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María Teresa Ronderos 28 Feb 2013 - 11:00 pm

Miopía

María Teresa Ronderos

Tenemos hoy la mejor oportunidad de dar el paso definitivo para terminar el conflicto armado colombiano. Con prudencia, y con dificultad, el gobierno de Santos y las Farc han comenzado ya a redactar en La Habana un acuerdo de paz a dos manos.

Por: María Teresa Ronderos

Sin embargo, muchos no comprenden la magnitud del momento. Les pasa como al pastorcito mentiroso, que de tanto decir ¡viene la paz!, nadie le cree cuando en efecto llega. Y castigan al presidente Santos por seguir sentado en esa mesa.

Prima la desconfianza, y la guerra que sigue alimenta los odios. Álvaro Uribe, con su excepcional talento de prestidigitador, nos persuadió de que la única manera de construir la paz era con una guerra frontal a la que teníamos que meterle todos los millones. Y ahora que la seguridad flaquea, los oídos de colombianos temerosos atienden sus llamados a continuarla.

Permanecer en la vía militar guarda implícitamente la popular noción de que no hay paz porque una fuerza maligna y foránea a la voluntad del pueblo llamada Farc es la fuente principal de todas las violencias. La solución lógica es entonces extirpar ese cáncer de nuestra bella Colombia para poder vivir y viajar por ella. Esa noción se nos quedó pegada y nos impide ver que estamos confundiendo la enfermedad con el síntoma.

La existencia de las Farc (y, de otra forma, la de los paramilitares y la de la guerra sucia de la fuerza pública) es síntoma histórico del largo mal de abandono del que sufre el campo, sobre todo allí donde habitan los colombianos más pobres y discriminados. Hoy cunden en las zonas rurales las escuelas abandonadas, los ríos contaminados de sangre, mercurio y residuos tóxicos de los laboratorios de coca. Sin vías, sin crédito para los agricultores humildes, es un campo injusto, donde la mitad de los predios no tienen títulos formales, unos pocos tienen mucha tierra y ni siquiera pagan los impuestos debidos por ella.

Las Farc, a cuyas filas llegan los más marginados hombres, mujeres y niños, se consideran a sí mismas redentoras de la población campesina pobre, pero durante demasiado tiempo la ideología les impidió ver que la persistente práctica de la violencia no conduce a la civilidad, ni a la justicia, sino que normaliza la crueldad, torna insignificante el valor de la vida y profundiza la miseria. Ellos son victimarios, qué duda cabe, pero su gesta expresa la rabia por el inhumano estado de cosas en el campo colombiano.

Por eso, después de una década de billonaria ofensiva, las Farc siguen ahí. Más apaleadas, sí, pero aún bastante cohesionadas y con gran capacidad de ataque. El diagnóstico uribista, al igual que la solución, estaba equivocado. El sacrificio de miles de soldados y policías arrinconó a las Farc y la gente aún lo agradece, pero no atendió el problema de fondo: el campo sigue peor de atrasado, de informal y de pobre.

Vamos a perder esta oportunidad de oro por física miopía. Sin las Farc, se liberarán millones de pesos que hoy se van en balas oficiales o en minas subversivas. A partir de la firma del acuerdo, garantizado por fuerzas internacionales, esos dineros serán para sacar al campo del atraso, para formalizarlo y repartir más justa y productivamente tierra y crédito, lo que será la base de una política local más legítima. Esta es la solución duradera para que la barbarie de las Farc y de todos los demás se extinga. Es hora de respaldar la oportunidad que tenemos a la mano y dejar de escuchar a los que siguen defendiendo la obsoleta metralleta para asegurar sus intereses.

