Por: Manuel Drezner
El arte y  la cultura

Festival de música sacra

El concierto inaugural del interesante festival de música sacra, que llega a su sexta versión, contó con la presencia del ilustre compositor polaco Kristof Penderetzky, quien al frente de la Filarmónica Juvenil de Cámara, presentó algunas obras, entre ellas un par con inspiración sagrada, como lo exigía el tema del festival. Su agradable neoclasicismo confirmó que se trata de uno de los compositores más importantes de esta época y su presencia en Bogotá, por segunda vez, un auténtico acontecimiento. La orquesta, igualmente y con su director permanente Federico Hoyos, estrenó una obra del cartagenero Francisco Lequerica llamada La balsa muisca, la cual mostró a un músico al que vale la pena seguir los pasos y fuera de eso tocó, quizá por fuera de la temática, un inocuo concierto de Geminiani.

En el concierto se hizo conocer igualmente la programación del festival, que tiene muchos puntos del mayor interés, entre ellos una conmemoración (¡por fin!) del 450 aniversario de Monteverdi, con la interpretación de fragmentos de su gigante Selva morale et spirituale. En el Colón habrá dos funciones dedicadas al oratorio Elías de Mendelssohn, el cual se presenta por primera vez en el país. La vieja melodía de L’homme armé, una canción que se remonta al Medioevo y que inspiró a cantidad de compositores, será explorada por un grupo mixto colombiano y suizo y habrá una presentación comparativa de música africana e hindú, en un concierto definitivamente novedoso. No menos interesante será el recital de cantos fúnebres del Chocó, una tradición básica dentro de la cultura nacional. El retrato que se presenta será complementado por otro que mostrará la música islámica de África. El conjunto español Música Ficta hará conciertos con música indígena americana de la época colonial por un lado y de grandes compositores del Renacimiento por el otro.

Lo descrito antes no es sino una muestra de las riquezas musicales que se podrán oír en este festival, que incluirá más de medio centenar de eventos en 30 salas regadas a lo largo de la capital y que hace envidiar a quienes tienen el don de la ubicuidad. Fuera de eso, una gran mayoría de los conciertos serán gratuitos, lo cual permitirá el acceso indudable a una mayor cantidad de público.

Este acontecimiento musical, por su importancia merece ser exaltado y por eso se recomienda en forma fervorosa, ya que es uno de los eventos culturales de mayor interés, por el repertorio y por los intérpretes, en mucho tiempo.
 

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