Por: Hernán González Rodríguez

Guerra en el Medio Oriente

Los comentaristas europeos se encuentran sumamente alarmados por el fracaso de Barack Obama en diciembre pasado en su mediación en el conflicto entre algunos países árabes e Israel. Temen que en 2011 estalle una guerra sin precedentes en la región.

La revista The Economist, de Londres, considera como un primer detonante el propósito de Irán de adquirir armas nucleares a cualquier costo y el propósito de Israel de detenerlos también a cualquier costo. El conflicto de Israel con el grupo extremista Hezbollah, aposentado en su vecino Líbano, se estima como el segundo detonante, porque este grupo se viene preparando para ganarse lo que ellos designan como "el segundo episodio" de la guerra que iniciaron en 2006 contra Israel.

La amenaza se deriva del suministro de unos 50.000 misiles y cohetes que le han entregado al Hezbollah entre Irán y Siria. Marca esto un extraordinario cambio en el balance de fuerzas en la región, porque les permitirá con estos asesinar a miles de judíos con tan solo presionar un botón. Israel amenaza con responder el ataque con el doble de energía. Tales hechos involucrarían de inmediato en el conflicto a Siria y a Irán, sin lugar a dudas.

Estiman algunos que crear o reconocer definitivamente el estado Palestino ayudaría a resolver el conflicto porque sacaría del mapa otro grupo extremista, el de Hamas. Recomiendan que Estados Unidos convoque a la comunidad internacional para presionar un apaciguamiento con Siria e Irán, quienes tampoco saldrían bien librados de una guerra en la región.

Consideran otros que todas estas ideas son muy fáciles de exponer, pero muy difíciles de realizar, sobre todo, para el presidente Obama. Se le censura, por ejemplo, el haberse opuesto a la continuación de los asentamientos de los israelitas en la zona de Gaza, respecto de los cuales se retractó más tarde. A lo anterior le adicionan la crisis económica que padece Estados Unidos, su derrota electoral a manos de los republicanos, el elevado desempleo y los modestos resultados en Afganistán y en Irak. Todo esto ha permitido a algunos suponer que el poderío estadounidense se ha deteriorado en manos de Obama.

Estiman otros que Obama ha demostrado persistencia en sus batallas para sacar adelante sus reformas a la salud, la financiera y un tratado nuclear con Rusia. El mundo espera que persista con Palestina, sobre todo.

La guerra entre Corea del Norte y del Sur parece haberse alejado, gracias a que China intervino a finales de 2010 frente a Corea del Norte y les hizo ver los problemas que le estaban creando al mundo entero, comenzando por involucrar en ellos a los propios chinos, otrora sus protectores, quienes ya no les toleraron más sus desafíos a los dictadores Kim e hijo.

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