Publicidad
Ignacio Zuleta 22 Abr 2013 - 11:00 pm

'Lectio'

Ignacio Zuleta

“En la cámara secreta del palacio se guardaba el más precioso tesoro de la tierra: El libro de la verdad… Era un libro que todo hombre puede leer, aunque sólo a fragmentos”. Así comenzaba en las noches la tía, leyéndonos los cuentos de Andersen en voz alta a sus sobrinos.

Por: Ignacio Zuleta

Y continuaba con tono misterioso y dicción impecable: “Ante algunos ojos las letras bailan y no dejan descifrar las palabras. En algunas páginas la escritura se vuelve a veces tan pálida y borrosa, que parecen hojas en blanco. Cuanto más sabio se es, tanto mejor se puede leer, y el más sabio es el que más lee”.

Y es que leer en voz alta les da aliento a las palabras. Los niños más despiertos se sienten fascinados con una buena lectura a viva voz. Es uno de los actos más placenteros de la vida que prepara el cerebro para asociar lectura con placer, ensancha el conocimiento, incrementa el vocabulario y sirve de modelo. Compartir una sesión de lectura en voz alta forma un vínculo, divierte y estimula la curiosidad. Leer ante un público es un ejercicio que desarrolla las capacidades de oratoria y la confianza en el escenario.

Si le hemos de creer a la estadística, los colombianos somos analfabetos disfrazados. No basta poner una sílaba detrás de otra. Hay que llegar al punto del ejercicio placentero y estético que permita entender lo leído y disfrutarlo. Un enorme porcentaje de los estudiantes colombianos no pasa las pruebas internacionales de comprensión de lectura. Y es una lástima, pues los buenos maestros saben que leer bien es pensar bien; la lectura en voz alta estimula la capacidad de comprensión que, en último término, es el propósito de una buena pedagogía, que con el acceso a la internet ya no requiere enormes listas de memoria.

Si el profesor, el locutor y el cura se enredan en las frases, si creen que las comas son para respirar y allí tropiezan, el sentido se interrumpe; si el acento es impostado, o si la habilidad no logra adelantarse unas palabras para entender el contexto, la comunicación desaparece. Pero cuando aquellos que tienen el gusto por la lectura les transmiten este arte a los niños —o a los adultos— en voz alta, se abre un universo. Nuestro desarrollo intelectual es primero auditivo; los encuentros iniciáticos con la lengua materna y la cultura son orales, y el placer de entender y entendernos a través del lenguaje sonoro precede a la lectura y la escritura.

La lectura en voz alta es una de las claves más sencillas para educarnos bien. Los griegos antiguos —nos recuerda Juan José Fuentes en un delicioso ensayo titulado “La libertad y el placer de la lectura”— se sentaban en comunidad a escuchar narraciones escritas y a discutirlas. De hecho, las obras de los más grandes fueron compuestas para ser recitadas, tanto que Cervantes en su preámbulo a El Quijote introduce conscientemente la innovación de dirigirse al “desocupado lector”. Los monjes medievales comenzaron una tradición que continúa: la lectio, en la que los iletrados pueden participar de la escritura. Si en lugar de tanta televisión, tabletas y teléfonos más inteligentes que sus dueños, los padres y maestros, entrenándose un poco, retornaran a la costumbre de la lectura en voz alta de cuentos y poemas, los colombianos aprenderíamos a escuchar, a leer y a escribir bien. Y falta que nos hace comunicarnos de manera adecuada y verdadera.

 

TAGS:
  • 9
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • Pese a críticas, Alcaldía dice que no existe peligro de colapso semafórico en Bogotá
  • Salvavidas de Minagricultura para afectados por sequía
  • Divorcio de Michael Moore descubre su gran patrimonio

Lo más compartido

9
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

martaluribe

Mar, 04/23/2013 - 17:49
Tiene toda la razón. Pero los adolescentes de hoy en día no quieren que sus papás les lean en voz alta. Para eso ellos pueden leer. Que vaina!!! De´pronto los chiquitos, les guste y lo disfruten, los grandes no quieren hacer ninguna actividad intelectula con los padres. Por lo menos no mis hijos. Y lo lamento. porque es la mejor manera de engancharse con la lectura. En todo caso voy a intentarlo!
Opinión por:

opinador82

Mar, 04/23/2013 - 16:47
Como anillo al dedo, en estos tiempos en pos de una negociación de paz , la cual nos puede cambiar un poco o mucho: la cotidianidad.
Opinión por:

Roudier

Mar, 04/23/2013 - 12:24
Y primero habría que reguntarnos si Colombia es un país y si los colombianos son algún tipo de variedad ameríndia que tenga clara definición? Qué es un colombiano, eso existe?
Opinión por:

Amonoi

Mar, 04/23/2013 - 08:52
Muy interesante la columna, va al fondo, a lo más simple, a la esencia. Por más analfabeto funcional que uno sea es imposible no entender lo que dice el columnista. ¿Será verdad esto último que digo?, tal vez no, quizá más de uno intentó leer la columna y la despachó por inocente, impráctica e idealista. Quizá era más fácil ser libres en la época del duro yugo y la servidumbre física, hoy estamos tele-dirigidos, la servidumbre es virtual y en medio del enajenamiento se cree que gozamos de todas las libertades; bastan 140 caracteres para emitir consignas en lenguaje burdo y grotesco. Aún así hay que luchar por ser libres, ese es el destino del ser humano, y la lectura es una poderosa herramienta destructora de cadenas, no en vano los inquisidores tiemblan ante un libro.
Opinión por:

dalilo

Mar, 04/23/2013 - 07:23
Francisco Santos es tan ignorante que a pesar de haber nacido con todas las ventajas socieconomicas, su unico gran logro en la vida es haber sido secuestrado.
Opinión por:

preocupadoporcolombia

Mar, 04/23/2013 - 07:03
Tambien somos analfabetas politicos pues nos mantenemos en un conservadurismo-paraquismo-catolicismo-inquisidor que nos ha atrasado con respecto a los paises vecino
Opinión por:

JDNA

Mar, 04/23/2013 - 06:21
Muchas gracias por esta hermosa columna Maestro. La verdad es que en una sociedad tan frívola y estupidizada el buen hábito de la lectura está desapareciendo, poco sirven las famosas ferias del libro que más que encuentros para acercar la literatura a los lectores sirven como vitrinas para exponer la estupidez de nuestra farándula como si fuera algo digno de imitar.
Opinión por:

dalilo

Mar, 04/23/2013 - 03:42
El analfabetismo en colombia afecta incluso a las clases altas, fijese que pachito santos ni siquiera sabe leer o distinguir entre realidad y fantasia por estar leyendo periodicos amarillistas.
Opinión por:

doloresthomas

Mar, 04/23/2013 - 00:19
¡Qué belleza de columna, Dharmadeva! El tema es quizás el más importante de todos (aunque se necesita haber leído un poco para darse cuenta). Lleva varias semanas escribiendo columnas excelentes. Los lectores lo agradecemos...
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio