Por: Aura Lucía Mera

La posverdad

Me tomo la libertad de reproducir las palabras de Francisco Piedrahíta, rector de la Universidad Icesi, una de las más prestigiosas de Colombia, dirigidas en emotivo discurso de grado:

“Quiero dejarles una reflexión de despedida sobre un tema que me ha tenido muy preocupado estos últimos meses”.

“El equipo humano de Diccionario Oxford, una organización editorial británica que cada año escoge la que llaman «palabra del año» por su novedad e impacto, decidió que la palabra del año 2016 fue «post-truth», posverdad en español”.

“¿Y por qué la escogieron? Porque, aunque el término había sido acuñado hace más de una década, en 2016 tuvo un pico en su frecuencia de uso en el contexto del referendo sobre la permanencia o no del Reino Unido en la Comunidad Europea y en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Allá hablan ahora de «política de posverdad»”.

“Se trata de una nueva y peligrosa forma de hacer mercadeo político; como escribió el profesor Tomas Barrero para la revista virtual Razon Pública, «su característica fundamental es abandonar cualquier escrúpulo con respecto a los hechos o a la opinión informada para promover, en cambio, una reacción emocional en una audiencia atrapada por las redes sociales»”.

“En la «política de la posverdad» se apela a sentimientos legítimos, a preocupaciones razonables, pero «todo vale» para encender las pasiones de los potenciales votantes”.

“En Gran Bretaña, por ejemplo, antes de la sorpresiva votación por el retiro de la Unión Europea, se promovieron activamente falsedades acerca del costo que pagaban los británicos por la membresía en la Comunidad; acerca del caos que causaría una gigantesca inmigración de turcos en el Reino Unido una vez se diera la supuesta entrada de su país a la Comunidad Europea, etc.”.

“Y lo de Donald Trump superó y sigue superando todo lo imaginable; él y su equipo han inclusive acuñado nuevas expresiones, nuevos eufemismos, para justificar sus mentiras: hablan de «hipérbole verdadera» y de «hechos alternativos». Y han inventado falsedades como que el presidente Obama nació en África; que iba a haber y, luego, que hubo una gran votación fraudulenta por Hillary Clinton; que el cambio climático es, en realidad, un invento de los chinos para obtener ventajas económicas”.

“Las tácticas de la posverdad son las mismas en todas partes. Entre ellas: sembrar temor; provocar rabia; pintar todo como blanco y negro, sin tonalidades; y repetir y repetir y repetir”.

“¿Entonces qué hacemos? Si la posverdad florece en sociedades como la británica y la estadounidense, ¿qué podemos esperar en un país como el nuestro, con una democracia débil y una población con grandes deficiencias educativas? La respuesta es muy difícil”.

“Creo que todos tenemos la necesidad de buscar exponernos a ideas y ambientes intelectuales y políticos diversos si queremos mantener nuestra plena capacidad de discernimiento y nuestra autonomía como personas y como ciudadanos”.

Posdata: Estos son algunos apartes. El discurso completo es magistral. Ojalá puedan leerlo todos los jóvenes y adultos de todas las edades y nos dediquemos a no tragar más mentiras y a reflexionar.

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