Por: Antonio Casale

La edad de oro del fútbol colombiano

Estamos acostumbrados a que todo es malo, mentira o trae un torcido, que cuando pasan cosas buenas de verdad no nos las creemos. La FIFA en su ranquin muestra a Colombia en el quinto lugar, ya son varios años entre los diez primeros, además es segunda en la eliminatoria. La IFHHS determinó que la colombiana fue la segunda Liga del mundo en 2016 y que Atlético Nacional fue el primer equipo. Pero en el único lugar del mundo donde no resaltamos el gran momento del fútbol nacional es aquí, en el país.

Tanto el ranquin de la FIFA como los de la IFHHS tienen una metodología que no se la inventó algún directivo colombiano para quedar bien. Funciona hace años y opera igual para todos.

Esta medida no dice que Nacional es mejor que Real Madrid, ni que la Liga del país es más poderosa que la de Inglaterra. Esos escalafones se sacan con base en coeficientes de competencia en los torneos donde están inmersos y están hechos para eliminar las diferencias económicas y mediáticas. Lo anterior le da doble mérito a la situación, porque quiere decir que a pesar de las limitaciones de un país del tercer mundo, incluso ante sus pares Brasil y Argentina, donde se mueve más dinero, Colombia supo marcar la diferencia.

Lo mismo sucede con el ranquin FIFA. Ya son muchos años con la selección entre las diez mejores. Si alguien duda sobre la metodología empleada la puede encontrar en FIFA.com. Allí están las razones por las que el equipo está en la élite, y no hay otra distinta a los buenos resultados recientes, incluidos el Mundial, las últimas dos eliminatorias, las dos Copas América y las fechas FIFA. Colombia ha demostrado gran regularidad y esa es la razón por la que está ahí.

Pero estamos tan acostumbrados al pesimismo y a ver todo desde la óptica de lo negativo, que ni siquiera los escalafones oficiales del ente rector del fútbol mundial nos convencen. Ojalá no se acaben los tiempos gloriosos sin que le hayamos dado el verdadero valor.

Desde luego que hay aspectos por mejorar en la estructura de nuestro fútbol. Al fin y al cabo, estamos hablando de instituciones conformadas por humanos, por lo tanto imperfectas. Pero debemos gozar del mejor momento de la historia de este deporte, resultado del buen trabajo de quienes lo conforman, y reconocerlo para seguir adelante para mantenerse, mejorar y crecer.

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