Publicidad
Óscar Alarcón 25 Feb 2013 - 11:00 pm

MACROLINGOTES

Óscar Alarcón

Por los años setenta y ochenta el Congreso colombiano comenzó su descenso al desprestigio: los llamados auxilios, el turismo y el aumento de las dietas parlamentarias contribuyeron a esa pérdida de aceptación.

Por: Óscar Alarcón

Ahora es la justicia quien va por ese despeñadero, tanto que a finales del año pasado hubo un paro de dos meses que no se notó.

Los magistrados de las altas cortes, con interpretaciones amañadas en su favor sobre períodos, pensiones, edad de retiro forzoso y turismo judicial, están socavando el otrora prestigio de que gozaban. Cuando la toma del Palacio de Justicia, por parte del M-19, más de uno comentó: “Debieron hacer ese operativo un poco más al sur”. Es decir, en el Capitolio, para que las víctimas hubieran sido los políticos, aun cuando la tragedia habría sido igual de lamentable. Hoy nadie haría esa afirmación porque el grado de descrédito los iguala a quienes les quedan enfrente.

No me imagino a Alfonso Reyes, ni a Manuel Gaona, ni a José Eduardo Gnecco “lagarteándose” dos o tres días más de período o declarando que sus pensiones “son intocables”. ¡Cómo contrastan esas aptitudes con la carta de dimisión del magistrado Gonzalo Vargas Rubiano cuando llegó a la edad de retiro forzoso! Decía, con ese humor del que hizo gala toda su vida: “Dada la causa determinante de mi renuncia, no cabe el calificativo de irrevocable sino de irreversible”, al mismo tiempo que pedía la elección inmediata de su reemplazo “antes de que el deterioro biológico haya hecho en mí todavía mayores estragos”.

Eran otros tiempos. Los fallos de la Corte Constitucional se conocen por boletines de prensa porque los magistrados están de viaje y es difícil que coincidan todos para firmar los fallos y redactar los salvamentos. Pasan meses y meses para elegir lo que en mala hora la Constitución los facultó. Y mientras tanto se la pasan con calculadoras sumando semanas para determinar cuál es el mejor día en que deben retirarse a fin de lograr una nueva magistratura o una buena pensión que los haga felices con sus nietecitos.

  • 3
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

Lo más compartido

  • Tras más de un año de sequía, la lluvia volvió a La Guajira
  • Murió el actor Robin Williams
  • "Si quiere llamarme alarmista hágalo"
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio