Publicidad
Carlos Granés 17 Ene 2013 - 10:00 pm

El debate cultural

Carlos Granés

En medio de la violencia, la polarización política y los reinados de belleza, ¿es relevante discutir sobre cultura? ¿Vale la pena entrar en disputas sobre estilos literarios y experimentos vanguardistas, o esto es un simple lujo que se dan las sociedades ricas, donde la ausencia de conflictos y tensiones internas se compensa con trifulcas en salones y revistas literarias?

Por: Carlos Granés
  • 315Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/el-debate-cultural-columna-397225
    http://tinyurl.com/aeakjkm
  • 0

George Steiner, uno de los intelectuales más cultos de Europa, dijo una vez que su mayor éxito como profesor había sido una alumna que dejó las humanidades para irse de médico a un paupérrimo pueblo de China. Su desencanto por la cultura vino al advertir un hecho trágico: las humanidades no humanizan. Los nazis aniquilaban judíos mientras disfrutaban de refinadas obras de arte. La decisión de su estudiante ganaba relevancia al comprobar que las artes no sólo no combaten la barbarie, sino que pueden trasmitir ideas y valores que atentan contra la civilización. Ejemplos no faltan: Marinetti, el líder de los futuristas italianos, cantó alabanzas a la guerra e hizo que los jóvenes de su generación vieran la hecatombe como una fuerza higiénica y una tentadora experiencia orgiástica. No en vano describió el campo de batalla como una “vulva gigantesca irritada por el celo del coraje”.

La cultura no nos hace mejores personas, necesariamente. Pero es por eso que el debate cultural tiene importancia. Las novelas y las obras plásticas no son meros divertimentos. En ellas hay un universo de valores que se lanza a la esfera pública en busca de seguidores. Todo producto cultural pretende seducir a través del gusto, y para lograrlo intenta que el espectador asimile las actitudes o las escalas de valores que lleva implícitas. Con la aceptación de los nadaístas, por ejemplo, se legitimaron la libertad anárquica, la irreverencia y el desprecio a la tradición. En una sociedad nunca da igual qué valores son los que se imponen. Más aún: las tensiones suelen darse por disputas entre segmentos que quieren dar prioridad a unos u otros. ¿Innovación o tradición? ¿Talento o espontaneidad? ¿Comercialización o experimentación? Es frecuente la rivalidad entre artistas que van en busca de influencias extranjeras y otros que privilegian los temas y tradiciones locales. Con esta disputa no está sólo en juego el talante de unas cuantas novelas o cuadros. Lo que está en juego es una mentalidad: abrirnos al mundo o encerrarnos, ser cosmopolitas o nacionalistas.

Las artes hacen plausible lo implausible, hacen que concibamos lo inconcebible. Por eso se dice que se anticipan a su tiempo. En realidad no se anticipan a nada: crean la sociedad legitimando valores, actitudes y estilos de vida; embelesando a las personas para que alteren su forma de pensar, sentir y vivir. ¿Ser frívolos, hedonistas, disciplinados, iconoclastas, tradicionalistas, rebeldes, estetas, nihilistas, idealistas? La cultura tiene ese poder. Al asimilar una obra de arte, al defenderla, al vivirla, se está asumiendo todo un mundo. Y no todos los mundos son iguales. El debate nos permite evaluar qué queremos y qué no queremos, y esto no debe ser un lujo sino una necesidad.

* Carlos Granés

  • 0
  • 25
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • Película inspiró asalto a banco en Cali
  • Autoridades desarticulan red de contrabandistas de medicamentos
  • Don Omar sale en libertad tras arresto, con grillete eléctrico y pagar fianza

Lo más compartido

  • Colombiano presentó una de las mejores tesis de maestría del mundo
  • Bogotá Sep 7 - 11:28 am

    Las pruebas de Sergio

    Las pruebas de Sergio
  • El conmovedor abrazo de una leona a su antiguo cuidador
25
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

salamavi

Sab, 02/16/2013 - 02:33
Precisamente cuando estamos en camino de homogenizarnos gracias a la "cultura" de los medios de comunicacion de masas, los individuos tienen la posibilidad del arte como via de escape y un instrumento de la libertad. Debo decir que es un lujo de pocos.
Opinión por:

manamuisca

Dom, 01/20/2013 - 11:35
la cultura esa categoría oscura de la antropología alemana que implica civilización en el pensamiento francés, encierra mas allá de las artes y concepciones, que trascienden naciones y donde subyacen eticas y religiones comunes.sería tonto hablar de cultura colombiana o antioqueña , mas bien podria hablarse de tradiciones locales o regionales si al caso costumbres plasmadas por las bellas artes y por la música y la literatura.el MiniCultura debería rescatar las concepciones y prácticas de cada rincón de colombia y reinventarlas y replicarlas a fín de preservarlas de embate de la globalización, y construir el nuevo pais plurietnico;el saber de otrasculturas nos permite autoconocernos y diferenciarnos, de lo contrario si es para sacralizarlas só estamos gestando una peligrosa aculturacion
Opinión por:

