Por: Esteban Carlos Mejía
Rabo de paja

Lilian, la sin miedo

Lilian Tintori es una catira bonita y sexy. Y, sobre todo, contestaria, audaz, rebelde, una líder valerosa y carismática. Su marido, Leopoldo López, antiguo alcalde de Chacao, fue condenado en septiembre de 2015 a 13 años, nueve meses, siete días y 12 horas de prisión en una grotesca farsa judicial, al estilacho del régimen que hoy mal gobierna a Venezuela. Con el respaldo de Voluntad Popular, Lilian no ha parado de exigir la liberación de Leopoldo y demás presos políticos.

Una batalla dentro y fuera de Venezuela. Se ha reunido con jefes de Estado, primeros ministros, papas, arzobispos, expresidentes, secretarios de la ONU, dirigentes de la OEA, periodistas, políticos, escritores, actores de cine… hasta con Trump. Sin achantarse, reclama democracia, justicia y libertad para su país, esquilmado por un gobierno retrógrado e incompetente, que ha empobrecido, embrutecido y embaucado a la población. Escribe columnas, hace videos, recolecta medicinas, protesta, marcha por las avenidas de Caracas, entre decenas de miles, sin dejarse amedrentar por las bombas de gas, las tanquetas y la brutalidad (¿innata o inducida?) de la Guardia Nacional. Es un ejemplo de coraje y perseverancia. Y se enfrenta a una conjura de necios.

Porque Nicolás Maduro dice más imbecilidades que María Fernanda Cabal y Paloma Valencia juntas. Según el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española, la definición de imbécil es “tonto o falto de inteligencia”. Y si el epíteto mortifica, pues entonces digamos “Maduro, el idiota”, en donde idiota quiere decir “tonto o corto de entendimiento”. No injurio ni calumnio. ¿Acaso no es de imbéciles hablar de “milímetros de segundo” o de “autosuicidio”? ¿“Liceos y liceas”? ¿No es de idiotas decir que un pajarito o una chapola son la reencarnación del coronel Chávez? ¿Y enseguida agregar, con una sonrisa bobalicona, que la mariposita lo ve a él como a “un mariposón”? Son minucias…

¿Qué tal el despilfarro de la bonanza petrolera? ¿Con esa plata Chávez & Maduro cambiaron el modo de producción capitalista? Qué digo. ¿Reformaron siquiera el modelo económico? Venezuela sigue siendo una nación monoexportadora de una materia prima cada vez más obsoleta y desvalorizada. ¿Industrializaron a Venezuela? No. ¿Alimentaron al pueblo? No. ¿Erradicaron la corrupción? No. ¿Entonces qué hicieron? Enriquecer a lacayos, borregos y vividores de su hedionda boliburguesía.

Por eso, a mí me indigna el silencio de la izquierda democrática colombiana. ¿En el fondo creen que Maduro es de izquierda, una izquierda no muy ortodoxa, pero izquierda al fin y al cabo? Craso error. Pensar que el Socialismo del Siglo XXI le sirve a la izquierda es un genuino “autosuicidio”. ¿Quién en su sano juicio seguiría o votaría en Colombia por una izquierda como la de la Revolución Bolivariana? ¿Quién, por favor? ¿Talvez las (ex) Farc?

Algunos no le perdonan a Lilian Tintori haber dicho que a los venezolanos les encantaría tener un presidente como Andrés Pastrana. Fue una declaración ingenua y emotiva. Pero, de lejos, yo prefiero la candidez de Lilian a la ignorancia de Maduro o la perversidad de Diosdado Cabello. Guardadas las proporciones, lo que ella hace se parece a lo que hacía Winnie Mandela cuando Madiba fue enjuiciado y encarcelado en Sudáfrica. Su tenacidad merece el apoyo incondicional de todos los demócratas. Más temprano que tarde, ¡la causa de Lilian Tintori vencerá!

Rabito: Mientras tanto en Colombia: Santos es pésimo, ¡pero Uribe es peor!

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