 

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victorianolorenzo

Vie, 03/08/2013 - 08:39
Para ayudar a la esperanza que tenemos muchos colombianos y colombianas de alcanzar un acuerdo de paz, invito a los lectores de esta excelente columna a visitar la siguiente página: www.avaaz.org/es/petition/por_una_paz_estable_y_duradera_en_colombia. Gracias por creer en que ello es posible.
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turul

Vie, 03/01/2013 - 22:31
Amigo CARV, la pregunta de qué se entendía por "paz" no era filosófica sino práctica referida al medio colombiano, y específicamente a la paz que supuestamente se pueda lograr con las Farc. ¿Se supone que luego de firmar la paz las Farc se van a dedicar a construir en lugar de destruir, a amar o por lo menos respetar en vez de odiar y matar, a hacer empresa productiva y no robar ni extorsionar, etc. o simplemente se comprometerán a no disparar más, pero seguirán armados y seguirán narcotraficando? ¿Pagarán por sus crímenes o deberán ser amnistiados y perdonados? ¿Se convertirán en partido político armado o desarmado? ¿Se desintegrarán o seguirán existiendo como grupo? ¿A qué se dedicarán? ¿Vivirán de sus rentas o trabajarán?
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Enzo Mountain

Vie, 03/01/2013 - 20:49
Mª Teresa, no me queda claro el orden de prioridades que se mueven entre las líneas de su columna: ¿estás hablando de medidas paliativas o de soluciones de fondo? ¿hablas acerca de de lo urgente o de lo importante?¿'medidas' gubernamentales o decisiones normativas? Uno entiende que ustedes, los columnistas, en medio de estas "tormentas perfectas" abrigan un piadoso ethos de conciliación pero carecen de la verticalidad del ethos médico a la hora de comunicarle a los familiares de los pacientes, las reales (emíricas) posibilidades de vida del enfermo: porque son hartos razonables y justificadas las dudas sobre la fofa seriedad y el fofo compromiso del realismo jurídico del Establecimiento colombiano: realismo jurídico que considera la norma como un "hecho más", al lado de otros de (conve-
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Enzo Mountain

Vie, 03/01/2013 - 21:08
niencia) social, sicológico, ideológico, económico, cuya virtualidad de incidencia en el fallo (en las decisiones de fondo) "no debe sobrestimarse" so pena de distersionar la forma como el control jurídico tiene lugar. El problema jurídico -el pedernal problema- es que en la historia reciente (la del sigloXX) es la perversión que deja en claro que el derecho se ha basado en los hechos; que en Colombia, la tendencia en la administración pública del Estado evidencia que el derecho se fundamenta en los hechos, en "lo que se ha hecho", es decir, un constante burla a la trascendencia de lo normativo: para nuestro Establecimiento las reglas generales no tienen fuerza motivante sobre los funcionarios que actúan el derecho en casos específicos.
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Cidnos

Vie, 03/01/2013 - 17:45
Paz? Con ese ejercito de asesinos? Imposible. Pasara lo mismo que con la U. P. , la paz se conseguira unicamente cuando el pueblo gobierne. No importa la sangre que se derrame. Llegara el dia en que la luz ilumine la patria herida por criminales del estilo alis el salgareño.
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elmonpa

Vie, 03/01/2013 - 16:42
Para que se termine la FARC es muy sencillo y muy barato que haya justicia social si aquella no existe los campesinos sequiran engrosando sus filas,la causa es pobreza y su efecto es la guerra.
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elmonpa

Vie, 03/01/2013 - 16:45
Para que se termine la FARC es muy sencillo y muy barato que haya justicia social si aquella no existe los campesinos sequiran engrosando sus filas,la causa es pobreza y su efecto es la guerra.
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Contradictor

Vie, 03/01/2013 - 14:58
..................El delincuente Gonzalvo siempre encontrará algún argumento para desfigurar y contradecir la justicia en favor de los victimarios.-.- Su catadura es muy conocida en este foro.-
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agualongo

Vie, 03/01/2013 - 12:12
María: muy bien. Hay que defender ese pequeño orificio que se nos presenta acerca de la paz o de una paz relativa. No me gusta Santos, tampoco las Farc y peor, no me gusta 'don' Álvaro azuzando a sus fuerzas oscuras contra los intentos de una paz negociada. Y efectivamente, si logramos la paz con las Farc habría una paz relativa sintonizada con los síntomas de la enfermedad más no con las causas que desde 1.819 sembraron unos avivatos que fundaron el bipartidismo. Saludos desde el Sur ! ! !
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lgallos78

Vie, 03/01/2013 - 11:57
BIENVENIDA UNA PAZ VERDADERA, pero dentro de las leyes Colombianas ,sin violar la Constitución. BIENVENIDA sí pero sustentada en VERDAD JUSTICIA Y REPARACION.
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rodrigotrujillo

