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Óscar Alarcón 18 Feb 2013 - 11:00 pm

Macrolingotes

Óscar Alarcón

La renuncia del papa se debe en gran parte a los 35 años de ausencia de poder que tienen los italianos.

Por: Óscar Alarcón

Luego del pontificado polaco y alemán, los tradicionales jefes de la burocracia vaticana se han sentido ausentes. Wojtyla era un pastor de gran carisma, ejecutor de políticas internacionales que mucho tuvieron que ver con la caída del comunismo y del muro de Berlín, muy distinto de Ratzinger, un teólogo, un intelectual, discreto, a quien, por el contrario de aquel, mucho le encantaba encerrarse en sus habitaciones privadas, lejos del mundanal ruido, pensando en el más allá, mientras el más acá lo dejaba en manos de esa burocracia acostumbrada al poder. Mirando más al cielo que a la tierra.

Tarcisio Bertone, gran amigo de Benedicto XVI y hoy su enemigo, es el secretario de Estado y quien como camarlengo manejará el conclave y el papado en estos días de interinidad; le ha hecho más de una al pontífice dimitente a pesar de que los cardenales Camilo Ruani, Angelo Scola y Angelo Bagnasco le han hablado al oído contándole las triquiñuelas que le hacen. Ha enviado al exilio a algunos de sus más queridos colaboradores, como a Carlo Mario Viganó, a quien le quitó el manejo de compras y licitaciones, trasladándolo como nuncio a los EE.UU. a pesar de que, previendo lo que le esperaba, le había pedido al papa que no lo removiera de allí porque había muchos “negocios raros”. No obstante, Bertone lo cambió y el papa lloró antes que reversar la decisión.

A Ettore Gotti Tedeschi, presidente del Instituto para las Obras de Religión, conocido como el Banco Vaticano, el cardenal Bertone lo destituyó fulminantemente y hoy no se hablan. Al mayordomo Paolo Gabriel también lo sacaron después de un juicio, pero el papa lo perdonó. En fin, el Sumo Pontífice se siente en el lugar equivocado y por eso renunció.

Todo esto pasa en ese pequeño Estado que es el Vaticano. Y pensar que todo comenzó con un pesebre, sin asno y sin buey.

 

  • Óscar Alarcón Núñez | Elespectador.com

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Opinión por:

COLOMBIANOINGENUO

Mar, 02/19/2013 - 21:07
Oiga mi señor, mis respetos por esta columna...muy verosimil, de verdad, muy certera!!. Esta version es la que mas se acomoda a una renuncia de tal magnitud. Yo creo que la iglesia catolica es una inmensa mafia, donde se conjugan todos los males del ser humano, pero eso solo lo saben ellos y entre sacerdotes se tapan sus cochinadas!!. En este momento, me imagino, la cantidad de triquiñuelas, sobornos,extorsiones y demas argucias que se estan tejiendo para nombrar al proximo CAPO...digo....papa....jajajaja
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Ewar Gordillo

Mar, 02/19/2013 - 11:08
Esta columna es un resumen de las que han salido en El Pais de Espania. No se preocupe en decirnos el resto por que ya lo sabemos.
Opinión por:

manamuisca

Lun, 02/18/2013 - 23:48
si asno pero con aznar, sin buey pero que toro de lidia y que burro se le metio al vaticano, donde como hace 500 año y hace 1000 años y hace 1500 años y hace 1700 años padece la iglesia ,la reunion de todos pero el olor y el sabr le llega a un clero de espaldas a la realidad, a la pobreza , al dolor e inclusive a la pureza, predican pero no aplican, santifican a los angeles caidos y demonizan a los martires de causas perdidas
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