Enzo Mountain

Vie, 01/18/2013 - 22:40
El artículo aparecido en la revista Squire, firmado con su nombre ¿tiene que ver esta propuesta de debatir la cultura? Porque la pataleta del reciente nobel peruano (para él, la cultura devino "espectáculo") se parece más a los requiebres de la Escuela de Francfurt. ¿Debatir sobre la cultura como lo haría Goethe encerrado en su despacho? Pensar la relación comunicación/cultura exige hoy ir bastante más allá de la denuncia por la desublimación del arte simulando (en la figura de la industria cultural), su reconciliación con la vida, como pensaban los de Francfurt.
Opinión por:

Enzo Mountain

Vie, 01/18/2013 - 22:47
Más que el “debate por la cultura” lo que necesitamos pensar hoy es la hegemonía comunicacional del mercado en la sociedad: la comunicación convertida en el más eficaz motor del desenganche e inserción de las culturas (étnicas, nacionales o locales) en el espacio/tiempo del mercado y las tecnologias globales. Quizá lo que fastidia al peruano es el rompimiento del tabique que por décadas separó lo "culto" de lo "inculto". Lo dice Zigmun Bauman: “Globalización significa que todos dependemos ya unos de otros. Las distancias cada vez importan menos, lo que suceda en cualquier lugar, puede tener consecuencias en cualquier otro lugar del mundo. Hemos dejado de poder protegernos tanto a nosotros como a los que sufren las consecuencias de nuestras acciones en esta red mundial de interdependencia".
Opinión por:

pelanga

Vie, 01/18/2013 - 21:29
Póngase en primera fila para presenciar el paquete más caro de la pasarela, si repasara a Bajtin como cualquier antropólogo de medio pelo que se respete, no patinaría en el salón. Pero si quiere cultura, papi mejor dese una vuelta por Carulla
Opinión por:

Sybill P. Trelawney

Vie, 01/18/2013 - 17:17
Ya que algunos hablan del válido protagonismo de lo contemporáneo: lo pop, la saturación de lo (neo)cultural en el habitat mediatico, lo callejero, los happenings y demás yerbas silvestres a las que se les concedió cédula de identidad cultural a causa de irreversibles procesos de la secularización, recuerdo en este momento un english paisano (por adopción) del aqui llamado como oráculo, maese Steiner. Pienso en Hercules Poirot -o el alterego masculino de Agatha Christie. Más allá de la entrañable personificación que logra David Suchet del "hombrecillo rídículo" (FILMS&arts), la pátina de humanidad que una específica manera de vivir la vida ha ido dejando en el personaje es, quizás, si no la mejor definición de cultura al menos, si, la mayor recompensa de un hombre (inglés, belga, pastuso,
Opinión por:

Sybill P. Trelawney

Vie, 01/18/2013 - 17:47
rolo, cachaco). Los políticos más tenebrosos de nuestro tiempo se han apoderado de un principio de la mímesis que rige la recreación de la realidad: "La ficción debe ser mucho más verosímil que la realidad". Por eso hablo de un paradigma ficticio que encarna lo único justificable de la cultura (la ilustrada o la no ilustrada):
Opinión por:

Sybill P. Trelawney

Vie, 01/18/2013 - 17:46
LA ELEMENTAL HABILIDAD PARA DISTINGUIR EL BIEN DEL MAL, Y ACTUAR EN CONCORDANCIA. A sus lectores, Agatha Christie nos llenó de guiños hermenéuticos para prevenirnos acerca del indole deletéra que se cierne en confundir los (buenos)modales como la esencia de lo netamente cultural: los asesinos pueden ser tan cosmopolitas como Poirot, refinados, highclass, en fin, "cultos"... pero asesinos. Cómo no recordar al amadísimo Luis Alberto Álvarez, ese gordo lindo, que justificó su sacerdocio mediante su secular cátedra de cine y música universales.
Opinión por:

Sybill P. Trelawney

Vie, 01/18/2013 - 17:46
Cómo no recordarlo, digo, porque en el último hervor de la posmodernidad en Colombia nos advirtió (sin propónerselo) que estábamos ad portas no sólo de un desalmado neoliberalismo sino de algo mucho más venenoso: el surgimiento de un liderazgo –dentro de las márgenes de lo legal y fuera de lo legal- que se enorgullecía de gritar a los cuatro vientos que “¡Somos incultos, no nos interesa la cultura…¿¡Y qué?!”.
Opinión por:

