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Mauricio Rubio 30 Ene 2013 - 11:00 pm

Matrimonios mixtos y homosexuales

Mauricio Rubio

En España, los matrimonios mixtos —con persona extranjera— aumentaron en los últimos años. Entre estos, los fraudulentos o “de complacencia”, utilizados sólo para transmitir la nacionalidad, se convirtieron en dolor de cabeza de las autoridades. Fue necesario refinar los procedimientos para distinguirlos de la formalización de un vínculo de pareja real.

Por: Mauricio Rubio
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    http://www.elespectador.com/opinion/matrimonios-mixtos-y-homosexuales-columna-402044
    http://tinyurl.com/bj3gb96
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Durante el primer quinquenio de vigencia de la ley que en el 2005 permitió el matrimonio homosexual, se realizaron algo más de 17.000 uniones entre personas del mismo sexo, cerca de 2% del total, o sea una proporción similar a la de gays, lesbianas y bisexuales entre la población española.

Un dato curioso es que la fracción de uniones en las que al menos una de las partes es extranjera ha sido mucho mayor entre las homosexuales. Además, la cifra ha crecido de tal forma que en el 2009 la mitad (49%) de las bodas entre personas del mismo sexo involucraron a una no española. Ese mismo año, entre heterosexuales, apenas 21% de los matrimonios fueron mixtos.

¿Cómo explicar esta discrepancia? Se podría pensar que a la hora de buscar pareja las personas homosexuales ven más allá de las fronteras. Esto parece cierto, sobre todo para los gays. En Suecia y Noruega se encontró que “una alta fracción de las parejas de hombres se forma con alguien extranjero”. Pero en EE.UU., apenas 12% de las uniones homosexuales involucran otra nacionalidad.

Otra posibilidad es que, como se deleita en señalar un estudio de una universidad católica, el matrimonio homosexual se convirtió en “instrumento para la nacionalización de inmigrantes” en España. Es evidente el ánimo de los autores de desprestigiar la reforma, pero las cifras están ahí.

Una conjetura es que por su relevancia política, estos matrimonios gozarían en España de cierta inmunidad a la hora de las pesquisas para determinar si se trata de arreglos oportunistas, una especie de inacción afirmativa. Es fácil imaginar lo incómoda que le resulta a cualquier burócrata la eventual acusación de homofobia por hacer preguntas capciosas o pedir pruebas incómodas para filtrar inconsistencias y engaños en una pareja de gays o lesbianas.

La complacencia puede ser simple apuro. Un intercambio de mensajes en una consultoría jurídica virtual, Defengay, es ilustrativo. “Por chat conocí a un chico de Colombia. Hace un par de meses fui a verle a su país y estuve con él dos semanas que fueron mágicas... Creo que podríamos casarnos y así él podría venir a España, pero aunque le quiero mucho, sólo hemos estado juntos dos semanas”. La respuesta es estimulante: “En relación a la posibilidad de contraer matrimonio los trámites se simplifican mucho, basta con que el extranjero disponga de pasaporte en vigor”.

No todas las legislaciones son tan tolerantes. En EE.UU., el matrimonio homosexual no da ventaja migratoria. Son comunes los avisos clasificados de parejas del mismo sexo que buscan otra complementaria para simular matrimonios heterosexuales cruzados y transferir la nacionalidad.

Mauricio Rubio

Referencias: http://mrp-ee.blogspot.fr

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