Un gerente en Paraguay

El previsible triunfo en Paraguay del candidato del Partido Colorado, Horacio Cartes, debería devolver la estabilidad a dicho país tras la confusa manera como fue destituido el año pasado el presidente Fernando Lugo.

Cartes, millonario y hombre de empresa, promete meterle pragmatismo y gerencia al manejo de Paraguay. Lo rondan, sin embargo, algunos señalamientos que tendrá que aclarar.

Las recientes noticias muestran que, tras conocerse el resultado electoral, las cosas están volviendo al redil con los vecinos, en especial los de Mercosur, de cuya participación se encontraba suspendido el actual gobierno, surgido tras la caída de Lugo. La condición para su reingreso era la realización de elecciones libres y transparentes. El presidente de Uruguay, José Mujica, ya invitó al mandatario electo a participar en la próxima cumbre presidencial de Mercosur en junio. Y Cartes, quien hace gala de pragmatismo como negociador, manifestó el lunes pasado que no tenía problema en aceptar la membresía de Venezuela en el organismo subregional de integración.

Lo anterior a pesar de que la piedra en el zapato para el ingreso había sido la negativa reiterada, por parte del Congreso paraguayo, a ratificar la modificación al tratado que aceptaba a ese nuevo socio. De hecho, una vez que se hizo efectiva la suspensión de Paraguay, de inmediato se resolvió el tema por parte de Argentina, Brasil y Uruguay. Ahora, y ante las conciliadoras declaraciones de Horacio Cartes, el presidente Nicolás Maduro le dio la bienvenida desde Caracas al nuevo jefe de Estado, dejando en claro que una vez que éste asuma el poder van a contar con plenas relaciones.

En el plano interno la situación es distinta. A pesar de las olas que se levantaron en la región en contra del actual gobierno de Federico Franco, miembro del Partido Liberal y a quien le correspondió reemplazar a Lugo, dentro del país no hubo mayores problemas y en pocos días todo había vuelto a la normalidad. Franco había expresado su deseo de manejar la transición hasta las recientes elecciones y entregar el poder a quien triunfara. De esta manera los colorados vuelven a hacerse al poder, en el que habían estado hasta el triunfo del exobispo Fernando Lugo en representación de una coalición de centro izquierda. Así las cosas, los liberales y la izquierda regresarán a la oposición.

De momento, el cambio de mando se dará en agosto, y mientras tanto le corresponde al actual presidente ir haciendo el empalme con la nueva administración. Hace un par de semanas, durante una visita a la OEA en Washington, Franco tuvo que pagar el precio de haber hecho unas horas antes unas declaraciones ofensivas sobre el fallecido presidente Hugo Chávez. Cuando se presentó en el salón de la OEA, cerca de 21 países dejaron sus sillas vacías en rechazo a sus comentarios. De ahí que los primeros pasos dados por Cartes busquen restablecer plenamente las relaciones con todos sus vecinos cercanos, en especial con Caracas, como ya está sucediendo.

Le queda, de otro lado, la tarea de aclarar el origen de parte de su fortuna. Según acusaciones directas, entre ellas las de la propia presidenta de su partido, Lilian Samaniego, hay ciertos esqueletos en el armario de su fortuna debido a operaciones no muy claras que llevó a cabo cuando era empresario. Entre ellas, algunas relacionadas con lavado de activos a través del Banco Amambay, de su propiedad.

El electo presidente ha negado reiteradamente los señalamientos y ha dicho que todo fue aclarado con anterioridad por parte de las autoridades, tanto en su país como en Brasil. Insiste en que son ataques de sus opositores y que nada debe. Por el bien de Paraguay, y el suyo propio, es de esperar que este “Rey Midas”, como algunos lo llaman, pueda despejar toda sombra de duda mientras asume la Presidencia. Tiene por delante retos económicos y sociales de gran calado, y la legitimidad personal va a jugar de manera decisiva en adelante.