Vie, 03/01/2013 - 11:49
Columna magnifica, desnuda a uribe en sus maleficas intenciones ,, carear bobos y bobas, administrarles el miedo,,Venderles el conflicto como solucion... este huevito uribeño es para huevones... pero como primero se agota el helecho que los marranos algunos caeran en el angaño... Me imagino que los hijitos avispados del alvaro uribe , vendran a comandar el batallon antiguerrilla, para volver a acabar con las farc....como no moñito.....
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lgallos78

Vie, 03/01/2013 - 11:46
NINGUN PRESTIDIGITADOR,señora columnista.El expresidente Uribe, a la mayoría de la opinión pública, le ha mostrado el camino a seguir en la búsqueda del bienestar para los Colombianos,en base a su autoridad moral,su solvencia intelectual y la capacidad inmensa de luchar por un mejor futuro para su patria,nuestra patria.
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Contradictor

Vie, 03/01/2013 - 15:02
El Comandante Supremo del paramilitarismo en Colombia si tendrá autoridad moral?
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CARV

Vie, 03/01/2013 - 13:41
Como un mera 'gimnasia académica' sería interesante (y aleccionador) que Uribe y lo que queda de sus 'abrumadoras mayorías' se presentaran -como lo que dicen ser- ante el escrutinio del electorado, en unas elecciones serias y transparentes, para tener la certeza fáctica acerca de cuántos realmente comparten ese modo de ver y de aplicar los resortes del Gobierno. Mientras ello no ocurra, los clamores y cacareos sobre 'mayorías' y 'el mejor presidente' son como las predicciones de los mayas sobre el fin del mundo.
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turul

Vie, 03/01/2013 - 11:44
La miopía la ronda, María Teresa. ¿Qué entiende usted por "paz"? Descríbala detalladamente para que podamos entender de qué diablos hala.
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turul

Vie, 03/01/2013 - 22:36
Desmovilízate, Contradictor. ¡Es tu obligación!
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Contradictor

Vie, 03/01/2013 - 15:02
Paz es no cargar la motosierra bajo el poncho cuando están hablando de "seguridad democrática".
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CARV

Vie, 03/01/2013 - 13:52
Me tomo el atrevimiento y la libertad de intentar responder, por María Teresa, la importante aunque elemental pregunta. En primer lugar, Paz NO es sólo el silencio de los fusiles (y de las motosierras). En segundo lugar -algo mucho más importante, profundo y exigente- la Paz es (debe ser) el obvio resultado del respeto, la decencia, la solidaridad, la equidad, los propósitos comunes para el largo plazo, el sentimiento de que el Planeta Tierra (para empezar, Colombia) es el hogar y el patrimonio común de todos los seres humanos actuales y futuros, patrimonio que TODOS debemos cuidar escrupulosamente, y utilizar muy racionalmente, sin derroches ni ventajismos. Creo que con estas ideas básicas cualquiera entiende lo que es la Paz, ... y lo que vale.
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flecha veloz 1943

Vie, 03/01/2013 - 11:06
Con diez (10) días de paz, el Estado podría pagar toda la deuda que tiene con los Hospitales, la cual suma $10.000 MILLONES de pesos. Así de sencillo es el asunto. Pero uno ve con estupor ciertas noticias, como la publicada recientemente por El Espectador , en que a cierto general de la Policía le están cuestionando la compra de una casa por $800 MILLONES . No existe una simetría entre las necesidades de millones de colombianos y los derroches de una minoría. No es posible que con semejante inversión ( 6% del PIB) en 10 años de guerra los adversarios del Estado estén vivitos y coliando. Si no fueron capaces de vencerlos , entonces, háganse a un lado y hablen de la Paz y no le estén poniendo obstáculos y argumentos infantiles para atizar la guerra. Eso es criminal.
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Macqroll

Vie, 03/01/2013 - 10:50
No nos engañemos más: toda la estrategia de Uribe se fundamentó en la "guerra" frontal contra las Farc como el enemigo público No. 1. Pero lo que terminó pasando es que tal guerra fue el disfraz perfecto, la pantalla soñada, para que por detrás de ella Uribe y sus secuaces robaran a su antojo y le entregaran la riqueza del país a los extranjeros. Esa es la verdad monda y lironda. Hoy sabemos que el conflicto armado (con las Farc incluidas) no es ni de lejos la primera causa de violencia y muerte. El tinglado se le cayó a Uribe, aunque todavía tiene capacidad para engatusar bobos.
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Gonzalvo

