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Mauricio García Villegas 5 Abr 2013 - 11:00 pm

La fábrica del crimen

Mauricio García Villegas

El Presidente Santos sostuvo esta semana que las llamadas “ollas” urbanas (tal vez sea mejor escribir “hoyas”, en el sentido de sepulturas) son fábricas del crimen y ordenó desmantelarlas en veinte ciudades del país.

Por: Mauricio García Villegas
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    http://www.elespectador.com/opinion/fabrica-del-crimen-columna-414312
    http://tinyurl.com/k5ln53r
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Pero el tema es más complejo y no se puede entender por fuera de la llamada guerra contra las drogas.

Esa guerra ha convertido a los consumidores de marihuana, bazuco, cocaína y otras sustancias prohibidas en enemigos sociales, tan o más peligrosos que los terroristas, los violadores o los asesinos. Según Anne Coppel y Oliver Doubre (en un libro reciente), cerca de la mitad de la población carcelaria del mundo está acusada de delitos relacionados con drogas. Pero hay algo más, el sistema penal no ataca a todos los consumidores por igual, sino sobre todo a los más débiles. Michelle Alexander (The New Jim Crow) sostiene que 32 millones de personas negras o hispánicas en los Estados Unidos han sido encarceladas por drogas en los últimos 25 años. Hay más negros controlados por el sistema penal hoy que esclavos en 1850.

Lo peor es que todo este esfuerzo punitivo ha sido inútil, cuando no contraproducente, como lo reconoció la Comisión Global sobre la Política de Drogas en su informe de 2011 y como lo reconocen hoy casi todos los expertos mundiales en el tema.

Así las cosas, ¿cómo es posible que esta política desastrosa no cambie?

Existen por lo menos tres obstáculos que lo impiden. En primer lugar, las estrechas conexiones entre la economía global, cada vez más regida por la lógica de los paraísos fiscales y el dinero globalizado de la droga (5% del PIB mundial, según algunos cálculos), lo cual hace que el dinero mafioso, como los bancos, resulte demasiado atrayente (too big to fail); en segundo lugar, la desproporción de fuerzas entre los beneficiarios de la prohibición (mafias, bancos, fabricantes de armas, redes de corrupción, empresarios de la moral, etc.) y las víctimas, es decir los consumidores, quienes por lo general (aunque cada vez menos) adoptan una actitud pusilánime, cuando no indiferente o incluso hipócrita, frente a la defensa de sus derechos. En tercer lugar, un debate en donde el maniqueísmo y el miedo opacan la experiencia, la ciencia y el sentido práctico.

En estas condiciones, muchos críticos potenciales del prohibicionismo, razonables y estudiosos, se callan o, peor aun, se dejan cooptar por los prohibicionistas. Pero hay otros tantos que han encontrado en las llamadas políticas de reducción del daño (PRD), que ponen el acento en la salud y la prevención, una salida intermedia entre el prohibicionismo y la legalización. Esas políticas han tenido mucho éxito en ciudades como Fráncfort, Róterdam, Lisboa, Boston y Zúrich, en donde se ha visto cómo los índices de mortalidad y de criminalidad asociados al carácter ilegal del mercado disminuyen drásticamente. De esta manera, los defensores de las PRD han conseguido escapar de la confrontación ideológica entre los partidarios y los enemigos de la penalización y han abierto una salida, si bien parcial y limitada, para salvar vidas y mejorar la seguridad ciudadana.

Nada de extraño tendría que Álvaro Uribe o Alejandro Ordóñez dijeran que el Bronx de Bogotá es una fábrica del crimen y que mandaran meter a la cárcel a todos sus habitantes. Pero Santos es un político pragmático, consciente de los males terribles que ha producido la llamada guerra contra las drogas y que sabe que la verdadera fábrica de los crímenes no está en la gente que consume drogas prohibidas, sino en la ley que las prohíbe. Por eso, es una lástima que los afanes de la reelección lo lleven a imitar a sus enemigos políticos.

  • Mauricio García Villegas | Elespectador.com

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suesse

Sab, 04/06/2013 - 23:06
5% del PIB mundial. Aqui, mal contado, debe ser como la mitad del criollo....pero como lo importante es tener plata!!
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Gonzalvo

Sab, 04/06/2013 - 14:55
Que tienen que ver Uribe y Ordoñez , con el tema de las ollas urbanas o con el Bronx de Petro?, no pueden dejar pasar tema para involucrar a Uribe y después estis mamertos se lamentan porque Uribe siga con un 60% de aceptación.
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Gart Valenc

Sab, 04/06/2013 - 11:58
Apoyo sin reservas las políticas de reducción de los daños así como la descriminalización del consumo de todas las drogas. Y las apoyo por que representan un claro reconocimiento de que el consumo de drogas es un asunto de salud pública, no de la justicia penal. Lo que hemos hecho los europeos - descriminalizar la demanda y al mismo tiempo criminalizar la oferta - sólo puede calificarse de cobardía e hipocresía. Al hacerlo, logramos transferirles la mayor parte de los costos de la guerra contra las drogas a los países productores y distribuidores de la droga. Para los países latinoamericanos en general, y Colombia en particular, seguir la política europea es no sólo insuficiente, es el peor de los dos mundos. Ver bit.ly/Plsla1 Gart Valenc Twitter: @gartvalenc
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Gart Valenc

Sab, 04/06/2013 - 12:23
El enlace correcto es: http://bit.ly/PlsIa1 Gart Valenc Twitter: @gartvalenc
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flecha veloz 1943

