Por: Ramiro Bejarano Guzmán

Los titiriteros

LA ESTRATEGIA NO ES NUEVA. SE TRAta de ejercer el poder en cuerpo ajeno o a través de testaferros, para mantener la apariencia de que se respetan las reglas democráticas. Como está mal visto que un solo hombre se perpetúe en el mando, entonces la maroma de la satrapía es poner a unos muñecos ventrílocuos.

En estos tiempos el sistemita lo ha implementado con gran éxito Putin, el hombre fuerte de Rusia, exmiembro de la temida KGB, quien primero fue presidente y luego hizo elegir en su reemplazo a su primer ministro, Dimitri Medvedev. Posteriormente, este último ungido como presidente a su turno designó primer ministro a Putin, para que luego de un proceso electoral que dejó muchos interrogantes, regresara a la Presidencia de Rusia, desde donde no se mueve una hoja sin su consentimiento. Algo similar implantó el temido Rafael Leonidas Trujillo en República Dominicana, quien formalmente dejó la presidencia a su hermano (Héctor Bienvenido, alias El Negro) y a generales sumisos, pero quien mandaba era él. A su manera también lo hizo el propio Núñez, durante sus accidentados mandatos. Lo que tienen en común Putin, Trujillo, Núñez, es que no se destacaron por el respeto a las libertades públicas ni a las instituciones democráticas.

Todo eso está por ocurrir de nuevo en este país del sagrado corazón de Jesús, por cuenta del esperpento del Centro Democrático que encarna Uribe y su peligrosa banda de resentidos y perseguidores, cuyo primer paso será intentar sentar sus reales en el próximo Congreso de la República.

Conocida la lista de aspirantes del uribismo al Senado y la Cámara se siente escalofrío de las horas invivibles que nos esperan. No lo digo solamente por Uribe, sino por otros nombres que a punta de intolerancia y ultraderecha pretenden posar de demócratas llegando al Congreso con el libreto de reformar la Carta Política, solamente para que se suprima la prohibición que hoy impide al mesías volver a la “Casa de Nari” que deshonró impunemente.

Una mirada a la tenebrosa lista de aspirantes uribistas al Congreso, no deja duda alguna de la tragedia que se avecina. José Obdulio, bien conocido por su talante pendenciero y rencoroso, es la punta de lanza. No hemos olvidado sus días de asesor, de manera que no es difícil imaginar lo que será su senaduría. Y con él posiblemente llegarán Carlos Moreno de Caro, Rafael Guarín y otros alzafuelles o yerbas del pantano similares. ¡Que entre el diablo y escoja¡

Del mismo modo los precandidatos presidenciales del uribismo saben que la única agenda que les es factible adoptar de llegar al poder, es permitir que Uribe maneje los hilos del poder. Eso fue lo que pretendieron con Juan Manuel Santos, a quien hoy odian visceralmente, porque traicionó la “doctrina” Uribe, en la que solamente hay espacio para el capataz. O ¿alguien cree que Pacho Santos, Óscar Iván Zuluaga, el eterno paracaidista Carlos Holmes Trujillo, Luis Carlos Vélez y Jorge Alfredo Ramos, de ganar la presidencia, van a tener carácter para sacudirse a Uribe? No hay peligro que siquiera se atrevan. Cualquiera de ellos sería un presidente títere, como lo serán los senadores y representantes de esa tribu del odio.

A muchos se nos arruga el corazón de sólo pensar en el regreso de la camarilla siniestra. Volverán la persecución a magistrados, periodistas, críticos y opositores, también la corrupción, los crímenes de sindicalistas y periodistas, los falsos positivos, los montajes de procesos penales a lo Yidis, no habrá paz y se reeditarán las “geishas” y los “mermeladas” del periodismo que convirtieron los consejos de redacción en cajas de resonancia de los comunicados palaciegos y, claro, se reencaucharán nombres de ingrata recordación como Carlos Nader Simmons, y los de muchos otros que hoy están agazapados esperando dar el zarpazo.

Adenda. Y mientras esta semana el barco del gobierno parece hundirse en medio del paro y las protestas, el presidente Santos pretende superar la tormenta y hasta reelegirse, de la mano de un gabinete ministerial en su mayoría plagado de oportunistas, incompetentes y uribistas, que estarán complacidos de voltearse una vez más.

notasdebuhardilla@hotmail.com

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