación vienen presionando a Noticias RCN para que revele su fuente. Finalmente, el 13 de junio le notificaron a Aristizábal que debía dar una declaración bajo la gravedad del juramento el próximo 20 de junio de 2017 en el Cantón Norte, por hechos que no quedaron claros.

Aunque, cuestionados por la Flip, representantes de las Fuerzas Militares insistieron en que no pretenden violar la libertad de prensa ni que el proceso sea en contra de la periodista, toda esta actuación es una presión indebida y con la evidente consecuencia de amedrentar a un medio crítico del proceso de paz.

Los periodistas necesitan poder garantizarles a sus fuentes el anonimato, de tal manera que información privada de interés público sea difundida, como es claramente el caso actual. Una preocupación sobre el avance del proceso de paz expresada por un general es un aporte al debate nacional.

Lo ha dicho la Corte Constitucional, que en la sentencia T-298 de 2009 afirmó que “la reserva de la fuente es una garantía fundamental y necesaria para proteger la verdadera independencia del periodista y para que pueda ejercer la profesión y satisfacer el derecho a la información, sin que existan limitaciones indirectas ni amenazas que inhiban la difusión de información relevante para el público”. Iniciar una intensa cacería para ubicar a quien filtró la información y presionar al noticiero para que revele la fuente va en contravía de ese derecho fundamental.

Rechazamos la actuación de todos los funcionarios involucrados, respaldamos el derecho de Noticias RCN de reservarse la fuente y esperamos que en el Gobierno y en las Fuerzas Militares abandonen el proceso en curso y no obstaculicen el libre ejercicio de la prensa.

 

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