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Gonzalo Silva Rivas 18 Oct 2016 - 10:08 pm

Notas al vuelo

El mayor problema

Gonzalo Silva Rivas

Mientras busca desenredar la madeja de exigencias a los acuerdos con la Farc, planteadas por los líderes del No, el Gobierno pone a rodar programas piloto para implementar escenarios turísticos en regiones victimizadas por la violencia. La idea es abonarle terreno a una eventual etapa de posconflicto, dándole impulso a estrategias de seguridad y desarrollo social y económico que, a su vez, alimenten procesos de reconciliación y construyan tejido comunitario.

Por: Gonzalo Silva Rivas
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Uno de ellos, bajo el nombre de “Turismo, Paz y Convivencia”, empezó a implementarse en cuatro zonas, sobresaltadas pero promisorias, en las que se perfila un fuerte potencial para el sector. Mocoa, en Putumayo, Urabá-Darién, entre Antioquia y Chocó; la Sierra de la Macarena, Meta, y el Camino a Teyuna, en Ciudad Perdida, estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, regulares escenarios de la confrontación, harán las veces de laboratorios de paz para el turismo y serán beneficiarias de apoyo en infraestructura y capacitación.

Las primeras puntadas para estos territorios, tradicionalmente ensombrecidos por noticias de orden público y ausencia inversionista, se materializan en la ejecución de obras públicas y trabajo social. A la normalización de aldeas, reordenamiento urbano, construcción de senderos, parques, malecones, señalización y puntos de información turística, se sumará el otro ingrediente, más importante aún, que será estimular las oportunidades de paz para transformar las condiciones de vida de las comunidades, con el apalancamiento de la práctica turística.

La ofensiva para aumentarle territorios a la Industria de los viajes y generar confianza entre los visitantes se complementa con la estrategia “Seguro Te Va A Encantar”. Dirigida a estimular el interés de viajeros por mercados locales que en razón del conflicto se volvieron inaccesibles, ofrece acompañamiento de Fuerzas Militares y autoridades civiles para recorrerlos durante los puentes festivos.

El Gobierno tendrá que abrirle caminos a numerosos proyectos para rescatar y redescubrir ese medio país avasallado durante tantas décadas por delincuencia y negligencia estatal. El punto de quiebre para sacarlo de su oscurantismo será apuntalando su crecimiento, con gestiones en seguridad, infraestructura, incentivos tributarios y orientación comunitaria, empezando a resolver los problemas estructurales que dieron lugar al enfrentamiento armado.

Como se estila con éxito en otras naciones golpeadas por las insurrecciones, el impulso al turismo podría ser instrumento estratégico para producir no solo empleo y progreso, sino para provocar entornos sociales de confianza y solidaridad. De ahí lo valioso que puede ser su contribución para sanar heridas y mitigar los profundos daños que la guerra provocó en las comunidades y el medio ambiente.

Para garantizar la seguridad, eliminando los riesgos y prohibiciones que restringen gran parte del patrimonio cultural y de las riquezas naturales, habrá que enfocar prioridades hacia la desarticulación de los grupos armados al margen de la ley. Y materializar el acuerdo con las Farc, y en aras de la coyuntura actual, formalizar negociaciones con el ELN, los principales depredadores del turismo colombiano, será el punto de partida para revertir hacia el desarrollo del país la costosa tajada del presupuesto que se destina a la guerra.

El sumario de transformaciones bien pudiera adelantarse si el Gobierno asume la voluntad política de echarle el ojo a las regiones, y si las exigencias de los pregoneros del No terminan siendo razonables para coronar el proceso voluntario de paz que hoy se encuentra en el limbo. El mayor problema, sin embargo, es que el acuerdo con las Farc, que debería centrarse en las víctimas de la violencia, se está quedando enredado en las manos de políticos leguleyos y de fanáticos religiosos.

gsilvarivas@gmail.com

@Gsilvar5

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LAPANTERATRAIDORA

Mie, 10/19/2016 - 17:50
cual es la joda de este leguleyo las victimas de las narcofarc todas yacen en el infierno, los que se las tiran de victimas esperando que el gobierno pague a los asesinados por esa agrupación criminal que respeten lo unico que logra hacer descansar a la victima es que sus verdugos paguen fisica cana sin esa posibilidad tenganlos por seguro que nuestro salvador el gran colombiano no va a ceder en nada y mucho menos los casi siete millones de colombianos que salimos a votar por el no a la guerra y por el si a la paz sin impunidad
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ferchoa90

Mie, 10/19/2016 - 13:10
Si a la paz!!! No más enfrentamientos!!! Duele esta guerra absurda fruto de la injusticia social alimentada por una clase política mayoritariamente corrupta, ávida de dinero, de poder y de tierra. No más muertos, ni civiles, ni soldados, ni policías, ni guerrilleros. Todos somos hermanos, nacidos en una misma tierra: Colombia. Si a la paz, no a la guerra. Dejen de sembrar semillas de odio, señor Uribe y exprocurador Ordoñez.
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LAPANTERATRAIDORA

Mie, 10/19/2016 - 17:56
gracias excelentisimo señor procurador defenestrado por el mión traidor su valentia de unirse al grancolombiano por el no lo que demuestra es un gran amor patrio por esta tierra que lo vió nacer, siga con su proyecto poloitico si el pueblo le brinda la oportunjidad tengalo seguro que vtoda la oposición lo estará acompañando asi como usted acompañó fervorosamente al gran colombiano, ni un paso atras el 29 de octubre dia de la reivindicación del no este pueblo sufrido y digno no se rinde
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Jair

Mie, 10/19/2016 - 12:35
Después de los resultados concluyentes del plebiscito, donde el NO le gana al si por 55.651 votos, donde se observa que se aumenta más aún la diferencia, es lamentable ver al presidente Santos por televisión rebuscarse dos personas que manipula como lo sabe hacer tramposamente para cuestionar el claro resultado reconocido por el concejo electoral colombiano. Un auténtico líder, mandatario responsable, en lugar de utilizar maniobras y esguinces inadecuados para cuestionar los resultados claros y concluyentes, debería apersonarse para que las modificaciones y renegociaciones de los acuerdos leoninos e inconvenientes para el país en la Habana sean llevados a cabo por las farc, en aras de llegar a verdaderos concensos que determinen que los acuerdos no fueron impuestos por una de las partes. Conociendo el talante traidor genuflexo y claudicante de Santos, esto sería como pedirle peras al olmo. Sin embargo, conociendo también su ego vanidoso, donde se lo exalta el comité izquierdoso de Noruega con un inmerecido premio nobel de la paz,cuál paz?, es de esperar que algún allegado de los bufones que lo acompañan le susurre, qué error tan grande viene cometiendo si no asume el rol que le corresponde de ser el presidente de todos los colombianos y no solo el de sus corifeos y los 5.800 terroristas con quienes negocia en la Habana, para que de pronto este premio inmerecido no se le devuelva como un bumerán incontenible!.
Opinión por:

Stradivarius.com

Mie, 10/19/2016 - 11:43
Algunos colombianos parece que viven enterrados entre el odio y la amargura. Para trabajar en la búsqueda de la paz ni siquiera los convencen los argumentos positivos o incluso neutrales de la opinión internacional. Creen saber de todo y no saben nada. Para ellos no importa el bienestar general ni las cifras de desigualdad social. Solo tratab de mantener su estatus de confort, bien como parte de las roscas privilegiadas y mafiosas de este país, o bien de los mercaderes del evangelio para seguir explotando incautos. Será que por eso somos el sexto país más ignorante del mundo?
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