Por: José Roberto Acosta

¡Por justicia tributaria!

Estamos a pocos "pupitrazos" parlamentarios de un "raponazo" peor que el de carrusel de la contratación en Bogotá.

No solo a través del gasto en contratos públicos se roban el Estado, también a través de la estructura de impuestos, y es ahí donde la reforma tributaria del Gobierno constituye el arma de asalto.

Mientras se aumentarán los impuestos a los trabajadores, ampliando la base mediante el artilugio del IMAN (Impuesto Mínimo Nacional), se reduce del 33% al 25% el impuesto de renta a las empresas, desde el 33% hasta el 15% el gravamen a las utilidades de los capitales extranjeros o golondrinas en el mercado de TES y desde el 33% hasta el 10% la ganancia ocasional en las sucesiones, con lo que el mayor magnate financiero del país favorecerá a sus herederos con algo mas de USD$ 1.100 millones, en detrimento de los demás colombianos, mas del triple de lo enredado por los Nule.

Mientras se beneficia al capital, desmontando las cargas parafiscales que financian al SENA, ICBF y salud, se grava a los restaurantes de “corrientazo”, al tiempo que se mantiene el beneficio a empresas mineras de descontar lo pagado en regalías de su impuesto de renta.

Miente el Ministro cuando niega el carácter recaudador de la reforma, pues se contradice su discurso de suficiencia fiscal con el hecho cierto de no tener recursos para la nivelación salarial del sistema judicial, ni para llevar a la práctica la nivelación del Plan Obligatorio de Salud. Miente también al afirmar el espíritu de equidad a la reforma, pues sostiene que mejoraría máximo dos puntos de Gini, cuando mediante el desmonte de ofensivas exenciones al capital podría mejorar hasta cinco puntos ese indicador.

Miente el Gobierno, al venderla como simplificación de nuestro confuso régimen que solo enriquece a abogados, mientras le agrega 150 artículos más, para que el mismo Congreso que no supo leer la fallida reforma a la Justicia defienda solo sus intereses personales y particulares, acentuando la injusticia de nuestro ya muy regresivo sistema tributario. Pero lo peor es que usted no hará nada, y como ciudadano se dejará “clavar” tan abusivo proyecto de Ley por cuenta de funcionarios mentirosos, sin rigor y que les da “mamera” trabajar.

Buscar columnista

Últimas Columnas de José Roberto Acosta