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Rodolfo Arango 27 Mar 2013 - 11:00 pm

El viacrucis

Rodolfo Arango

Ana sufre y llora. Parece condenada a muerte. Por mujer. Por campesina. Por pobre.

Por: Rodolfo Arango

Resume las injusticias del mundo. Con escasos 25. Como Joseph K., camina escoltada a su destino. Representa el olvido, la tristeza, el hastío. A los 18 tuvo una hija. Vino luego la hinchazón. Médicos rurales daban palos de ciego. El dichoso Sisbén: más que bálsamo, estigma. Vuelva en quince, vuelva en siete. Se acostumbró a la respuesta. Pasaron los años de aquí para allá. Un suplicio extendido. Cómo pesan los pobres, piensan los funcionarios en su desidia. Por fin una sustitución. La nueva empleada busca la orden. La descubre archivada. Nunca fue enviada. La premura aumenta. La recolecta campesina da fruto. La ecografía se hace con platas ajenas. Nada. Ana ya ni se reconoce. Naturaleza y hombre han moldeado su cuerpo y quebrado su espíritu.

La providencia por fin aparece. Una nueva concepción obliga al traslado. En Manizales no hay cupo. Tampoco la complejidad requerida. Termina en Ibagué. Asustada, sola, enferma. Todo por mujer, por campesina, por pobre. Con cinco meses de gravidez escucha la sentencia. Dos riñones infectados. Uno infartado, el otro a medias. El resumen de años de descuido. Los galenos hablan: es ella o el feto. Desde las alturas, en latín, se oye un profeta. Dueño de la vida y la muerte. Es prueba de Dios. Sus caminos son inescrutables. Con sacerdotisas enconadas cierra la sentencia. Hoy, Jueves Santo, Ana espera la pena. Y sólo con 25.

Mientras tanto los señores discuten. Hacen leyes. Grandes reformas. Sacan conclusiones. Pero los campos continúan lejanos. Las montañas devoran las leyes. Encumbrados, los jueces derrochan sabiduría: si quiere abortar, que (la) pague. O que tutele. La magistrada desconoce los fallos. De poco o nada valen los esfuerzos constitucionales. Ni el “1, 2, 3” de CM& ayuda. En la manigua la “civilización” poco importa. Leyes, reglas, fallos ignoran el rostro de la miseria. Los pobres no tienen boca. Menos en el Congreso, el Consejo de Estado o la Procuraduría.

En Cuba quieren pactar la solución; encontrar la salvación del campo. Pero, ¿y la mujer? ¿Y la campesina? ¿Y la pobre? Ninguna de las tres está presente en la mesa. No existe. Sirve pero no cuenta. Los señores de la guerra pactan por ella, disponen de ella, gobiernan sobre ella. La endiosan, la alaban, la sacrifican. En el altar de la patria, yace con el vientre abierto. Literalmente. Otros cien años de soledad se avecinan. Las cavernosas mentes de curas, jefes, militares y guerrilleros no captan las sutilezas de la vida. Ana no tiene lo que necesita. Médicos valientes. Funcionarios diligentes. Familiares decididos. Sistemas sensibles. Defensores aguerridos. Vigilantes compasivos.

El campo yace en la miseria. Terratenientes, religión y coca se juegan sus restos. Sus habitantes son títeres en la comedia del absurdo. Con vidas predestinadas. Cual enclavados en el Medioevo, esperan inermes su destino. Pero el Gobierno trae buenas noticias. Con vías, casas y wi-fis, pretende modernizar las maniguas. Todo en época electoral. Y ya a lo lejos se anuncia el mesías. En su mano porta la espada. Presto a hacer justicia divina. En el interregno, Ana y su criatura por el viacrucis. Testimonio fehaciente de la gloria divina que recuerda la insignificancia de los hombres, pero en especial de las mujeres.

Nota: Ana, nombre ficticio; sucesos reales y actuales.

  • Rodolfo Arango | Elespectador.com

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Kveldulff

Jue, 03/28/2013 - 22:43
Muy buena su descripcion de esta sociedad del atraso y el salvajismo, podria ser una historia del siglo XIX tambien. Este feudo ha cambiado muy poco desde la invasion española.
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Schopenhauer86

Jue, 03/28/2013 - 21:40
Profesor Rodolfo Creo que en colombia falta compromiso social, no se tiene sentido misional, ni visión , ni siquiera una identidad colombiana , desde lo rural , la salud y la educación son gamas economicas; el profesor Hoyos decia " que el motos de un Estado es la educación " y cuando no se tiene se piensa , no se luvha no se crea y ni siquiera se da garantias sociales ni revindicación del agro , solo la lucha la rueda de ixión donde solo se persiste en la ingenuidad de ver ganar la seleccion colombia.
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fridagomez

Jue, 03/28/2013 - 21:27
Gracias por infomarnos de esta tragedia que es la de muchas mujeres pobres que no tienen cómo pagar un buen servicio médico o hacerse un aborto terapéutico en condicionas seguras. tenemos que organizarnos como sociedad para sacar del congreso y de los cargos públicos a los retrógrados, insensibles , ignorantes o brutos, que son muchos y lo peor es que en sus manos están las decisiones. Hay que demandar a los responsables para que acabar con la impunidad que es la madre de todos los males.
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olacostama

Jue, 03/28/2013 - 18:33
Cuando leo estos testimonios queda un dolor en el corazon y una sensacion de desesperanza, porque existe la certeza que esa situación seguirá repitiéndose inexorablemente. La desigualdad y la falta de solidaridad propiciada por un Estado con planteamientos obsoletos, alejados de la realidad social de los ciudadanos, con una justicia deficiente y arrodillado ante una iglesia católica poderosa y retrógada
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Nauncicap

