Por: Juan Pablo Calvás

José Obdulio, el amigo fiel

Si el Papa Francisco tiene su Renault 4, Uribe tiene a su José Obdulio. Ambos son los felices poseedores un “amigo fiel”.

Claro está que hay un universo de distancia entre el ‘Renoleto’ del Papa, de inmaculado blanco y apariencia inofensiva, frente al Obdulio de Uribe, de quien tantas cosas oscuras se dicen en los corrillos. Sin embargo, algo les puedo asegurar al Pontífice y al ex Presidente: sus amigos fieles son piezas clásicas y antiguas, tesoros absolutos que es mejor no sacar a la calle porque uno nunca sabe con qué sorpresita le pueden salir.

En el caso del Papa, no me lo imagino empujando por la via della conciliazione a su carcachita, ni tampoco lo veo ataviado con alba y casulla revisando las bujías del carro para saber si el pobre y avejentado motor ya está pasando aceite. No me quiero imaginar cuando se le cuelgue en una subida o cuando le toque llamar al Automóvil Club para que le traigan una grúa. El Renault 4 es el amigo fiel, pero no es infalible.

Sin embargo, el escenario para Uribe no es más alentador. Ya lo veo defendiendo a capa y espada a su escudero Obdulio, cuando este, en pleno Congreso, salga con alguna declaración disparatada o afirmación desatinada como aquella en la que terminó señalando a unos sindicalistas de apoyar la insurgencia en Colombia. ¡Ahí no hay Automóvil Club que valga! ¡No habrá grúa que venga a remolcar a José Obdulio! Él es un amigo fiel que toca cargar a cuestas sin saber muy bien qué esperar.

El problema de engalletarse con cosas o personajes pertenecientes a otra época es que muchas veces vienen con huellas invisibles de dueños anteriores o de un pasado desconocido con el que tocará lidiar.

No sabemos. Tal vez el Renault 4 del Papa fue chocado, tal vez tiene el chasis torcido, tal vez la reversa no le entra tan fácil porque la última vez le hicieron una mala reparación a la caja de cambios y la dejaron funcionando a medias. ¡Pobre Papa! Le tocará aguantarse el problemita.

En el caso del José Obdulio de Uribe los inconvenientes al menos están consignados en el histórico del personaje: sabemos de los añejos problemas de su familia por nexos con el narcotráfico, sabemos del incomensurable poder que tuvo durante el gobierno Uribe, sabemos que él manejó mucha información sobre los opositores del gobierno y quien sabe cómo la pueda usar ahora.

¿Amigos Fieles? Sí. Pero yo mejor los dejaría guardados en el garaje.

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@colombiascopio

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