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William Ospina 2 Feb 2013 - 11:00 pm

Los caminos de hierro de la memoria 3

William Ospina

Nuestro gran desafío desde el comienzo era unir y comunicar el país.

Por: William Ospina
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Pero a la extrema diversidad geográfica se añadía la complejidad racial, la opresión de indios y de esclavos, el culto a las metrópolis ilustres y el menosprecio por todo lo local. Esta geografía impuso proezas, sufrimientos y brutalidades. La exploración del territorio, el paso de los ríos y hasta la apertura de caminos exigieron desde el comienzo hazañas heroicas.

Pero también esa diversidad, unida a las odiosas estratificaciones que dejó la colonia, a la disputa por las riquezas del suelo y por el suelo mismo, nos hundió sin cesar en guerras y conflictos. Pocas cosas tan difíciles de seguir y de explicar como la sucesión de las guerras colombianas.

Los caminos, que prometían el progreso, también abrieron paso al conflicto incesante. No es por realismo mágico que García Márquez habla de las 32 guerras del coronel Aureliano Buendía. Mientras llegaba el cultivo del café a las tierras quebradas de Caldas, Colombia vivía la guerra civil de 1851, la del 54, la del 60, la del 76, la del 85 y la del 95. Después, la Guerra de los Mil Días le costó al país 200.000 muertos, el cinco por ciento de su población, que es como si hoy una guerra arrebatara dos millones de vidas.

El Gobierno había confiado al alemán Elbers la navegación por el Magdalena, pero en Honda los raudales impedían que las naves alcanzaran la parte alta del río. Había un tramo que los barcos de gran calado no podían superar, y eso hizo aun más necesarios los ferrocarriles.

Antes del café, la economía giraba alrededor del tabaco. Por primera vez los ingleses abandonaron las minas y pusieron su interés en otro producto. Todavía en Ambalema la casa de los ingleses, que manejó el embarque de tabaco hacia Europa, y la casa donde se prensaban las hojas, esperan su restauración y su nuevo destino.

Los ingleses habían explotado las minas de Marmato y Supía, las minas de Mariquita y Santa Ana. Hijo de un ingeniero irlandés era Diego Fallon, el poeta que descubrió a la Luna en los cañones del Gualí, y que escribió el poema más famoso de Colombia antes de que llegara la música de José Asunción Silva.

Esos británicos traían ya “la mineralogía, la mecánica aplicada, la teoría del calor, la química inorgánica, los métodos geofísicos, el sismógrafo, la ingeniería de vías, los reactivos químicos, la rueda hidráulica, la técnica de amalgamación”. Traían el molino liviano de pistones, el monitor hidráulico, la draga flotante; pasaron del mercurio al cianuro, trajeron la turbina Pelton y la dinamita.

Mientras el país se desangraba en la Guerra, entre 1899 y 1903, que fue también responsable de la pérdida de Panamá, la cosecha de los campesinos cafeteros de Caldas abrió para el país un horizonte nuevo. Pero había un problema.

Nadie sabía cómo sacar esos millones de sacos hacia los puertos: ni siquiera los diez mil bueyes de Letras lograban bajar el café al Valle del Magdalena. Entonces Tomas Miller y sus ingenieros ingleses hicieron una propuesta genial: tender un cable aéreo por aquellos abismos, llevar en vagonetas desde Manizales hasta Mariquita la cosecha cafetera.

En 1912, bajo la dirección del ingeniero australiano James Lindsay, empezaron las obras que parecían imposibles. El tendido de los cables se hizo desde Mariquita, subiendo la cordillera. La guerra del 14 interrumpió por un tiempo los trabajos y se dice que el barco que traía una de las torres principales fue hundido por alemanes en el Atlántico. Ello hizo necesario reemplazar el hierro inglés por troncos de guayacán de las montañas, y en mayo de 1922 un cable aéreo de 72 kilómetros, el más largo del mundo en su tiempo, fue inaugurado en un banquete donde giraba por un gran salón, llevando flores en sus vagonetas, una réplica en miniatura de la obra.

