Por: Antonio Casale

El escalafón de la Fifa

El viernes, la Fifa determinó que las cabezas de serie para el mundial serán escogidas con base en el ranquin de selecciones nacionales, el mismo del cual muchos se burlaban al ver a Colombia en la parte alta, pues aseguraban que eso no servía de nada.

Lo anterior significa que, de no salir de los ocho primeros en esta doble jornada eliminatoria, sin contar a Brasil, Colombia evitará en la primera ronda a potencias mundiales como España, Argentina, Italia, Brasil y Alemania. Tampoco enfrentará en primera instancia a Bélgica, la gran revelación de Europa. También es cierto que de mantenerse el escalafón como está, podría enfrentar a Holanda, Inglaterra o Francia como máximos rivales. Lo anterior, al menos en el papel, significa una ventaja pues, aunque hay que jugar, evitar a esas potencias representa no sólo tener que enfrentar a combinados de menor relevancia, sino una inyección de optimismo de cara al mundial.

Durante mucho tiempo se desestimó el ranquin, porque aparte de ser un marco de referencia, no representaba nada más. Esa nueva metodología es parecida a la empleada en el tenis, en donde se beneficia a los mejores del momento a la hora del sorteo, tomando como referencia la clasificación ATP.

De esta manera la Fifa da un importante paso en aras de la igualdad. Anteriormente las cabezas de serie eran escogidas sobre todo por lo hecho a través de la historia de los mundiales. En consecuencia, los títulos se los repartían los de siempre. Como excepción, España tuvo que luchar durante 80 años para lograrlo. Bajo la nueva metodología, Colombia, Bélgica y Uruguay, de mantenerse el mismo escalafón, accederán de manera histórica a este privilegio.

Pero primero Colombia tendrá que ratificar su tiquete al mundial y su lugar entre los ocho cabezas de serie. Deberá sumar al menos un par de puntos frente a Chile y Paraguay para no depender de terceros.

Después de lograrlo, tendremos que analizar cuál es la mejor manera de aprovechar esa distinción. Sin duda la clave estará en no envolver a la selección en banales triunfalismos ni tampoco en críticas despiadadas. No olvidemos que de las diez primeras selecciones, la única que no cuenta con jugadores en los primeros equipos de Inglaterra, Alemania y España es la nuestra, lo cual debe servir para aplaudir el lugar que los muchachos se han ganado, pero también para no perder la cabeza en los mares del favoritismo.

Es menester recordar que este logro es el fruto del gran trabajo de liderazgo ejercido por Pékerman, reconocido públicamente por los buenos jugadores con los que cuenta, quienes le han respondido con resultados y varios partidos bien jugados.

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