Vie, 03/01/2013 - 09:57
La miopía es de la columnista que no alcanza a visualizar , que lo de la Habana es solo una payasada, ya que el acuerdo con los terroristas ya fue cocinado por Enriquito por debajo de la mesa y solo le quieren dar visos de legalidad y solo para satisfacer la ambición de un presidente que quiere pasar a la historia como el que hizo la paz con los terrorista y de paso ganar una reelección y quizás porque no , un Nobel; pero a que precio ? con impunidad y sin reparación para las victimas; por lo demás este acuerdo no traerá la paz, porque los terroristas solo son acaso un 30% del problema, quedan ELN, Bacrims y de pronto Farcrims; ah y los marginados niños que llegan a la guerrilla son reclutados a la fuerza, o sea que este acuerdo nos permitirá viajar libremente por Colombia, esta por verse
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voyeur

Vie, 03/01/2013 - 10:44
Este es el más miope de todos, no entendió nada!
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Xembrador

Vie, 03/01/2013 - 10:06
Lo que dice usted es cierto, pero la cuchita columnista es más bruta que una cabra.
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Xembrador

Vie, 03/01/2013 - 09:27
Esta cuchita sufre de miopía e idiotez ronderosa. Solicito al director que le cancele la columna hoy mismo.
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Contradictor

Vie, 03/01/2013 - 14:55
Inmediatamente Comandante Xembrador .-.- Como usted ordene Comandante.-.- La próxima Semana no podremos leer a la columnista je je je je
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dalilo

Vie, 03/01/2013 - 09:10
Pongamosle un velita al Santo de la paz porque no hay de otra, lo demas es caer en manos del falso, enano y rencoroso, que se encargara de entregarle el resto del pais a sus amigos.
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CARV

Vie, 03/01/2013 - 09:07
La columnista recoge y reedita -en un momento muy oportuno- lo que tantas veces y en tantos tonos se ha dicho (y demostrado). Resumidamente, que -ahora, como nunca- es el momento de creer en, y buscar leal y decididamente, la PAZ (la verdadera), pues tanto el sentimiento nacional (con excepción de los miopes, energúmenos y sanguinarios nostálgicos del uribismo) así lo reclama, como el entorno internacional que se ha hecho evidente en cuanto a aconsejar y apoyar el titubeante intento que se realiza en La Habana. Si este intento se malogra, las consecuencias y los costos de semejante imbecilidad (porque eso sería) no caben en la imaginación. Por lo demás, vale restregarle en la cara al Gobierno su OBLIGACIÓN CONSTITUCIONAL de buscar, lograr y mantener la Paz. Eso no es un favor discrecional
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Esparta

Vie, 03/01/2013 - 08:51
De acuerdo doña Ma. Teresa. La estrategia uribista de la guerra fracasó, y eso que se tenía todo el apoyo económico del Plan Colombia (concebido por Andrés Pastrana y otorgado por Bill Clinton: 4.200 millones de dólares entre 2000 y 2006). Ahora que esa ayuda se redujo, y se espera que se disminuya aún más por la reducción del gasto público que se viene a partir de hoy en EE.UU. (los Republicanos se niegan a conceder más créditos), el tema de la paz tendrá que conseguirse por medios civilizados. No más guerra, y sí más a las alternativas políticas que busque modificar la estructura económica del campo colombiano.
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dienapalm

Vie, 03/01/2013 - 07:53
Muy de acuerdo, solo que ahora hay otro problema originado por la barbarie para-uribista, los millones de desplazados que hoy en día han calentado a más no poder las ciudades. La violencia se desplazó del campo a la ciudad. Necesitamos más fuerza pública.
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ANACLETO ARTEAGA

