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Aldo Cívico 18 Dic 2012 - 11:00 pm

Matrimonio gay

Aldo Cívico

El matrimonio gay es un asunto que finalmente está tomando fuerza en la arena política en Colombia, así como en Estados Unidos.

Por: Aldo Cívico
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    http://www.elespectador.com/opinion/matrimonio-gay-columna-393170
    http://tinyurl.com/cjw567z
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Las intolerancias y las vulgaridades que han caracterizado las posiciones de quienes se oponen a la igualdad de los derechos para parejas homosexuales ratifican que el tema del matrimonio gay es hoy la próxima gran frontera en la conquista de los derechos civiles.

En los Estados Unidos, la Corte Suprema, hace algunos días, decidió escuchar dos casos: uno sobre la proposición 8, que proscribe el matrimonio gay en California, y el otro sobre el Acto de Defensa del Matrimonio, tristemente convertido en ley por el presidente Bill Clinton en 1996 y que niega derechos federales a las parejas homosexuales. Para ser precisos, en el llamado país de las libertades, son 1.138 los derechos federales que se les niegan a las parejas homosexuales y que en cambio sí son otorgados a las parejas heterosexuales.

Les pongo un ejemplo: si un ciudadano estadunidense contrae matrimonio con su pareja extranjera en el estado de Nueva York, éste último no tiene derecho a una visa de residente, lo cual sí ocurre en el caso de un matrimonio heterosexual. Siendo así las cosas, quedarse legalmente en los Estados Unidos crea desafíos enormes, a veces insuperables, con un impacto negativo y doloroso sobre el proyecto de vida de dos personas que se aman.

¿Acaso queremos que los estados sigan discriminando individuos basados en su identidad sexual, considerándolos así menos que ciudadanos? No logro entender cómo se pueda considerar esto como algo justo, ni qué derecho tiene un estado de intervenir en el amor entre dos personas, e impedirlo.

Porque de amor (del derecho de amar y ser amado) se trata, y es un amor que nada, querido senador Gerlein, tiene de excremental. Ni se trata, como la doctrina católica reitera, de un amor desordenado o contra la naturaleza. O, peor aun: una plaga, como han declarado algunos jerarcas católicos. En México un obispo llegó a definir la homosexualidad como un peligro aun más pernicioso que las muertes inflictas por los carteles del narcotráfico.

Nuestros tiempos, caracterizados por una sociedad que cada vez crece más en su pluralidad e interdependencia, requiere que —comenzando por los líderes— reorientemos nuestros corazones y nuestras inteligencias. Hay que salir de nuestras visiones angostas, de nuestros intereses particulares y de nuestra ignorancia (como reducir la homosexualidad a la esfera genital). La ignorancia es hoy en día un lujo que no nos podemos permitir.

Superar la condición de ignorancia significa tener la capacidad de compartir y de tener compasión, que no hay que confundir con la conmiseración (que en sí misma tiene una concepción de superioridad moral y ética de uno mismo frente a los demás). La compasión nace desde un acto de estima hacia el otro, el diverso. Tener y manifestar esta estima es el acto de civilidad que necesitan hoy nuestras sociedades.

En Colombia el matrimonio homosexual fue aprobado en primer debate. Es una oportunidad para crecer en tolerancia y civilidad. Y también por este ejercicio pasa, en este país, la construcción de paz.

 

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sinlimite

Mie, 12/19/2012 - 20:43
buen punto de vista en este articulo, todo evoluciona no podemos seguir con las costumbres de de hace 50 o 100 años, en esa epoca se cometieron mas atropellos por mentalidades conservadoras, ya es hora que halla igualdad derechos y cero discriminacion.
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Julio Herrera

Mie, 12/19/2012 - 14:09
1- La homosexualidad no es anticristiana, puesto que Cristo dijo: "Amaos los unos a los otros", nunca dijo amaos los unos a las otras. 2- La reciente aprobación del matrimonio gay tenía ya mucho tiempo de retardo: cuando la ley aprobó el matrimonio homosexual ya éstos se habían divorciado. 3- Es preferible un matrimonio gay (alegre) que un matrimonio heterosexual, triste. 4- Es significativo que los jerarcas de la iglesia se oponen por igual al matrimonio homosexual y al matrimonio de los curas.
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karissa

Mie, 12/19/2012 - 15:45
Jesucristo sabía emplear el castellano y como lo enseña la Real Academia Española no hay que decir en cuatro palabras lo que se puede decir en dos. Así que eso de la exclusión de sexo es redundante. No es necesario decir colombianos y colombianas, otras y otros, amigos y amigas cuando se puede decir colombianos, amigos etc pues ahí se incluyen los dos sexos.
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mariosuarez

Mie, 12/19/2012 - 11:50
Los homosexuales fueron empalados y torturados hasta morir durante el regimen paramilitar que gobierna hace decadas a Colombia y sus sobrevivientes no tienen derecho a ser reparados...si fueran casados el sobreviviente tendria asegurada su reparacion....
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Amonoi

Mie, 12/19/2012 - 10:51
El teólogo San Agustín, padre del catolicismo, denigraba acerca de la mujer, como lo hace la filosofía católica, y se preguntaba "¿por qué tuvo Dios que crear a la mujer?, después de todo si Adán necesitaba una buena compañía y conversación, habría sido mucho mejor tener dos varones juntos como amigos, y no un varón y una mujer" . Me parece muy graciosa la posición tradicional católica de denigrar de las mujeres y a la vez de denigrar del "amor" entre varones, a pesar de los dichos de su Teólogo estrella.¿cuál será su verdadera posición ante lo humano?, es un misterio de tan alto calibre como el de la trinidad.
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satiricon

Mie, 12/19/2012 - 09:50
Donde dijo, el Señor Gerlein, excremental quiso decir sacramental.
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Eudalio Lucumí

Mie, 12/19/2012 - 09:15
Que hagan del culo un balero, para eso es de ellos. Que se casen, que follen como un putas, que sean promiscuos, lo que ellos quieran, que hereden sus activos, que se vuelva una forma de vida para muchos, etc. Menos que adopten niños que no son culpables de sus tendencias y aversiones. Ellos (los niños) deben ser protegidos por el Estado y no dar la oportunidad a los maricas que sean ellos quienes cuiden al futuro y presente de Colombia.
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karissa

Mie, 12/19/2012 - 09:07
Me gusta el peinado del columnista, se parece al de Beethoven. Basta saber si es músico...
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Jotaria

Mie, 12/19/2012 - 08:57
Nadie niega que las personas gay tienen derechos como los demás. Que la ley normalice sus sociedades de convivencia. Pero no hablemos de "matrimonio", más cuando se trata de dos hombres, porque para ello se necesita una "matriz".La sabia naturaleza dispuso al hombre y a la mujer con sus características propias pero complementarias, para que se junten y lleven adelante la finalidad de dicha convivencia. Entonces no nos vengan con el cuento de que todos somos iguales. Lo somos solamente ante la ley. Los hombres y las mujeres somos diferentes y los lgtb quizás, en la mayoría de los casos, optaron por ser diferentes. El fundamentalismo generista es discriminatorio con la mayoría de los habitantes de este país.
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hkdk

Mie, 12/19/2012 - 07:39
Con esa carita , como no, Gey a la fija defendiendo sus conjeneres, anormales
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