Sybill P. Trelawney

Vie, 01/18/2013 - 17:44
En Medellín, en el último cuarto de siglo XX, en medio de la pesadilla en la que se decantaron los imperativos categóricos de la narcoética y la traquetoestética, sí que lo ratificaríamos cuando Telemedellín y Teleantioquia queriendo congraciarse con el inapelable rating decidieron que, en su programación, ‘lo cultural’ podría ser cualquier cosa que proviniera de la calle.
Opinión por:

Sybill P. Trelawney

Vie, 01/18/2013 - 17:42
A riesgo de ceder ante el más atrabiliario ataque contra las libertades de estéticas, traigo a cuento uno de los más inolvidables escolios acerca del sentido común. Cito a Pablo de Tarso: “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.”
Opinión por:

rabil

Vie, 01/18/2013 - 15:20
Primero, don Carlos, sería bueno que nos contara cuáles países ricos carecen de conflictos. Segundo, no es la literatura o la plástica las que determinan los comportamientos colectivos o señalan las hojas de ruta de los pueblos. Es el marketing y este se ocupa de lo que es fácil de hacer y fácil de vender. Además, un Bieber, se le puede vender a millones sin que nadie se apropie de él. Asunto diferente de un cuadro que se privatiza al colgarlo en la sala de un nuevo rico. Es más influyente la pompa de jabón de final de noticiero que la hora anterior de sucesos gruesos. Sin embargo, la tertulia cultural, su discusión podría, si se hace con la altura requerida, aportar coherencia y respeto a las demás polémicas, cargadas de visceras e intereses mezquinos.
Opinión por:

chiqueomocha

Vie, 01/18/2013 - 14:44
El debate cultural hay que difinirlo primero que todo alrededor de la palabra cultura, para no incurrir en debates en que su único objetivo es ocupar espacio y tiempo, en términos qué se puede no saber qué se está debatiendo. Porque si cultura es saber criticar una pintura, una novela, una escultura o cualquier otro elemento que puede definir la aceptación o no aceptación como elemento cultural, es diferente a hablar por ejemplo de x o y cultura aborigen, o de la cultura colombiana. La persona "culta" o con autoridad para decir esto es bonito y aquello es feo no tiene raigambre sino en un pequeño sector de la sociedad y a la larga lo que hace es darle valor económico a una creación, que vaya uno a saber, si culturalmente en realidad lo tiene. Por la reacción de la sociedad ante tales
Opinión por:

chiqueomocha

Vie, 01/18/2013 - 15:05
Por la reacción de la sociedad ante tales manifestaciones culturales, queda una tenaz duda de su versatilidad como elemento cultural y más bien queda una profunda convicción de su versatilidad como elemento de trueque o como trampolín de salto para el dinero sucio hacia un caudal por principio limpio. La cultura es la madre de la humanidad pero sin que tenga que ver con lo anteriormente expuesto. La civilización actual es una civilización sin cultura debido a que es una civilización sin principios con ocasión a que el espíritu humano está perdiendo fuerza al dejarse engullir por el hedonismo como hijo predilecto del mercantilismo. Esta ausencia cultural la humanidad la tiene que pagar con creces porque la cultura es una especie de placenta que al romperse malogra su contenido.
Opinión por:

Ar mareo

Vie, 01/18/2013 - 13:20
CG suena a los colombianos q dicen q en USA no hay "cultura" y prefieren irse a Francia. Le pregunto q tantos museos hay q visitar para ser "un intelectual muy culto"? Y entonces el viejito q ha vivido y conoce la historia de todos los carnavales de barranquilla sera uno poco culto?.
Opinión por:

Ar mareo

Vie, 01/18/2013 - 13:13
CG se quedo en la idea eurocentrista q cultura son museos, salas de concierto y literatura clasica. No solo eso, parece darle atributos de religion y espera q con ir a museos o escuchar sinfonias el hombre exorcisa sus demonios. Desconoce q el intelectualismo es otra forma de vanidad, donde escritores y academicos acumulan datos, fechas y sitas de igual forma q el banquero acumula plata. Los elementos culturales son formas de expresion, y la gente reacciona a ellos, listo, eso es todo.
Opinión por:

Indoamericano

Vie, 01/18/2013 - 11:28
La cultura es como la "maleta" del viajero donde acomoda lo que considera mas importante para su viaje; pero sucede que en ese viaje se suele incluir muchos cachivaches, sutilezas, en la creencia de que ahí deben ir y no pasa nada. Eso sucede cuando los individuos "diosificamos " a muchos humanos que a decir verdad poco o nada hacen o muestran salvo su habilida para tramarnos. Ahí caben falsos estadistas, artistas e intelectuales mediocres y otras especies por el emismo talante. La pregunta es ¿por qué sucede esto ? diriamos que por no haber cambiado esa " maleta " que se usa desde hace doscientos años en nuestro país.
Opinión por:

