Por: Marcos Peckel

Israel y Colombia: relación esencial

El día de hoy arriba a Colombia para una corta visita de trabajo el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. Su periplo, primero de un premier israelí al continente, que incluye además Argentina y México, se enmarca dentro del sustancial fortalecimiento de las relaciones entre Jerusalén y América Latina.

Israel es país observador de la Alianza del Pacífico, mantiene tratados de libre comercio con Mercosur y México, ha recibido recientemente la visita de varios mandatarios de la región y hace unos meses la Nicaragua de Daniel Ortega reanudó los nexos diplomáticos con el Estado Judío. 

Los vínculos entre los dos países son de hondo calado. Colombia fue uno de los pocos países que le vendió armas a Israel al poco tiempo de su independencia. Nuestro país hace parte de la Fuerza Multinacional de Observadores que se estableció en el Sinaí en 1982 tras la firma de los acuerdos de paz entre Israel y Egipto y, bien conocida es la intensa cooperación militar y de inteligencia de Israel a Colombia en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado.

El comercio bilateral asciende a cerca de 400 millones de dólares anuales con una balanza favorable a Colombia impulsado por las exportaciones de carbón. Con la firma del TLC, en septiembre de 2013, ratificado por el Congreso de la República y actualmente en revisión por la Corte Constitucional, se espera que se abran nuevos mercados en el intercambio de bienes, servicios e inversión entre las dos economías, especialmente para la exportación de productos agrícolas y cárnicos de nuestro país.

Israel como líder mundial en innovación colabora con Colombia en proyectos como Innpulsa, que buscan generar un ecosistema para la creación de start ups exitosos en diversos campos. Israel es además reconocido líder global en la cada vez más crítica problemática del agua, con sus desarrollos de plantas de desalinización y de tratamiento de aguas negras, tecnología que está siendo considerada para ser llevada a regiones de nuestro país.

Miles de colombianos se han beneficiado a través de los años de becas de estudio en Israel en diversos campos, a la vez que existe entre los dos países un creciente y amplio intercambio cultural y turístico. Colombia, junto con otras democracias, le ha brindado a Israel apoyo diplomático en foros multilaterales en los que el Estado Judío es víctima de linchamiento por parte de mayorías cooptadas. En algún momento se retomará el proceso de paz entre Israel y Palestina, con el objetivo de lograr la hasta ahora elusiva solución de dos estados.

Colombia, a pesar de presiones de diversos matices, ha mantenido una posición ecuánime, oponiéndose a acciones unilaterales de cualquiera de las partes que afecten negativamente el avance en una potencial negociación. En ese sentido nuestro país, curtido en las lides de negociar complejos acuerdos de paz, podría llegado el momento aportar su granito de arena.

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