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Juan David Zuloaga D. 19 Jun 2013 - 11:00 pm

Atalaya

Esos viejos troyanos

Juan David Zuloaga D.

La metáfora es bonita, pero imprecisa. El troyano que ataca a los computadores recibe su nombre porque penetra en ellos como un software aparentemente inofensivo, pero trae camuflado un virus que permite a un desconocido el acceso remoto al sistema operativo de la víctima y a su información.

Por: Juan David Zuloaga D.
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    http://tinyurl.com/mhglkfh
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Le viene al troyano su nombre de la estratagema que emplearon los aqueos para expugnar la ciudad de Troya tras diez años de asedio. Idearon un caballo de madera que pretendieron enviar a sus enemigos en son de paz. Recibiéronlo los troyanos ajenos al engaño del ardid. Dentro del caballo iba bien armado y dispuesto para el combate un ejército de griegos presto a destruir la ciudad. Como el proceder del virus es análogo, en ese intrincado mundo de la computación algún informático, con un alma poética o con un dejo nostálgico, lo denominó “troyano”, recordando más el espíritu de la narración que sus detalles.

No por poético el nombre, deja el virus de incordiar: a veces paraliza todo el computador, no permite abrir archivos o programas ni acceder a internet; en ocasiones deja un espacio de maniobra, como permitirme escribir esta columna, pese al terrible troyano que desde hace mucho entró arteramente en mi computador. Pero si molesta —porque no deja navegar en la red, ni usar los programas que requieren conexión a internet; si importuna porque cada quince o veinte minutos toca reiniciar el computador—, ya no me preocupa una de las más peligrosas amenazas que suponía: cuando entraba en el sistema el virus, el remitente podía tener acceso a los archivos y las claves y las confidencias que pudiera albergar cualquier ciudadano, modesto o importante, en la intimidad de su computador.

Y ya no me preocupa por la sencilla razón de que desde hace varios años me siento vigilado. Y eso que era una sospecha, un tanto vaga y hasta infundada y ridícula, vino a verse confirmada por la denuncia que Edward Snowden, contratista de la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América, hizo al diario británico The Guardian la semana antepasada. Con su declaración le dio a conocer al mundo lo que la mitad o más de sus habitantes ya sospechaban, que la tal agencia de seguridad es en verdad una agencia de seguimiento e indagación de la vida privada de todos los ciudadanos de su país (y del resto del mundo, claro). Dicho en breve: una nueva y sofisticada Inquisición.

Con ello no sólo pierden vigencia los antiguos troyanos, sino que se viene abajo toda ese universo de intimidad —presunta, ahora lo sabemos— de que gozaron y gozaban la correspondencia electrónica, la información personal, los archivos de diversa índole que pudiera uno albergar en el silencio de su computador. No sólo pierde vigencia un antiguo virus; no, más que eso. Gracias al intrusivo embate de este nuevo caballo de Troya asistimos a un importante fenómeno de la política, digno de estudiarse: asistimos a una reconfiguración de lo público, pues ya nada es privado.

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leftright

Jue, 06/20/2013 - 15:39
pensé que el especuladorcito iba a decir que era ironico que el virus se llamara troyano cuando fueron los griegos que se metiron como virus a la ciudad de troya y la destruyeron,es decir el virus se debio llamar ESPARTANO ,y resulta que resulto hablando de lo único que temen los bandidos que se sepan sus fechorías,como la cagada de deslealtad que cometieron los delfines troyanos con sus anfitriones los griegos.de robarseles su princesa.Eso se sabia desde mucho antes de que los terroristas islámicos radicales impusieran su ley y el mundo libre aceptara la ley patriota con sumisión.empezo desde que los gringos los inventores de todo,inventaron el internet.
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Sky_Voyager

Jue, 06/20/2013 - 13:38
... los Troyanos actuales ... los más peligrosos puestos alli de seguro por la NSA en equipo con Microsoft ingresan a nuestro sistema cada cierto tiempo, cuando muy diplomaticamente nos informan que nuestro Sistema Operativo ha sido actualizado para parcharlo contra supuestas amenazas, por cortesia de Microsoft ... quien siempre piensa en nuestra seguridad ... la misma excusa de los aqueos con su Caballo en Troya ...
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xirin

Jue, 06/20/2013 - 12:23
Ardid: artificio empleado para el logro de algún intento. Ejemplo: utilizó un ardid para engañarme. Y eso que este ciudadano se trasnocha para corregir a raimundo y todo el mundo
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Sebastián Felipe

Jue, 06/20/2013 - 02:12
Como siempre, de guisa impenitente, la columna adolece de múltiples yerros de variado jaez, escrita a la ligera o por cualquiera. Son más de cincuenta yerros los que he contado esta vez, de los cuales destaco, por tedio, solo una frase: ¿Conque “los troyanos ajenos al engaño del ardid”? Vaya filosofastro. Y marros más.
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