Ese cable convirtió a Manizales en la ciudad más dinámica del país. Todavía era un pueblo grande de casonas de tabla parada y balcones de colores, una imprudente sucesión de casas de madera pegadas una a otra como jamás lo habrían recomendado los ingleses, y con una catedral de cedro, nogal y maderas balsámicas que era orgullo de los piadosos campesinos iniciados en las costumbres urbanas.

En 1925 un incendio consumió 32 manzanas y las llamas alcanzaron a morder la catedral perfumada. Un año después un segundo incendio se llevó otras manzanas y devoró la catedral por completo. La ciudad emprendió su reconstrucción con edificios diseñados por arquitectos notables y se empeñó en alzar una catedral capaz de resistir a dos grandes enemigos: el fuego implacable y los terremotos que desmoronaban los barrios en el abismo.

Necesitaba inventarse un pasado: se aferraba al gótico, al hispanismo, a las filigranas del mundo grecolatino, pero también quería estar a la altura de la modernidad. Un biznieto de aquel Julius Richter que había venido a trabajar en las minas, Danilo Cruz Vélez, discípulo de Heidegger en Friburgo, habría de convertirse en uno de los más importantes filósofos de Colombia.

John Wotard diseñó en 1926 la estación del ferrocarril. La catedral vertiginosa, vaciada en concreto, hecha para desafiar al volcán y al incendio, fue diseñada por Julien Auguste Polti, jefe de monumentos públicos de París, y se convirtió en 1939 en el ápice de aquella ciudad de contrastes, todavía llena de brujas y aparecidos, todavía olorosa a yerbabuena y a musgo, pero que era ya la capital de la primera comarca campesina en Colombia conectada de verdad con el mundo.

 

*William Ospina

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Boyancio

Mar, 02/05/2013 - 04:01
¿Y de la inclusión, del fortalecimiento de las instituciones qué? o del pluralismo, sea una parte, namá? A falta de tan importantes cosas, hoy estamos barranco abajo en desplazamiento continuo por los estrechos caminos que nos han dejado, pues lo privado no permite mas na. Bueno por arrecordarnos, Wiliam, que el coronel Aureliano luchó mucho por nuestra autonomía; pero que la perdió por el centralismoopresor que nos tiene...ni paqué te digo como, pos vos te la sabes todas, lo que pasa es que te vas en en pura prosa poética para alegrarnos en medio de la zozobra que nos impone el crimen.. m u y b i e n o r g a n i z a d o...¡hombe! toy asustao.
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edwinhld

Lun, 02/04/2013 - 23:45
es importante recordar nuestros origenes desde donde salimos y para donde vamos en este mundo de revoluciones aceleradas, Siempre es pertinente tomarse un respiro y mirar donde comenzo todo lo que hoy nos rodea, apesar de que nuestro pais a pasado por tantos momentos de dificultad siempre los hemos superado y henos aqui llenos de vigor dispuestos a sacar a colombia adelante sin olvidar de donde venimos y para donde vamos.
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LALO54

Dom, 02/03/2013 - 17:20
Muy interesante su columna, su opinió, sus conocimientos. Felicitaciones y gracias.
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demevelu

Dom, 02/03/2013 - 11:45
LA CONECTIBILIDAD DE LCAMPO, SU DESARROLO, ES LA SOLUCIÓN. EN LAS CIUDADES METROS LIGEROS, EN LOS CAMPOS VÍAS DE DOBLE CALZADA, TRENES Y BARCOS FLUVIALES NOS HARÁN LOS DUEÑOS DEL MUNDO EN MATERIA DE RIQUEZA, PAZ Y PRODUCTIVIDAD .
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CEVILL

Dom, 02/03/2013 - 11:18
Gracias William por su forma de llegar a todos sus lectores y recordarnos que tener presente la historia y conocerla es lo mas importante. Saber de donde venimos y tener presente a nuestros antepasados que hicieron tanto para que nosotros lo disfrutaramos.
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Patecaucho Cibernético

