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Tatiana Acevedo 6 Mar 2013 - 10:53 pm

La mano de obra

Tatiana Acevedo

El Museo de Higiene de Dresde conserva moldes anatómicos de los siglos 19 y 20, que comparan la mano lastimada e hinchada de un ama de casa con la forma ideal que habría tenido si su propietaria hubiera disfrutado de "otra vida".

Por: Tatiana Acevedo
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En su historia cultural del dolor, Javier Moscoso sostiene que esta comparación revela la forma en que el tiempo transcurría por la “mano de obra”, así como el “dolor silencioso” que sentían las propietarias de las manos. Silencioso, pues el dolor crónico de grupos desprotegidos de la población era invisible: su sufrimiento físico no era reconocido como dolor o enfermedad por la medicina ni la sociedad en general.

Es posible, guardadas las proporciones, trazar un paralelo entre la mano del ama de casa del museo y la mano de algunas empleadas del servicio en la Colombia de hoy. Manos que exhiben quemaduras con plancha, fogón, olla; cortaduras; afecciones de la piel por contacto con límpido, detergentes o productos de jardinería, y dolencias de la muñeca por planchado masivo (acá se planchan hasta las medias).

Quizás sea posible trazar otro paralelo ya no entre las manos, sino entre lo invisible o silencioso que nos resulta su dolor. El del ama de casa del pasado y la empleada del hoy. Esta invisibilidad explicaría la regulación tardía y laxa en lo que concierne al pago de su seguridad social y aportes a pensión, o la falta de creatividad ante los obstáculos prácticos que puedan presentarse (“como vienen por días es imposible pagarles la salud”, dijo hace poco un ocurrente economista). Y, en el nivel más cotidiano, son finalmente las patronas, que casi siempre negocian el sueldo, las que tienen la última palabra y hacen caso omiso de las manos “del servicio” y sus posibles heridas o la acumulación de estas con los años. No reconocen en ellas dolor, no creen que sea un problema y resuelven esquivar la legislación y no pagar prestaciones.

En la víspera del día de la mujer tal vez quepa recordar que la clase social atraviesa la categoría “mujeres” de un machetazo. Que no hay, pues, una sola “agenda de genero”.

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Ar mareo

Jue, 03/07/2013 - 13:01
El peon de finca esta en la misma categoria de la empleada domestica, al fondo de nuestra escalera laboral. Alli se combina la actitud feudal, colonial del amo-siervo, con el drama de la pobreza generalizada (46%) e informalidad (70%) q vive el pais. Un pais de Dotores y un ejercito de pobrez de donde escoger
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leinadsajor

Jue, 03/07/2013 - 12:39
El trabajo doméstico es muy digno. Hay mujeres que en medio de semejantes labores se superan estudiando en "el tiempo libre", accediendo después a empleos con mejores ingresos. Sin embargo creo que en un futuro, ese tipo de trabajo (como otros), desaparecerá. Veremos robots, o artículos que se limpiarán por si mismos liberando de ese trabajo a las mujeres que lo hacen para poderse dedicar a otras cosas. Siendo optimistas, creo que en el futuro los seres humanos no tendrán que trabajar.
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leinadsajor

Jue, 03/07/2013 - 16:15
Sí Armareo es un trabajo digno. Y efectivamente en Colombia pareciera que cualquier trabajo es subvalorado. Sin embargo, siendo optimistas, creo que en el futuro, tal vez lejano, esa relación del ser humano con el trabajo va a cambiar de manera drástica. Porque en el futuro ningún ser humano será más efectivo que un robot para ese tipo de tareas.
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Ar mareo

Jue, 03/07/2013 - 13:09
Daniel, En otros paises limpiar y cocinar es un oficio tan digno como cualquier otro q genera ingresos importantes y garantiza nivel de vida de clase media para el q lo ejecuta profesionalmente. Lo q lo hace indigno en nuestro pais es la relacion de poder amo-empleado, taras de un modelo feudal donde la gente la separaban de acuerdo al apellido, asi como, del abuso q hacen los dotores locales de la abrumadora mano de obra empobrecida (46% de la poblacion) y desocupada (70%). Parece increible, pero la crisis cafetera es simplemente otro sintoma mas del mismo problema
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Parodi54

Jue, 03/07/2013 - 10:43
Casi todas las mujeres que trabajan en servicio doméstico domiciliario tienen un "Zángano" en la casa al que tienen que mantener y atender. Sería muy interesante analizar más al detalle esas relaciones de dominación
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leinadsajor

Jue, 03/07/2013 - 12:42
Es curioso que mientras en Inglaterra el mayordomo puede realizar labores domésticas, en Colombia queda de lleno en manos de la mujer.... Si existiera educación en este país, las mujeres dedicadas a las labores domésticas serían escasas, y por lo tanto mejor pagas.
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