Por: Juan Pablo Calvás

Los jueces millonarios

La independencia de la rama judicial se ve garantizada por unos salarios altos.

Palabras más, palabras menos, eso fue lo que dijo el presidente de la Corte Suprema de Justicia haciendo referencia al tema de las multimillonarias pensiones que reciben los magistrados y créanme que quedé sorprendido: ahora resulta que un juez no es independiente por su ética y sentido de responsabilidad a la hora de impartir justicia, sino que todo es cuestión de que le paguen bien.

En esa línea, quienes no ganamos ni una sexta parte de lo que ellos reciben mensualmente tal vez nos deberíamos dedicar a desempeñar nuestras labores de manera mediocre e irresponsable. ¿Qué pensar entonces de alguien que se gana el salario mínimo? No debería trabajar.

Si la independencia de los jueces depende del dinero que ganan entonces se ha perdido completamente el concepto de servicio público que debería ser parte esencial del aparato judicial. No se puede pensar en la justicia como una gran empresa en donde los ejecutivos ganan salarios de siete ceros para trabajar bajo conceptos de eficiencia y eficacia. Un servidor público debe entender que si llega a trabajar por el país es para hacerlo de manera desinteresada, algo así como un servicio militar.

Dirán los jueces que al ganar salarios bajos quedan expuestos a caer en manos de sobornos y dádivas que podrían alterar sus fallos. En eso pueden tener algo de razón; sin embargo, también es partir de un precepto espantoso según el cual todos los jueces son corruptos y suceptibles de ser sobornados.

Si eso fue lo que quiso decir el magistrado Javier Zapata quedo mucho más inquieto.

Pero yendo más allá de lo dicho por el presidente de la Corte Suprema, los magistrados también deberían pensar en términos de justicia y equidad. No es posible que en un país donde el 80% de los asalariados gana menos de 2 millones de pesos, los jueces y congresistas insistan en altísimos salarios y millonarias pensiones. ¿No sería mejor que se bajaran del pedestal y se acercaran más a la realidad del ciudadano de a pie?

Siendo honestos, una pensión de 15 millones de pesos (que se supone es el tope) ya es de por sí bastante alta. Creo que muchos podrían vivir holgadamente con la mitad de esa cifra o, bueno, si insisten en los siete ceros, con 10 millones de pesos. En Colombia eso ya es un salario alto, bastante alto, por eso creo que tal vez los sacrificados con el recorte pensional deberían ser más, muchos más.

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#PreguntaSuelta: ¿Hasta cuando las Iglesias (en plural) van a querer hacer las leyes a su acomodo? (Caso Misoprostol)

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