Jue, 03/28/2013 - 18:08
Nuestra clase politica al servicio de la clase empresarial, todos ellos lo saben muy bien, siempre lo han sabido, pero no les interesa, Somos carroña su longaniza, en época electoral. Embrutecidos y estupidizados, sin esperanza.
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luisXVI

Jue, 03/28/2013 - 12:46
Es una situación de nunca acabar, la indolencia en todas las escalas de la sociedad dizque "igualitaria y democrática", es verdad y nuestros dirigentes solo se preocupan por hacer dinero por cualquier medio. Será qué por esto se opacó la divulgación sobre el estudio de las pensiones públicas que exceden los topes establecidos por la constitución; la que han violado flagrantemente jueces, magistrados, senadores. En verdad requerimos cambiar totalmente de un plumazo toda la clase dirigente; desde políticos hasta jueces; pasando por militares y autoridades de control.
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xirin

Jue, 03/28/2013 - 11:50
Su testimonio no puede ser mas desgarrador. Puesto que es la mujer el ser que nos da la vida, quiero apostar doble a sencillo, que el insignificante resulta siendo el hombre, justamente por ser el proveedor de tanta bellaquería. Mire señor Arango: hace una semana, en el programa pregunta Yamid, éste entrevistó al ministro de salud Alejandro Gaviria acerca de la urgente reforma a la salud. Cual no sería mi sorpresa, cuando aquel le responde que el gobierno quiere la reforma, pero el congreso no, así de sencillo, dijo Gaviria. Como la gente ignora que los verdaderos dueños de las EPS son las rancias élites de siempre, es decir, senadores, representantes, jueces y magistrados, pues qué afán. Por lo pronto, pan y circo para el pueblo: las comadres verduleras, tienen aportes más importante.
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martaluribe

Jue, 03/28/2013 - 11:47
Los casos de Anas en todo el campo son muy ciertos.Ojalá que el nuevo sistema que quiere implementar el Ministro de Salud pase en el Congreso y se le pueda garantizar un buen servicio en salud a cada colombiano y colombiana, sin importar de donde provenga.
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emalgenio.com

Jue, 03/28/2013 - 10:54
Mi mama llamaba Ana y tambien vivio su viacrucis. Fueron 9 hijos y a pesar de ser analfabeta, a fuerza de fiar en la tienda de hacer chuspas con papel periodico de recojer algun platano en la galeria, nos ayudo a salir adelante. Ahora ya adultos y cuando podriamos darle una vida digna, NO ESTA. Y los gobiernos siguen en la nota de quitarnos, o mejor de negarnos cualquier migaja. TODO PARA ELLOS
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elespectado

Jue, 03/28/2013 - 10:12
Ordoñez hizo metástasis. El Estado todo está infectado. No es de ahora. Desde siempre.
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Jotaria

Jue, 03/28/2013 - 09:49
Como en su fabulosa narración alude al aspecto religioso, es necesario recordar que los médicos deben hacer lo necesario para salvar las dos vidas. Y solo ellos, con su sabiduría y su ética saben cómo proceder.
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fridagomez

Jue, 03/28/2013 - 21:29
No siempre se puede salvar las dos vidas y obviamente debe primar la vida de la madre que dejaría huérfanos y vuidos. ne todo caso la decisión la debe tomar sólo la mujer y nadie más
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manamuisca

Jue, 03/28/2013 - 09:44
Como todas las leyes colombianas inicialmente muy atractivas pero en la realidad se convierten en monstruos que van contra los propósitos iniciales, cuando no son objeto de rapiña de los corruptos.es una falla que la salud y la educación acá en Colombia no sea un derecho fundamental y además se convierta en mercancías objeto de mercado especulativo, en un país que no tiene cultura del ahorro por que entre otras cosas el costo del consumo mínimo supera los ingresos familiares de miles de familias, de modo que hay dos vías abaratar los bienes básicos, o incrementar los salarios y los precios, ambas implican instrumentos inflacionarios y distorsionadores del mercado laboral. El mecanismo podrían se los aportes parafiscales pero la presión del FMI pudo más que la sensatez y vea como anda elWS
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sofia fuentes

Jue, 03/28/2013 - 09:43
Desolador cuadro, pero repetitivo en esta sociedad plagada de "almas catolicas", rezanderas en español o en latin, da igual, ninguna se pone en los zapatos de los demás, no reconocen el derecho de los otros, solo exigen los propios junto con los derechos que no tienen y frente a hechos repugnantes que trascienden en los medios de comunicación, salen como jaurías en busca de más violencia, hay que ver como reaccionan: más cárcel, que los violen, que los apaleen, que los linchen, así se "indignan" de la violencia o de la injusticia. No me recupero de escuchar a Claudia Palacios, indignarse por la posibildiad del nobel de la paz para Timochenko de firmar la paz, pero no así de las muertes y violencia diaria contra los jóvenes pobres y campesinos, que sigan para eso están, como Ana, no cuenta
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comentarioresponsable

Jue, 03/28/2013 - 09:08
excelente articulo para esta epoca de semana santa. a traves del pulpito la iglesia deberia hacer una campaña en favor de la mujer en general y en especial de la mujer desvalida. el pueblo debe a traves del voto hacerle entender a los politicos que queremos ver a la mujer en el lugar que se merece. elijamos politicos que entiendan esto y que esten decididos a cumplir con esta promesa despues de resultar elejigos
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Oponenente

Jue, 03/28/2013 - 08:14
Y Como ella hay y millones en Colombia. Y casos a un mas aberrantes. Mientras mas 39 billones se pierden en corrupcion.
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luchom

Jue, 03/28/2013 - 07:25
ANA debe ser el nombre de todas las personas que viven en nuestro campo pobre, en nuestros pueblosolvidados...que buena columna...
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