Vie, 03/01/2013 - 07:48
LOS QUE ESTUDIAN EL FENÓMENO GUERRILLERO AFIRMAN QUE ES EL CAMPESINO, DESPOJADO DE SUS TIERRAS, ACOSADO POR LA VIOLENCIA DE LATIFUNDISTAS, GANADEROS Y HOY AGRO INDUSTRIALES, QUE LOS OBLIGÓ A ARMARSE PARA DEFENDERSE DE LOS ESCUADRONES DE LA MUERTE, PARAS, CHULAVITAS, BANDOLEROS Y OTRAS TANTAS YERBAS QUE HAN GENERADO EL CONFLICTO EN COLOMBIA O EN CUALQUIER PAÍS DONDE ESTE FENÓMENO SE DIO Y AÚN HOY PERSISTE. SOLO CON UNA VERDADERA DEMOCRACIA AL SERVICIO DEL PUEBLO Y NO DEL MERCADO COMO EN COLOMBIA EXISTE PODREMOS HABLAR DE UNA PAZ VERDADERA. LAS FARC NO ES LA PAZ, ELLA SOLO SE GARANTIZARÁ SI CESA LA IMPUNIDAD Y DESAPARECE LAS COSTUMBRES MAFIOSAS DE NUESTRA CLASE DIRIGENTE, TANTO EN LO POLÍTICO Y MUCHO MÁS EN LO ECONÓMICO. EL NEO LIBERALISMO HAY QUE ERRADICARLO. ESE ES EL MAL SUPERIOR.
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Ficheca

Vie, 03/01/2013 - 07:07
una columna, escrita con lógica e inteligencia. ¡Felicitaciones!
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JaimeCam

Vie, 03/01/2013 - 06:42
Precisamente por todo ese dinero (billones) dispuesto para que lo manejen los militares, es que no se acabará el conflicto. Mano negra no dejará que eso pase.
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chococruz

Vie, 03/01/2013 - 06:35
Muy de acuerdo con su opinión, lo triste de todo es que no hay sociedad y por esto algunos pocos abusivos políticos con unos pocos pelagatos organizan a unos cuantos y con ello confunden y atraen lo suficiente para crear parte del caos en que vivimos. Como Estado estamos despedazados mientras tanto el fantasma de Tranquilandia sigue tranquilo organizando su centro democrático con aquellos que no quieren ver sus desafueros y creen en sus cantos de guerra.
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sofia fuentes

Vie, 03/01/2013 - 06:12
Maria Teresa, en el papel todo eso es cierto, sin Farc, el dinero debe ir a la inversión social, a ver si mostramos los progresos de Brasil, Ecuador y Venezuela en reducción de la pobreza. Pero me temo que no será así, pero indudablemente reducirá ese sacrificio de nuestros jóvenes, que por pobres, les toca ir a la guerra ya sea en la filas de las Farc o del Ejército. Porque los carroñeros guerreristas no han aportados sus jeronimos ni tomases para la guerra y así es muy fácil abogar por ella. De pronto sin las Farc esta sociedad despierte y comience a exigir que el Estado se comporte como tal y ejecute políticas públicas de desarrollo social. Porque aquí esta tierrita no ha dado indignados, sino gentes sin respeto por la dignidad.
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grillo52

Vie, 03/01/2013 - 05:56
Es que aun mas que miopes, IMBECILES que no ven que sujetos como uribe no defienden al pais sino SUS privilegios,él que vive con escolta pagada por todos nosotros,que tiene grandes extensiones de tierra,le aterra cualquier cambio,que no ve que para que el capitalismo funcione debe haber consumo (capacidad de compra) y no concentracion de la riqueza.
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Boyancio

Vie, 03/01/2013 - 05:15
No, nada de tus invitaciones oportunas y bien intencionadas, nena. Santos está hablando más de lo debido; entonces, ¿para qué mandó emisarios a La Habana? Se me hace que debe cerrar la jeta. Así de sencillo, sin artificios de la composición.
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soledad gonzalez gonzalez

Vie, 03/01/2013 - 00:45
Paso definiivo a la impunidad,a recrudecer la guerra porque no hay justicia,no hay confesion,no hay reparacion, pero eso si los militares, los que han defendido la democracia, los solados inespertes hijos de un pueblo empobrecido,ignorante,sin oportunidades, que paguen por sus errores, aun no imputables, engrandecidos por testigos falsos o por el horror del bajas de penas por sindicar sin pruebas, o pruebas mentirosos a la carcell, que maravillosa oportunidadque paz tan bien cimentada, que durarera,, que futuro el que le espera al pais.Sobre la mentira y la injusticia, jamas se construyo nada en el mundo,ni en la historia
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