Las Farc dejan todas sus armas

hace 4 horas
Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Exportando emisiones

En términos de reservas de carbón en el mundo, Colombia ocupa el duodécimo lugar. Es exportador neto de carbón y, por lo tanto, de emisiones.

Este diciembre, durante la XXI Conferencia Mundial sobre Cambio Climático en París, se deben tomar decisiones drásticas asociadas con el calentamiento global.

Según la Agencia Internacional de Energía de Estados Unidos, el consumo de energía se triplicó en el mundo entre 1980 y 2012. La producción de energía es la principal fuente de gases efecto invernadero (GEI) y 40% de ella se produce en termoeléctricas a carbón. Éstas generan el 72% de las emisiones del sector eléctrico, siendo el carbón el combustible fósil que genera más GEI por kilovatio producido.

Si se quiere evitar la catástrofe social y económica asociada con el calentamiento global, es indispensable tomar acciones serias y contundentes. La primera es definir un plazo para suspender, en todo el mundo, las termoeléctricas que queman carbón.

Suspender la quema del carbón es absolutamente necesario, pero su efecto sobre intereses económicos de importante influencia, dificulta tomar la decisión. Estados Unidos posee 22% de las reservas mundiales de carbón y Rusia, China e India otro 33%. Los cuatro países con mayores reservas son aquellos que queman más carbón y al mismo tiempo los que más CO2 emiten a la atmósfera.

Colombia no pesa en esta ecuación -el país posee el 0,6% de las reservas globales-, pero debe pronunciarse, pues asumiremos el impacto de los acuerdos. Quizá debemos buscar una compensación equivalente al monto de las regalías que recibiría el país por tonelada de carbón que dejemos enterrada. Lo que se acuerde en París nos afectará de diversas maneras, con aspectos positivos y negativos.

Hasta ahora, la diplomacia y las negociaciones permiten una doble contabilidad y una doble moral. Los países sólo son responsables de los GEI que se emiten en su territorio. Hay que enmendar este error y responsabilizarse, también, por la exportación de fuentes de energía fósil y su contribución al calentamiento global.

The Washington Post (octubre 16, 2015) plantea este debate en primera página con el artículo U.S. exports emissions as coal (EE. UU. exporta emisiones en forma de carbón). Señala que, según algunas organizaciones, mientras Obama se propone disminuir el uso del carbón para generar energía en el interior del país, el gobierno -propietario del carbón estadounidense- se propone aumentar su exportación. Llevar a cabo este plan sería una hipocresía, enviaría una pésima señal al mundo y evidenciaría falta de compromiso de Estados Unidos frente el cambio climático.

También serán determinantes las posturas de China, que hoy emite el doble de GEI que Estados Unidos -96% del cual proviene del carbón- y de la India, que en los últimos 30 años ha multiplicado por ocho su capacidad de generar energía y que aún tiene 300 millones de habitantes sin electricidad. Estos tres países emitieron 50% del total de GEI en 2012.

Si ajustamos la contabilidad, el aporte per cápita de Colombia en GEI hoy es mucho mayor de lo que indican las estadísticas. ¿Cuál es nuestra posición y nuestro compromiso como sociedad y como país? ¿Qué costos estamos dispuestos a asumir y negociar?

@Juparus

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