N. Jiménez

Vie, 01/18/2013 - 10:13
Las conclusiones finales de Garcés: "Al asimilar una obra . . . se está asumiendo todo un mundo"; "El debate nos permite evaluar ...", contradicen la tésis de Garcés al afirmar que "La cultura no nos hacer mejores personas" (!). El deleite nazi de "Refinadas obras de arte" fue tan perverso como el resto de lo que fue su empresa criminal; igualmente, traer a colación un ejemplo depravado como el de Marinetti es perverso por parte de Garcés. La muestra de que la cultura SI nos hace mejores personas es nuestro propio país godo, donde nuestros dirigentes gamonales de pueblo hacen de su más alta expresión artística colgarse al cuello un collar de arepas o tomar tinto sin derramarlo mientras se monta a caballo. ¿La alumna de Steiner se habría hecho médica de pobres de haber estudiado economia?
Opinión por:

solesporventanilla

Vie, 01/18/2013 - 09:30
Digamos más bien que el arte es una expresión cultural, dicho esto, Paloma Valencia sin pelo al parecer prefiere las "obras maestras" que emiten RCN y Caracol, dada su personalidad, el criterio con el que escoge los temas de sus columnas,
Opinión por:

Boyancio

Vie, 01/18/2013 - 09:08
Como le gusta a la mayoría, la susidicha columna, de neuronas formadas después que me obligaron a hacer la primera comunión, que fue al mismo tiempo que mi padre me enseñó a mamar ron.
Opinión por:

rabil

Vie, 01/18/2013 - 15:22
Y quién osa negar que esta es una expresión cultural.
Opinión por:

Johann Kaspar Schmidt

Vie, 01/18/2013 - 08:24
Increíble que en pleno siglo XXI, alguien se atreva a distinguir la violencia, la política y los reinados de belleza, de "la cultura". Y eso que Granés disque tiene un doctorado en Antropología. Tal cosa es aceptable en un autor del siglo XIX y de perfil aristócrata, alguien que considere que la cultura es alta cultura, arte y literatura. Hoy en día cultura es otra cosa. En desacuerdo con que los nadaístas legitimaron la libertad anárquica o el irrespeto a la tradición. Arango era irreverente en cocteles con el doctor Lleras Camargo, de ahí para abajo nada. Si el nadaísmo tuviese algún influjo libertario, ¿cómo explicar que su generación halla electo y reelecto al doctor Uribe? Es como decir que la sociedad futura será progresissta por la influencia de los emos.
Opinión por:

chococruz

Vie, 01/18/2013 - 07:03
La cultura no es cosa distinta que una de las expresiones de la educación concebida esta, la educación, como la capacidad del hombre de ver, discernir y opinar libremente sobre un objeto, una política social o cualquier cosa. La misión de la cultura es presentarle a la sociedad distintos puntos de vista de hombres cultos o educados, nos gusten o no, el problema son las sociedades ignorantes y alienadas que se dejan imponer conceptos extremistas ya sean politicos o religiosos.
Opinión por:

karissa

Vie, 01/18/2013 - 06:12
¿Cultura en Colombia? Mientras ayer reseñaban todos los medios el crímen del joven novio de Laura Moreno, las declaraciones del marido de la chica a que le robaron la bebé, el destape de esta u otra modelo, los senos al aire de Sofía Vergara y otras, la barriga de Shakira en gestación, y cuando no está en gestación, sus caderas, y más frovilidades y crímenes, todos los medios incluyendo los de Antioquia , guardaron silencio ante el onomástico del gran escritor Tomás Carrasquilla, nacido el 17 de enero de 1858 en Santomingo Antioquia, quien aparece en el panorama cultural colombiano como el primer escritor que dedicó su vida, íntegramente, al oficio de la literatura.
Opinión por:

Pablo Cuartas

Vie, 01/18/2013 - 05:17
¿“... plausible lo implausible (sic)” ? ¿“... intenta que el espectador asimile las actitudes o escalas de valores que lleva implícitas”? ¿Ah sí? ¿Como si fuera un evangelizador? Vea usted... No deja de ser lamentable que “el debate cultural” se siga poniendo, hoy, en términos de utilidad cívica. Y que, de paso, se piense en los artistas como en seres que “moldean” las actitudes de su público. Esto es concederle demasiado poder al artista y demasiado poco al espectador. Mucho más justa resulta la opinión de Sartre al respecto: “La cultura no salva a nadie ni a nada, y tampoco justifica nada. Pero es un producto del hombre: en él se proyecta, en él se reconoce; es apenas un espejo crítico que le devuelve su propia imagen”.
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio