Por: Antonio Casale

Falcao de Mónaco

Unos pocos meses han pasado desde que Falcao estampó su rúbrica como nuevo jugador del equipo del principado. Todos sabemos que al final, El Tigre tenía que firmar en el equipo donde pusieran el dinero necesario para que quienes invirtieron en él, recuperaran su inversión.

En medio de la crisis europea, pocos traspasos millonarios se han podido efectuar, y el único que apareció fue el Mónaco, liderado por un magnate ruso que prometió armar un equipo de galácticos capaz de ganarlo todo a corto plazo.

A Falcao le pintaron un muy buen panorama económico, y un excelente proyecto deportivo. Pero la cosa no pinta bien al cabo de pocos meses. En lo económico, un reciente ajuste fiscal del gobierno francés, que obliga a los jugadores del Mónaco a pagar impuestos como ciudadanos de ese país, sin gozar de los beneficios que supone el paraíso fiscal que es el principado, ha terminado por reducir la suma de dinero que recibirá Falcao, a una muy parecida a la que percibía en el Atlético de Madrid.

En lo deportivo, Ryboyolev, el magnate dueño del equipo, parece haberse desinflado en su ímpetu inversor, pues después de firmar a Falcao, James Rodríguez y Moutinho, apenas contrató a Carvalho y a Abidal, que estaban libres y a Fabinho y el arquero Romero, provenientes de la Sampdoria. Nada que ver con el megaproyecto deportivo que nos pintaron a todos.

El Mónaco es un equipo de pocos hinchas, eso lo sabíamos todos. Poco más de tres mil abonos se vendieron para la temporada. Falcao, sin tener que decirlo, empieza a extrañar el ambiente de fútbol en el que ha vivido en toda su carrera. Desde la Buenos Aires de River, hasta la Madrid colchonera, el tigre ha estado rodeado de fútbol, y en el principado no es ni será así.

Ahora, dicen los medios europeos, le buscan a Falcao apresuradamente un equipo en los grandes de Europa. No es tarea fácil si se tiene en cuenta que faltan pocos días para el cierre de inscripciones y las escuadras importantes están prácticamente armadas.

Tal vez sea sólo cuestión de adaptación, las condiciones deportivas y personales a Falcao le sobran para triunfar en cualquier parte y poder sobreponerse a las adversidades. Pero los que temíamos que esto sucediera, vemos con preocupación que nuestra joya de la corona, el gran Falcao, no entre motivado al que debería ser el mejor año de su carrera, el año del mundial.

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