Dom, 02/03/2013 - 10:51
"Caldas en las Crónicas de Indias". (Academia Caldense de Historia). "Manizales 150 años Vol. 2". (Instituto Caldense de Cultura). "Viajeros por el Antiguo Caldas" (Fabio Vélez Correa).
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consensopúblico

Dom, 02/03/2013 - 10:06
Las FFAA no han sido examinadas en su concfeción, como tampoco la 'resultante de fuerzas' que subplanta a la Nación. De las huestes independientistas al emporio de caudillos esclavistas o feudales, los cuarteles han provisto material humano (¿deshechable?) a favor de caudas políticas personalistas (de allí la neoheráldica lopista, pastranista, uribista, santista, etc.) con brazo armado por delante. COLOMBIA HOY: urge hacer inteligible el país de todos, colegiar una red nacional de universidades que tejan la comprensión de una verdadera Nación, al proponer la depuración de las FFAA y su reintegración por mujeres y hombres libres de todos los colores y sabores: etnias-comunides-regiones, con Soberanía Cultural, Seguridad Alimentaria y Democracia del Catre...
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consensopúblico

Dom, 02/03/2013 - 10:07
(donde dice 'concfeción' debe decir 'concreción')
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usacabeza

Dom, 02/03/2013 - 09:21
Aunque todo es poético... "las llamas alcanzaron a morder la catedral perfumada" no será tal vez ¿catedral primada?
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usacabeza

Dom, 02/03/2013 - 19:28
Parece que el diccionario de la RAE no ha incluido la definicion del Diccionario de Colombianismos - Instituto Caro y Cuervo - 1993: Gazapera f tamb Lista y comentario de gazapos, errores cometidos en el uso del lenguaje.¶ SF es tan inquieto que no se contenta con un gazapo... sino que en lugar de despreciar los gazapillos, los magnifica como marros más.
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leinadsajor

Dom, 02/03/2013 - 17:28
Muchas gracias Usacabeza, pero yo no sé ni siquiera que puedo hacer en una Gazapera (me tocó buscar la palabra en un diccionario). Sin embargo, quien quita que algún día salga de mi ignorancia y pueda hacer uno que otro aporte, o encontrar yerros como lo hace S.F.
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usacabeza

Dom, 02/03/2013 - 17:10
Estimado Daniel Rojas, te invitamos a participar en la Gazapera; allá encontrarás a un tocayo tuyo.
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lapatri

Dom, 02/03/2013 - 16:56
Leinadsjor, Me parecieron muy divertidos los dos comentarios, pero es cierto que usacabeza y yo somos viejos ciberamigos o, ¿ciberamigos viejos?
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leinadsajor

Dom, 02/03/2013 - 15:58
¿Quedé de violinista o me metieron en un Threesome sin darme cuenta?
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lapatri

Dom, 02/03/2013 - 14:30
Ja ja ja ?
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usacabeza

Dom, 02/03/2013 - 14:11
Pá tí ® (^_-)
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lapatri

Dom, 02/03/2013 - 10:41
Se tiraron en la imagencita, pero a lo mejor tienen razón ;-)
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leinadsajor

Dom, 02/03/2013 - 09:26
¿Lo que se quemó fue el incienso?
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leftright

Dom, 02/03/2013 - 08:50
excelente maestro que agradable columna tan enriquecedora,gracias,y por favor no hable nunca merde de politique y menos como mamerte en este pasquine comunistoide
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sincorruptos

Dom, 02/03/2013 - 01:58
Mientras unos se matan otros progresan.
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Contradictor

Dom, 02/03/2013 - 10:25
Este bellaco intolerante no puede permitir que otro piense diferente en política porque hay que suprimirlo del mapa.-
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Javier Felix

Dom, 02/03/2013 - 01:14
Como poeta su mirada es anecdótica y espiritual, esto es lo que necesitamos en Colombia reconocer de donde venimos para construir una nación de espíritu y honor, hay tanto esfuerzo en nuestros antepasados que debemos recordarle estas hazañas cotidianas a nuestros niños, gracia poeta.
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