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Diego Aristizábal 3 Jun 2013 - 6:11 am

El impacto de las palabras

Diego Aristizábal

Cuando uno escribemide cuidadosamente las palabras, busca las dudas y las certezas en el diccionario, al fin y al cabo una palabra no siempre es lo que uno piensa que es. O si no mírese nada más lo que significa “bizarro”.

Por: Diego Aristizábal
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De igual forma al hablar es necesario pensar muy bien quése dirá porque no siempre a las palabras se las lleva el viento, a veces se quedan y dan vueltas y vueltas hasta que se convierten en “tornados” que golpean intensamente la tranquilidad o  la dignidad del otro.

En la calle, por ejemplo, un par de hombres discuten, repiten enfurecidos frases como: “Respéteme hijueputa para que yo lo respete, no sea malparido, gonorrea”. Y esto lo pronuncian una y otra vez subiendo el tono de la voz ardida, con manoteo, como si el respeto se ganara a punto de vociferar, de insultar con dos o tres palabras. Mi abuela, quien siempre medía muy bien sus palabras y nunca la vi insultar a nadie, me decía: “Mijo, cuídese de ese músculo que es la lengua porque qué estragos los que causa”. 

A muchos políticos colombianos, por lo visto, poco o nada les importa lo que significan realmente las palabras. La lista de sandeces de los últimos meses es larga y está integrada por prostitutas que existen porque “donde hay un hombre, hay prostitución” hasta bollos perfumados que pueden catalogarse, al mejor estilo de los chilenos, como “la guinda del pastel”. Ahora que el “bollito” volvió a la Asamblea de Antioquia, después de su sanción,ojalá haya entendido de qué está hecho el lenguaje. 

Hace poco el alcalde de Segovia, Antioquia, Jonhy Castrillón, afirmó que “en el pueblo no hay prostitución porque las mujeres son muy calientes y no necesitan que les paguen”, luego, al darse cuenta de la bestialidad que había dicho, trató de enmendar su error con la típica artimaña del cínico que siempre empieza con un: “Lo que yo quise decir”, “ustedes no me entendieron”, en fin, supuestamente con “mujeres calientes” el Alcalde se refería al clima, a la alta temperatura de su pueblo.¡Sí, cómo no!

Por lo visto, ahora las estupideces que dicen los políticos son culpa de quienes las oímos y no tenemos la capacidad de interpretar correctamente los discursos. Recordemos nada más al procurador Alejandro Ordoñez, cínico de cínicos, cuando después de decir que los periodistas “entre porro y porro y entre pase y pase lo estigmatizaban”,“aclaró” en Blu Radio que cuando habló de porros y de pases pensaba en el porro como género musical. “Lo que dije, de verdad, lo dije en tono amable con el propósito de dar mayor énfasis a una idea y para ello acudí a una figura retórica”. Y claro que Ordoñez,y los muchos otros políticos que se hacen los bobos, se quisieron hacer pasar por esos retóricos que, como los definió Montaigne, no sólo quieren engañar a nuestros ojos, sino a nuestro juicio, pretendiendo bastardear y corromper la esencia de las cosas. 

Es claro que reconocer el impacto que tienen las palabras es una muestra de respeto, ya es hora de que nuestros flamantes políticos colombianos empiecen a entenderlo, piensen mejor antes de hablar para que no sigan haciendo tantas aclaraciones que, después de la metida de pata, se vuelven impertinentes.

  • Diego Aristizábal | Elespectador.com

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Alfredo O

Lun, 06/03/2013 - 23:31
La mayoría de los políticos, tan prósperos en el mal ejemplo, irradiaron con sus estragos al conjunto de la sociedad. Mentirosos de la palabra (y de la impunidad), también aprendieron a serlo quienes no debían: los docentes universitarios. En el portal PlagioSOS, mediante ilustración y denuncia pública, tres estudios de caso, de publicaciones universitarias con posible plagio docente: "Agroecología" (UN-2002), "Agricultura y ambiente" (UN-2003) y "Acerca de los Progymnásmata" (Escritos, 2008). ¿En qué momento grupos de docentes escogen el camino del engaño de la palabra y el delito en publicaciones universitarias fraudulentas? ¿Quienes se benefician del plagio docente?, ¿quiénes son engañados?, ¿quiénes guardan silencio? y ¿quiénes hacen la impunidad? Visite www.plagiosos.org
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otario

Lun, 06/03/2013 - 10:43
Definitivamente, amigo Aristizábal creo como la gran mayoría de colombianos que nuestros "dirigentes" salvo honrosas excepciones -porque las hay- está manejado por TRUHANES, MALANDRINES, GAMINES o ÑEROS (de cuello blanco, obvio) y otros personajes que van a esos cargos es a ROBAR, ROBAR y ROBAR y de cultura NADA... Como será de bueno ocupar o estar en la GRAN ROSCA que con solo pequeñas artesanías se han llegado a constituir en muy poco tiempo, riquezas de CIENTOS DE MILES DE MILLONES DE PESOS, pero de Castellano o cultura, nada.
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Toribio

Lun, 06/03/2013 - 18:33
Y jamás se hará algo por mejorar la educación y la isntrucción del pueblo, de ahí la mediocridad de los altos politicos o politiqueros? porque un pueblo ignorante es fácil de manejar; así tendrán el borregaje agachando la cerviz eligiéndolos y reeligiéndolos. Así que no esperemos que nos enseñen español y buenos modales por los que debieran no los conocen.
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legolo

Lun, 06/03/2013 - 10:33
Soy su asiduo seguidor, también en El Colombiano, me gusta su franqueza al escribir y su claridad, felicitaciones. Y si de palabras que el viento no se lleva: "te doy en la cara m..." "soy un gamin","voten por mis proyectos mientras van a la cárcel" ""falto tiempo para invadir Venezuela" "congreso memorable" "este congreso se la fumo verde" " Petro se la fumo verde" "las mujerzuelas" y otra cantidad de sandeces dichas por los "faros morales " de Colombia.
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martaluribe

Lun, 06/03/2013 - 09:43
La realidad es otra. Cuando el político llega al alto puesto cree que puede decir, lo que quiera, menos lo que le dicta el buen juicio, el raciocinio y las neuronas, si las tienen. En el fondo, lo que se percibe es una gran cantidad de ineptos, que quieren poder. Y son nombrados por sus practicas corruptas para alcanzarlo. Para elegirse recurren a su astucia para parecer comprensivos, y buenos, cuando llegan, se destapan, y sus verdaderas intenciones, quedan al descubierto. Obviamente, no todos son así. Y necesitamos muchos de los buenos y muy nada de los malos.
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Toribio

Lun, 06/03/2013 - 18:44
Quienes afirman que el congreso es un manicomio en lugar de ser el altar de la patria no es tántan lejos de la verdad, es un circo con animales de raro pelaje, ovejitas en tiempos preelectorales, lobos luego.
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Toribio

Lun, 06/03/2013 - 18:39
Tienen razòn quienes firman que el Congreso "altar de la patria" es un manicomio, un circo de anumales de raro pelaje. De lo que hay en corazón habla boca, mal hacemos en esperar que nos den de lo que no tienen.
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