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Andreas Forer 5 Abr 2013 - 11:00 pm

El Marco Jurídico para la Paz y su Comisión de la Verdad

Andreas Forer

Por: Andreas Forer
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    http://tinyurl.com/lnm6d2h
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El Marco Jurídico para la Paz (Acto Legislativo 1 de 2012) es tal vez la apuesta más ambiciosa en términos de justicia transicional del Estado colombiano. En dicha reforma constitucional, se opta por un modelo de justicia transicional que combina herramientas judiciales y no judiciales para terminar el conflicto, garantizar la seguridad, así como los derechos de las víctimas. Pues bien, uno de esos instrumentos de justicia transicional expresamente contemplados es la Comisión de la Verdad, la cual deberá crearse por el Legislador.

Hasta antes del Marco Jurídico para la Paz, la Comisión de la Verdad era simplemente una anhelo de ciertos sectores; con posterioridad a dicha reforma, tal institución será una realidad. Pero ¿Qué es una Comisión de la verdad? Es un organismo de investigación que busca develar lo que ocurrió con un determinado fenómeno de violación de derechos humanos o un periodo del conflicto armado, o persigue otros fines tales como presentar recomendaciones en materia de reparaciones, reformas institucionales, definir los criterios de selección, es decir definir los casos en los cuales habrá sentencias y aquellos en los que no, entre otras

La idea de una Comisión de la verdad no es novedosa en el medio colombiano (Ver, columna: ¿Comisiones de verdad en lugar de Justicia y Paz?). Para algunos dicha institución es la única vía o herramienta para garantizar que las víctimas y la sociedad en general conozcan realmente lo que sucedió en el marco del prolongado conflicto armado colombiano.

Sin embargo, pareciere que la sugerencia de su implementación hasta antes del referido marco había obedecido a otro tipo de objetivos, en particular, el relativo a “demostrar” a la sociedad y a la comunidad internacional que Colombia ha tenido la voluntad política de crear todos los organismos necesarios para desarrollar un “auténtico” proceso transicional.

Pues bien, para evitar que la Comisión de la Verdad del Marco Jurídico para la Paz se traduzca simplemente en “una más” de las instituciones que conforman el “universo” de la justicia transicional en Colombia con un grueso aparato burocrático, se debe tener en cuenta que no estamos comenzando de “cero”. Asimismo, deberá atenderse a las encuestas existentes y desarrollar otros procesos de consulta a las víctimas en aras de conocer cuál es la verdad que quieren conocer las víctimas, cuáles son sus intereses al respecto, entre otros factores.

Paradójicamente, al crearse una institución en Colombia se tiene la particular creencia de que se comienza de “cero”. Al respecto, es preciso anotar que, a la fecha, existe un verdadero “universo” de instituciones propias o que tienen que ver con la justicia transicional en Colombia. Así las cosas, antes de definirse el mandato de la Comisión de la Verdad y sus objetivos, se tiene que conocer y analizar cuáles son los mandatos y actividades desarrollados por otras instituciones y, de esta manera, evitar que dos o más organismos compartan el mismo objeto.

De otra parte, dicho examen previo a la creación de la Comisión de la Verdad, también le permitirá adecuar su mandato y “no partir de cero”. En efecto, tras la revisión de los esfuerzos de otras instituciones hasta la fecha, en materia de verdad, valdría la pena evaluar si la Comisión de la Verdad debería restringir su objeto a ciertas temáticas que en verdad están casi inexploradas en términos de verdad (Vgr. Fenómeno de violencia subversiva o estatal), o sí por el contrario también debería incluir al fenómeno paramilitar, pese a los importantes desarrollos de Justicia y Paz, por ejemplo. Incluso, tras el examen referido, podría eventualmente concluirse que, a día de hoy, carece de utilidad la creación de una Comisión de la Verdad y, con ello, el Estado colombiano evitaría el desgaste y la inversión que un proyecto de tal magnitud demanda.

Asimismo, habría que evaluarse también cual sería la relación de dicha Comisión de la Verdad de cara a la institucionalidad colombiana ¿Acaso su mandato podría incluir el estudio y sugerencia de desarrollo de auténticos procesos de reformas institucionales y por lo tanto de auténticas garantías de no repetición?

Entre otros, tales elementos habrán de tenerse en cuenta por el Legislador al momento de diseñar y estructurar la Comisión de la Verdad que responda a las necesidades de las víctimas y del proceso transicional colombiano; por está vía se evitaría la creación de otro gigante burocrático.

En Twitter: @andreasforer

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fernando artavia lizarazo

Sab, 04/06/2013 - 07:45
Ah, ahora con la propuesta de SANTOS, que solamente caben en la justicia transicional los de las FARC y miembros de la fuerza pública, es el acto más abominable del Presidente, porque es exclusivo y excluyente, dado que está dejando por fuera a los de las autodefensas desmovilizados, como si fuera un acto de soberbia o más bien, de venganza contra URIBE, en el entendido que fue él el que además de desmovilizarlos, los envió a la cárcel con el acicate que por haber sustituido al Estado, pagarán una pena alternativa entre 5 y 8 años, pero en la realidad vemos todo lo contrario.
Opinión por:

fernando artavia lizarazo

Sab, 04/06/2013 - 07:33
Tiene toda la razón, sin embargo, nadie quiere la instauración de una justicia transicional porque tendrán que sacrificarse intereses, entre ellos la reparación y las astronómicas indemnizaciones a que pretenden, independientes de las causas por la que fueron víctimas. Otra gran sacrificara será la verdad porque las víctimas de uno y otro grupo, con o sin razón de la causa del conflicto negarán su condición con el convecimiento que si la aceptan, perderán la reparación, entonces, subrepticiamente, pretenderan darle a cada grupo el estatus de máquinas de la muerte, de delincuentes comunes, que lo que lo hicieron no fue por ideales de justicia, como sucede con las de las autodefensas que se lo dan, entonces es como si sus actos hubiesen sido de ajuste de cuentas entre ellos.
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