Sab, 04/06/2013 - 11:13
Es que se le sigue dando un tratamiento policivo a un asunto de Salud Pública. Porque a pesar de que el adicto abandone su vicio, en la sangre quedan por mucho tiempo Títulos o rastros de esas sustancias. De allí que esas campañas contra las "Ollas" serán un tremento fracaso si no van acompañadas de apoyos Psiquiátricos y Médicos. Eso lo está llevando a cabo Bogotá en estos momentos de forma integral y con mucho éxito. Si dejar de fumar cigarrillos con tabaco es tan difícil, con las drogas fuertes como la marihuana, la cocaina, anfetaminas, etc el problema se agudiza. El asunto merece mucha atención y no reducirlo a un simple asunto de policía.
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leftright

Sab, 04/06/2013 - 08:50
El ´´forjadordeopinion´´ iba bien con el ariticulo, hasta que se cago y se le salio la mamertada , el odio, la mermelada y el cepillazo .
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Contradictor

Sab, 04/06/2013 - 10:43
No se puede tocar ni por referencia al enano paraco, porque este anciano criminal salta como si le echaran agua caliente.-
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dalilo

Sab, 04/06/2013 - 07:52
Se le olvido decir que los enemigos de la despenalizacion ( en USA) son aquellos que administran un gigantesco sistema carcelario del cual viven, alrededor de 25.000 dolares por persona cada 12 meses. Sin contar con la burocracia y engranaje institucional (la teta) de la DEA, que sirve de talanquera politica para influir en otros paises, en fin..
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flecha veloz 1943

Sab, 04/06/2013 - 11:22
Dalilo: debe recordar que en USA los cultivos de Marihuana representan el 38 % de los ingresos de toda la producción agrícola de ese país, es decir, que la maracachafa ( que allá NO fumigan y el estado no persigue) es el primer el primer renglón agrícola en varios estados de la Unión. Además , las anfetaminas, LSD y demás bellezas se venden libremente.
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sofia fuentes

Sab, 04/06/2013 - 06:07
Las fábricas del crimen reposan en la adicción al $, antes que en la adicción a la droga.Da pena que se siga privilegiando la mafia económica que rodea al consumo de drogas: la banca y a los traficantes, sobre las personas. La prohibición y la represión punitiva del consumidor, como eventualmente al traficante, no ataca ninguna de las consecuencias de su uso, pues no rehabilita al consumidor, lo empeora, y tampoco disuade al traficante, menos aún cuando el dinero es tan codiciado por todos, bancos, Estados y ciudadanía en particular, de ahí que tal vez para calmar esa culpa, enmascaran que los adictos son el problema, pero no los codiciosos de su $. Porque preocupación por el ser humano, eso no existe en la política de los Estados y menos en Colombia en donde todo se reduce a cárcel.
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Sebastián Felipe

Sab, 04/06/2013 - 04:21
[II de II] (...) jamás de los jamases; el terrorista es usted con semejantes afirmaciones tan irresponsables, acaso debidas al consumo de “marihuana, bazuco, cocaína y otra sustancias prohibidas”; hacía mucho tiempo no leía tantas sandeces: ¡qué mediocridad!; esta columna hiede y asquea: ¡noli me tángere! Y marros más.
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CALDORICO

Sab, 04/06/2013 - 18:12
Otro mamerto de derecha haciéndose el intelectual para negarse a el mismo una realidad, o a lo mejor es un jíbaro de vereda, porque ni veo las sandeces ni afirmaciones irresponsables a menos que las explique para que de oportunidad al debate, más parece un atormentado por la realidad que se les revienta en la cara a los prohibicionistas, bien hecho que no le haya gustado, eso me encanta porque lo dejo sin posibilidad de refutar, allí es donde uno bien puede decir " Ah bestia"....
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Jainkoaren ezpata

Sab, 04/06/2013 - 12:37
Todas las semanas en lo mismo, necesita ayuda profesional, en un frenocomio
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Sebastián Felipe

Sab, 04/06/2013 - 04:17
[I de II] 1 y 2) El título de la columna discuerda en número con el texto, pues debió titular “Las fábricas del crimen”, en plural. 3) Debió escribir “País”, con mayúscula, por referirse a Colombia. 4) ¿”Pero el tema es más complejo y no se puede entender por fuera de la llamada guerra contra las drogas”?: no, de ninguna manera, la “guerra contra las drogas” y contra todos los delitos (conductas punibles) es un tema capital del Estado de derecho, y es suficientemente complejo por sí mismo, pues un Estado donde prime el crimen se desnaturaliza como Estado de derecho. 5) No, de ninguna manera (reitero), “los consumidores de marihuana, bazuco, cocaína y otras sustancias prohibidas” no son “enemigos sociales, tan o más peligros que los terroristas, los violadores o los asesinos”; (...)
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Jainkoaren ezpata

Sab, 04/06/2013 - 12:36
Búsquese una vida y si puede una publicación donde el Dr. pueda despotricar a gusto
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Sariato

Sab, 04/06/2013 - 01:14
Se puede sacar al monje del templo, pero no se le puede sacar el templo al monje. Sacaran a los drogadictos, jíbaros,desechables y gamines de las hoyas. Pero siempre existirán. Mas con gobiernos incompetentes y corruptos como los de Colombia. Las hoyas de los gamines y desechables en Colombia son centenarias. Producto de la corrupción no de las drogas
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corista

Sab, 04/06/2013 - 00:56
Excelente. Añadiría al final.... pasando por encima de la autonomía local con un decretazo que de plano choca con planes completos y contextualizados como el tratamiento de adictos a la droga que hace Petro.
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