Por: Antonio Casale

Millos y Nacional hoy

El partido que disputaron Millonarios y Nacional el viernes anterior evidenció la realidad de los dos equipos. Lo que se ve en la cancha es el reflejo del momento institucional de cada uno. La verdad es dolorosa para los hinchas azules y motivo de alegría para los verdes.

En la entraña de Nacional se invierte todo en fortalecer la estructura deportiva. Si bien el músculo económico de la OAL tuvo que soportar durante varios años las pérdidas económicas del club, hoy el equipo verde es autosostenible y todo lo que se recibe se invierte en el fútbol. Cometen errores como todas las empresas. Por ejemplo la contratación de Mariano Vásquez y Óscar Franco, argentinos provenientes de Fortaleza. Pero su nómina es generosa en todas las líneas y seguramente van a pelear en todos los frentes. Acaban de inaugurar la sede deportiva, digna de emular. Nacional es el principal exportador de jugadores del país.

En cambio Millonarios va mucho más atrás en el proceso. El fondo Amber, cuya capacidad económica es inimaginable, propietario de la mayoría accionaria del equipo, ha destinado una gran parte de su inversión en el azul para aumentar su participación. En el equipo de fútbol en cambio se han armado nóminas para estar de la mitad de la tabla para arriba y poco más. Se ha invertido, sí, pero no a la altura de lo que la historia exige. No es ningún secreto que a este Millonarios, como al de los últimos años, le han faltado dos o tres jugadores que por su recorrido den para pensar que en compromisos como los del viernes puedan cambiar la historia.

Y eso fue lo que se vio en la cancha. El local, Millonarios, con muchas ganas, orden táctico y estratégico, pero con pocas capacidades de definir en el arco contrario. Nacional apretó un poco en el segundo tiempo y se llevó los tres puntos. Tipos como Aldo Leao Ramírez, autor del gol, son los que por su experiencia ganadora tienen más posibilidades de definir partidos cerrados. En Nacional hay varios como él, en Millonarios en cambio hay un puñado de jóvenes con muchas ganas de hacer las cosas bien pero todavía inferiores a la altura que un compromiso de estos exige.

Ojalá los dueños de Millonarios quieran pelear algún día de tú a tú con Nacional. Es evidente que para ellos primero está el sentido de negocio que el amor por el equipo. Son los dueños y están en su derecho. Pero Nacional les ha demostrado que invertir en la parte deportiva para volver a ser grandes puede entregarles grandes dividendos económicos a ellos y emocionales a los hinchas.

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